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 En cumplimiento del proyecto de viajes a nuestros pueblos cordobeses, hemos visitado Priego de Córdoba el día 27 de abril. Por falta de viajeros hubo...

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Dice Pablo: "No os entristezcáis del modo que suelen los demás hombres que no tienen la esperanza de la vida eterna". Esto debe ser real para nosotr...

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Aniversario pascual

  En la vigilia de la Pascua, el presidente de la asociación San Pelagio ha dirigido un emotivo mensaje a nuestro socio Blas Lara en recuerd...

“IMPULSOS”, de May Gañán y José María Mejorada, en Córdoba.

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El productor musical Fernando Vacas -segundo por la derecha- ha presentado esta tarde a los autores del libro “IMPULSOS”  José María Mejorada y May Gañán -primeros por la izquierda- en  un feliz acto, abundantemente recogido por los reporteros gráficos de los medios locales y caracterizado además por la originalidad de su puesta en escena y un intenso clima de reencuentro y complicidad entre los autores y el numeroso público presente en el salón de actos de la Fundación Miguel Castillejo, representada por Antonio José García Uceda -en el centro- con los auspicios de la Asociación San Pelagio – Proyecto Humanitas en el Programa “CORDOVALOR” (Córdoba en Valor) que la misma viene desarrollando bajo la guía de José Antonio García Uceda, su presidente (primero por la derecha). Nuestra felicitación a todos, y nuestra gratitud a José Luis Jiménez por la instantánea aquí reproducida.

Crónica de la visita cultural a Priego (por José Calero Román)

viaje a priego abril 2013 En cumplimiento del proyecto de viajes a nuestros pueblos cordobeses, hemos visitado Priego de Córdoba el día 27 de abril. Por falta de viajeros hubo que renunciar al previsto autobús y, a las 8h. comenzamos a circular en busca de la autovía de Málaga en tres coches particulares. Dejando atrás Lucena y Cabra, llegamos a Priego alrededor de las 9´30, y después de los aparcamientos, tuvimos en amigable convivencia un suculento desayuno en el Restaurante RAFI. A continuación, y después de pasar por la plaza donde está el Ayuntamiento, llegamos al Museo Arqueológico. Nos recibió muy atentamente Rafael Carmona, gran arqueólogo y director del Museo que, a continuación, nos dio una vuelta por todas las vitrinas expuestas. Quedamos encantados con su magistral, sabia, y perfecta comunicación.

   En el mismo recinto, pero en distintas salas, se halla el Museo “Lozano Sidro” con la obra pictórica del insigne pintor prieguense. Nos lo explicó Miguel Forcada, concejal de Cultura, gran conocedor de este tema, y en su comunicación no sólo nos habló de la obra pictórica expuesta sino también del continente: la hermosa casa palaciega, propiedad en su tiempo de la familia de Lozano Sidro.

   De nuevo nos atendió Rafael Carmona que nos llevó al castillo callejeando con un clima desagradable. Nos enteramos de su historia, de origen romano y luego fortaleza árabe; y subimos a lo alto de dos torres para contemplar el panorama en lejanía por sus cuatro puntos cardinales.

   Muy cerca del castillo está el hermoso templo parroquial de la Asunción. Con las explicaciones de nuestro compañero Juan José Caballero, admiramos su aspecto exterior e interior gótico-mudéjar del siglo XVI, destacando el Sagrario barroco del siglo XVIII, gloria de la arquitectura andaluza y española.

   Paseamos a continuación por el “Barrio de la Villa” de calles estrechas rebosantes de macetas floreadas sacando fotos en calle Bajondillo, sobre todo, y en la primorosa placita de San Antonio. Llegamos hasta el Adarve donde el universo se hace paisaje. De regreso, nos asomamos al hermoso  “Paseo de Colombia” con sus tres fuentes y jardines, y seguimos nuestros pasos hasta desembocar en otra joya arquitectónica barroca: la iglesia de San Francisco, residencia de la venerada escultura de Jesús Nazareno que el Viernes Santo siembra el éxtasis tumultuoso de la ciudad.

   Seguimos nuestro paseo callejeando por Priego hasta llegar a un espacio arbolado, deliciosa alameda donde se encuentran las dos fuentes más emblemáticas de Priego: la Fuente de la Salud y la   monumental Fuente del Rey. De nuevo Juan José Caballero explicó la primera, y fue el que esto suscribe quien dio algunos datos históricos y visuales de la Fuente del Rey, monumento único en Andalucía. Admirando casas señoriales seguimos paseando por la curvilínea calle Del Río haciendo una parada para visitar también el neoclásico templo de la iglesia del Carmen. Terminamos nuestra visita llegando de nuevo al restaurante Rafi donde repusimos fuerzas en reconfortante convivencia gastronómica. Acto seguido cogimos los coches y, unos por Baena y otros por Lucena, regresamos felizmente a casa recordando el pasado: Santaella, Rute, Aguilar, Montoro, Doña Mencía, el reciente Priego, y con la mente puesta en la próxima visita: Castro del Río.

José Calero Román

 

Un sacerdote bueno; por Manuel Torronteras Lora, en memoria de Rafael Gutiérrez Márquez.

Rafael_Gutiérrez_Márquez

Dice Pablo: “No os entristezcáis del modo que suelen los demás hombres que no tienen la esperanza de la vida eterna“. Esto debe ser real para nosotros, pero también es real, cercano, latente, que nuestro amigo ya no está, que ha marchado. Y aunque la esperanza nos conforte, el corazón se oprime con la tristeza, porque, aquí y ahora, Rafael Gutiérrez ya no está con nosotros.

Rafael apareció en mi vida por razones profesionales, razones de su posición en el Magisterio y, desde ese momento, volví a encontrarlo una y otra vez. Fue mi compañero tenor en la coral de la Cátedra “Ramón Medina” y en esa época hicimos una amistad extraordinaria; era muy fácil ser su amigo porque en él se encontraban todas esas virtudes que hacen atractiva a una persona entre las demás: sabía hablar de forma agradable y convincente; poseía una voz sonora y armoniosa; era cariñoso y, sobre todo, sabía ser amigo; estaba pendiente de tus necesidades y no escatimaba jamás esas atenciones, esas pequeñas o grandes atenciones que nacen del corazón y que tanto nos satisfacen a todos.

Hace unos veintitantos años tuve otra vez contacto con Rafael, me refiero a un contacto de continuidad, no al saludo que se intercambia en un momento; lo encontramos al asistir a la Misa en el Convento de las Salesas, donde era Capellán y del que fue y es Capellán Perpetuo.

A él le gustó encontrarnos allí e inmediatamente reanudó con nosotros, con mi mujer y conmigo, la amistad entrañable de otros tiempos. Sin quererlo nosotros, aunque sin oponer demasiada resistencia, nos convirtió en lectores, en monaguillos, y, quizá por la proximidad de nuestra casa al convento, se metió más y más en ella y, más y más en nuestro corazón.

Iba a casa a comer con nosotros, a veces a instancia nuestra, otras por propia iniciativa, pasaba horas y horas allí y hablábamos de todo lo divino y lo profano; cantábamos o contrastábamos nuestras opiniones o convicciones.  Por él, creo que se hubiera quedado con nosotros para siempre; a lo mejor porque mitigábamos un poco o un mucho su soledad, porque los que sirven al Señor, saben mucho de soledad humana.

Cuando notó que sus facultades, (prodigiosas facultades), se apagaban un poco, aunque no era aún casi perceptible ese retroceso, me dijo: “Manolo, voy a hablar con el Señor Obispo y le voy a pedir que me jubile, porque los fieles no se merecen a un cura que no dé al máximo“. Este fue el principio de su adiós. Después siguió viniendo a casa, fuimos a visitarlo, pero ya no fue igual; poco a poco su memoria, que había sido fantástica, se fue resintiendo y se fueron borrando de su cabeza caras, voces, personas. Entonces ya se había ido; lo del día trece de  este mes de Abril ha sido su confirmación, la consumación de su despedida.

Rafael fue un hombre bueno, sacerdote bueno que sabía llegar al corazón de los fieles que lo escucharon, un músico bueno, un cantor bueno, un amigo bueno.

Muchas veces hablamos de que el amor de Dios no acaba nunca, no se acaba nunca; que, pasara lo que pasara, siempre nos espera, siempre está presto a recibirnos, como el padre del Hijo pródigo. Él y yo, lo mismo que Lourdes, mi esposa, lo creemos así. Por eso: “No os entristezcáis…

 Manuel Torronteras

 

Aniversario pascual

semana santa cordoba sina-o

 

En la vigilia de la Pascua, el presidente de la asociación San Pelagio ha dirigido un emotivo mensaje a nuestro socio Blas Lara en recuerdo de su esposa Hélène, fallecida hace un año. Nos hacemos eco de la respuesta de Blas:

Me conmueve que estéis a mi lado en este día, mis queridos amigos del corazón.

Hoy precisamente me consuela saber que Hélène es mucho más feliz que nosotros que somos los pobres desterrados. Me he despertado con esa idea. ¡Ay si se la debiera a ella! Yo le debo un enraizamiento más profundo en la esperanza de Dios y en la confianza en Él, a pesar de todo lo que me interfiere el materialismo de mi vida científica.

Si ella realmente pudiera ayudarme como decís. A vosotros os digo, y quizás os estoy repitiendo, que no hay cosa más grande que el amor. No desperdiciéis un día sin quereros. Mucho que hablar sobre eso.

Mi plan es ir a Córdoba a primeros de mayo. Si estoy bien de salud, mi intención definitiva es ir. Tenemos que vernos-

Mi profundo agradecimiento y afecto a los compañeros de la asociación San Pelagio.
A vosotros mi cariño verdadero

Blas

Jornada de Convivencia marzo 2013.

_JORNADA2013

El próximo sábado, día 16 de marzo, celebramos la habitual Jornada de Convivencia en torno al Día del Seminario.

Se trata, previsiblemente, de la última reunión que tengamos antes de la próxima Asamblea General anual, que este año habrá de acordar la preceptiva renovación de la Junta Directiva. Se perfila, por tanto, esta Jornada, como una ocasión propicia para la valoración informal y sobre todo la puesta en común de las diversas perspectivas y líneas de trabajo, tanto realizadas cuanto deseables en la nueva etapa que se abra tras la referida Asamblea, en nuestra andadura en común.

Además, esta Jornada del sábado incluirá una charla-coloquio con nuestro vicepresidente, Alfonso Marín Ospino, que ilustrará la filosofía constante de la Asociación exponiendo su propia experiencia real en la aplicación de valores –propugnada estatutariamente por nuestro colectivo– en la actividad profesional que él mismo desarrolla. Dicho coloquio ya ha sido anunciado esta misma semana por medio de la comunicación recientemente remitida desde la Oficina social a las direcciones de correo, no sólo de los socios que disponen del mismo sino también de las diversas personas y entidades que constan en nuestra base de datos de ‘contactos’.

En cuanto al Programa dispuesto, y que se desarrollará en C/ Amador de los Ríos 1 (Seminario Mayor), consta de 3 partes:

A las 10 h.: celebración de la Eucaristía.
A las 11 h.: charla-coloquio sobre el tema “‘Innovalores’: una metodología estratégica para la eficiencia en la gestión profesional” (visualizar).
A su término: conversación franca y amigable en torno a una copa, sufragada a escote, en cualquiera de las tabernas cercanas.
Confiando en que la presente propuesta sea de tu interés, la Junta Directiva te expresa su saludo cordial.

Innovalores: una metodología estratégica de gestión

_INNOVALORES

La Asociación San Pelagio – Proyecto Humánitas, en su decidido empeño de colaboración en la búsqueda y consecución de una nueva síntesis económico-cultural más favorable en el entorno ciudadano común, invita a los líderes profesionales con reconocido impacto social, a la charla-coloquio que, dentro del Programa denominado ’Córdoba en Valor’, introducirá el economista auditor D. Alfonso Marín Ospino en torno a la aplicación de criterios éticos y valores personales a la gestión profesional.

Con la certeza de que dicho acto constituye un evento de interés local real, adjunto la Tarjeta Invitación al mismo, comprensiva de los datos precisos, al tiempo que te saludo cordialmente.

José Antonio García Uceda. Presidente.

Jornada Mundial del Enfermo, año 2013

Cartel Jornada Mundial del Enfermo 2013

Carta de Navidad

dipticonavidad12Verdaderamente, estas fechas en que se revive el nacimiento del Dios de Jesús -el Dios completamente solidario con los hombres- resultan propicias para la renovación de la propia entrega. En tal contexto, junto al Presidente de esta Asociación y cumpliendo directrices precisas suyas, deseo invitarte a contraer un compromiso significativo a favor del desarrollo integral, social, comunitario, de todos y cada uno de tus conciudadanos.

Bien sabes que el “Proyecto Humanitas” en que estructuramos nuestra labor social está diseñado para aportar respuestas efectivas a las necesidades de promoción humana (promoción de valores y, muy especialmente, promoción de la persona como valor superior) en los ámbitos de la Cultura, la Economía y la Política. Pues bien: estoy convencido de que podemos y debemos compartir, desde cualquiera que sea la orientación -ideológica, de pensamiento o religión- de cada uno de nosotros, determinadas reflexiones, actitudes y tareas que, grosso modo apoyadas en postulados recién proclamados por un alto guía espiritual, convergen sin embargo, carentes de connotación religiosa alguna, en esa tarea humanística y de desarrollo, que a todos apremia. La intención, por tanto, de este escrito navideño, dicho sea con toda franqueza, no es otra que alentarte a contribuir, en el modo más significativo que te sea posible, a la búsqueda y definición, y subsiguiente realización práctica, de la nueva sociedad que urge instaurar, y que ciertamente es posible.

¿O no debemos, en el ámbito cultural, superar los planteamientos puramente subjetivistas y pragmáticos, y hallar en cambio “nuevos términos, no sólo racionales sino sobre todo éticos”en la construcción de la convivencia? Nuestra sociedad está ordenada en el reconocimiento de derechos recíprocos y deberes mutuos, pero esa ‘justicia’, base de nuestro estado de derecho, ¿no debería ser impulsada por el amor, ejercida en libertad auténtica? En la Asociación San Pelagio – Proyecto Humanitas todos compartimos el convencimiento de que, efectivamente, “sólo el amor es capaz de hacer sentir como propias las necesidades y las exigencias de los demás, y hacerles partícipes de los propios bienes; sólo la libertad responsable constituye el modo de acción digno de las personas, las cuales, por su naturaleza racional, asumen la responsabilidad de sus propias obras”.

Deseo hacerte partícipe de este camino de reflexión a fin de que contribuyas de hecho a avanzar en él. Porque no sólo los entes culturales -todas las entidades de este género que hay en Córdoba- están obligadas a contribuir a la formación de líderes y a renovar, reconducir, instituciones injustas: más bien, todos lo estamos también a título estrictamente personal.

En el ámbito económico, ¿es suficiente disponer de muchos medios para el desarrollo y de muchas opciones? “Aunque sean de apreciar”, los múltiples bienes necesarios, y las diversas opciones posibles, deberían ser usados según la perspectiva de una “conducta recta”: “Para salir de la actual crisis financiera y económica –cuyo efecto es un aumento de las desigualdades– habrá que erradicar la maximización del provecho y del consumo, cuya óptica individualista y egoísta valora a las personas sólo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad”. En cambio, el éxito auténtico y duradero, ¿no se obtiene con la entrega de uno mismo, de las propias capacidades intelectuales, de la propia iniciativa,  como por ejemplo “estableciendo [en las actividades comerciales] relaciones de lealtad y reciprocidad con colaboradores y compañeros, con clientes y usuarios, y viviendo así el esfuerzo como algo que va más allá del propio interés, para beneficio de todos en generaciones presentes y futuras”?.

En tercer lugar, en el ámbito político, aun sin abandonar la perspectiva económica, ¿no deberíamos entre todos contribuir a que la política instaure “la estructuración ética de los mercados monetarios, financieros y comerciales, que han de ser estabilizados y mejor coordinados y controlados de modo que no se cause daño a los más pobres”?

Podemos actuar juntos para hacer frente a esta crisis con espíritu de solidaridad, desde nuestro ámbito local, superando el predominio actual de la mentalidad egoísta e individualista que se expresa en el capitalismo financiero no regulado. Hasta ahora, “el desarrollo económico se ha hecho depender sobre todo de la absoluta libertad de los mercados, reduciendo así el derecho al trabajo a mera variable dependiente de los mecanismos económicos y financieros. En cambio, ¿no deberíamos transmitir y lograr que la política se fundase en una renovada consideración del trabajo, basada en principios éticos que robustezcan la concepción del mismo como bien fundamental para la persona y la sociedad? “El trabajo es un bien al que corresponde un deber y un derecho que exigen nuevas y valientes políticas de trabajo para todos […] Acaso el mundo actual, particularmente el político, necesita del soporte de un pensamiento nuevo, de una nueva síntesis cultural, para superar tecnicismos y armonizar las múltiples tendencias con vistas al bien común”.

En último lugar, ineludiblemente en estas fechas, me dirijo a tu profesión creyente, si es el caso y sea cual sea tu orientación religiosa. En esta Asociación, pluralista y abierta desde su esencia originaria, muchos piensan que la construcción de una convivencia basada en criterios que, ciertamente, no tienen ningún carácter confesional, como la verdad, la libertad, el amor y la justicia, presupone sin embargo, en puridad, un humanismo abierto a la trascendencia; que la construcción de un mundo nuevo no es un sueño, sin embargo “podemos ayudar a nuestros ojos a ver con mayor profundidad, bajo la superficie de las apariencias y las manifestaciones, a fin de descubrir la realidad positiva que existe en el corazón de cada ser humano, inscrita ahí por su Creador.

Fielmente considerándolo, fuera de “fundamentalismos y fanatismos que distorsionan la verdadera naturaleza de la religión, llamada a favorecer la comunión y la reconciliación entre los hombres”, ella es ámbito genuino capaz de aportar riqueza de vida interior, referentes éticos claros y válidos, actitudes y estilos de vida apropiados, contribuyendo muy especialmente al establecimiento del mundo nuevo.

En conclusión: teniendo en cuenta todas las consideraciones precedentes, desde el respeto recíproco por la respectiva filiación personal, del que esta Asociación hace gala, y en nombre y por indicación de su Presidente, pido tu presencia en la tradicional Jornada de Convivencia que, desde el reconocimiento con que esta Asociación honra sus orígenes en los primeros ‘80, celebraremos el próximo 28 de diciembre a partir de las 11:00 horas en la Residencia Sacerdotal (C/ Amador de los Ríos, frente a la Biblioteca Provincial), con cuya ocasión, si bien te parece, ahondaremos en estas y otras reflexiones. He aquí, al efecto, dos cauces para propiciar tu confirmación de asistencia: oficina@fundacion-humanitas.org y 957 08 35 61.

Cordialmente,

JORGE RAFAEL MARRUECOS, Secretario Ejecutivo. V.º B.º : El Presidente,
JOSÉ ANTONIO GARCÍA UCEDA

Antonio León, ‘Lectio Aurea’

Antonio Leon - Lectio Aurea
El jueves 20 de diciembre se celebró la tercera Lectio Aurea que organiza la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Córdoba, con el fin de rendir homenaje a los profesores que han alcanzado su jubilación durante el curso anterior.
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La sesión fue presentada por el Decano, Eulalio Fernández, quien destacó el papel tan importante que el Dr. León Sendra ha desempañado en el Departamento de Filología Inglesa y Alemana, “con cuya experiencia espera seguir contando en todo momento”.
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El catedrático Bernd Dietz, Director del Departamento, señaló que el profesor Antonio León es “uno de los representantes de lo que han sido los estudios de filología inglesa en España” a la vez que hizo alusión a la versatilidad del perfil académico del homenajeado, capaz de “tratar tanto estudios literarios, lingüísticos como de lingüística aplicada”.
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El profesor Antonio León impartió la conferencia titulada “Money and Literature”, haciendo  un recorrido por algunas obras de la literatura universal y deteniéndose en los diferentes aspectos sobre el dinero que destacan en cada una de ellas. Así, el protagonista del acto partió de la obra medieval “The Complaint of Chaucer to His Purse” y la puso en relación con “El mercader de Venecia”, la “Parábola de los talentos”, la famosa letrilla de Quevedo “Poderoso caballero“, algunos versos del Arcipreste de Hita e incluso la “Poética” de Aristóteles.
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El acto concluyó con el agradecimiento del homenajeado a los presentes, entre los que se encontraba una buena representación del cuerpo de profesores de la UCO, compañeros del Departamento, familiares y miembros de la Asociación San Pelagio – Proyecto Humánitas, con su Presidente y Secretario Ejecutivo a la cabeza.
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(Juan de Dios Torralbo Caballero, Vicedecano de Movilidad y Relaciones Internacionales y Profesor Titular en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba)

"Dinero y Literatura"

Díptico
La Revista FHC tiene el placer de anunciar la despedida como Profesor Titular de Filología Inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba, del anterior Presidente de la Asociación San Pelagio – Proyecto ‘Humánitas’, el Prof. Dr. D. Antonio León Sendra.
Al efecto, y como es tradición, el profesor impartirá la ‘Lectio Aurea’, que versará sobre el tema “Money and Literature”.
Dicho acto tendrá lugar a las 19:30 horas en el Aula Magna de la mencionada Facultad, y el orador será presentado por el Catedrático del Departamento Prof. Dr. D. Bernd Dietz Guerrero.

Excursión a Doña Mencía

Viaje socio-cultural a Doña Mencía

El pueblo

Doña Mencía es una villa situada al sureste de la provincia de Córdoba a caballo entre las estribaciones de las Sierras Subbéticas y la Campiña, y  dista 64 kms. de la capital. Es muy reducido su término municipal: sólo 15,4 kms. cuadrados. Su población asciende a 5.172 habitantes. Recibe su nombre del topónimo de las tierras donde está ubicado, pues en el siglo XIII Fernando III donó este territorio a don Álvaro Pérez de Castro que fundaría un castillo dándole el nombre de su esposa: Doña Mencía López de Haro. Es un pueblo muy bello de casas blancas con ventanales enrejados, y de estrechas calles empedradas Hay que destacar, en esta breve introducción, dos datos de muy diversa índole: sus importantes bodegas, y el legado cultural de Juan Valera, ínclito escritor menciano.

En su municipio predomina lo agrario donde se aprecian tres paisajes bien diferenciados: el olivar, los viñedos, y el matorral mediterráneo. Destaca el olivar, que ocupa la mayor parte del territorio; le sigue un espacio muy disperso ocupado por los viñedos; y el paisaje del matorral con presencia de encinar en la zona más abrupta. Abundan los yacimientos arqueológicos: el Laderón es el más importante.

Crónica

 La visita a Doña Mencía se hizo el día 20 de Octubre (sábado), con salida de Córdoba a las 9´15h. en un completo microbús. El grupo estaba compuesto por 28 personas: socios de nuestra asociación con sus esposas en su mayoría, y algunos amigos no socios.

Llegamos a Doña Mencía, salimos del autobús y disfrutamos en el nuevo restaurante “Doña Mencía”de un suculento desayuno y de una amigable y placentera conversación. Iniciamos luego nuestro recorrido, llegando, en primer lugar, al Ayuntamiento donde fuimos recibidos muy cortésmente por la Sra. Concejala de Cultura que nos dirigió unas cariñosas palabras de bienvenida. Siguiendo nuestro paseo, llegamos a la calle Juan Ramón Jiménez donde está situada, contigua con la calle Juan Valera, la Casa de la Cultura en la planta baja, y el Museo Arqueológico en la planta alta. Este moderno edificio ocupa el solar de la casa solariega habitada otrora por la Marquesa de la Paniega, madre de Juan Valera, el cual pasó una buena parte de su infancia viviendo en esta casa. La Sra. Concejala de Cultura, que se había unido a nuestro grupo, nos repartió muy amablemente material informativo. Subimos al gran museo donde Poncho, “alma mater” del mismo, nos dio un recital explicativo de las interesantes piezas arqueológicas colocadas en orden cronológico, exentas o en vitrinas, representantes de las sucesivas etapas de la Prehistoria y de las primeras civilizaciones de la Historia. A este cronista le llamaron especialmente la atención estas dos: los ídolos de piedra caliza del Neolítico procedentes de “El Laderón”; y la interesante epigrafía romana con este texto: VIATOR VIAM PUBLICAM DEXTRA PETE, que en un principio tuvo su polémica, pues se creyó que era una señal de tráfico con esta traducción: VIAJERO, CAMINA POR LA DERECHA, pero tras un minucioso análisis se concluyó dando este sentido a la inscripción: VIAJERO, TE DESEO QUE TOMES EL CAMINO CON AUGURIOS FAVORABLES.

Entramos luego en un entramado de calles que componen el centro histórico del pueblo donde está ubicado el Conjunto Arqueológico del castillo de Doña Mencía, formado por el castillo propiamente dicho (siglo XV), el molino de aceite del Duque de Sesa (siglo XVII y el pósito municipal (siglos XVII – XVIII). Encantados, una vez más, quedamos de los datos históricos y arquitectónicos con que nos obsequió el muy documentado Poncho: las murallas, la Torre del Homenaje y las otras, el Patio de Armas, los restos del molino de prensa, etc.

Bajando, volvimos insertos en el clima valeriano, sobre todo al recorrer la típica y evocadora calle Juanita la Larga. Y para evocaciones, aquí están estas palabras escritas en la famosa novela referidas a la protagonista: “la más limpia de la población y hasta agarraba su cantarillo e iba por agua a la milagrosa fuente del ejido”.

Y con este regusto tan histórico, tan literario, y tan placentero, llegamos a las Bodegas Lama donde el placer se hizo vino y el vino se hizo placer. Fuimos también muy bien atendidos por un saleroso vinatero tanto en la cortesía, como en las respuestas a nuestras curiosidades, y, ¡cómo no”, con la invitación a unas copitas que, después de patear el pueblo, nos supieron a gloria en este báquico tabernáculo.

Terminó nuestra visita en el afamado restaurante Doña Mencía, donde descansamos disfrutando de la comida, la bebida, la conversación, la risa, y la deleitosa convivencia. Allí nos había llevado Poncho para rematar su faena tan bien realizada y rematada que sólo le faltó una ovación: ¡torero, torero, torero!

José Calero Román

R.I.P. Valerio Molina García

Valerio2

[Ante el fallecimiento del sacerdote Valerio Molina García, consiliario de la HOAC de la Diócesis Córdoba, y en su memoria, La Revista FHC quiere hacerse eco de un artículo de José Tornel, consiliario de la HOAC de Murcia, escrito con anterioridad a dicho fallecimiento, que le describe con viveza y cariño (El artículo fue publicado en su día por diversos medios de la HOAC).]

Valerio es una persona especial. Muchas y muchos militantes lo conocéis. No pasa desapercibido. De hecho ¿has visto a muchos curas con bigote?. Él es uno de los pocos que deben existir.

Hace unos años, en la X Asamblea General, durante la celebración de la fiesta que la HOAC acostumbra a organizar durante las mismas, la diócesis de Córdoba presentó a un grupo de consiliarios, algo heterogéneo, que se preguntaban continuamente cómo evangelizar mejor al mundo obrero. Ese teatrillo, titulado “Consiliarius Monty” (si estuviste allí supongo que lo recordarás), y que acabó en un apoteósico método para acercar nuestro apostolado al mundo obrero, giraba en torno a un personaje central: Valerio. Todos los demás insistían en sumarse a su grupo de acción, que no era más que su “pandilla del dominó” y se intuía en los diálogos que el tal Valerio era algo granujilla… un poco travieso. Aquel sainete, y su coreografía final, fue todo un éxito. Y ahora, pasado el tiempo, ilustra en cierta medida algunos rasgos de la labor evangelizadora de este consiliario de la HOAC.

Valerio es una persona de fuerte carácter, carcajada sonora y conversación chispeante. Amigo de la juerguecilla, no le hace nunca un feo a una buena copa de vino, y siempre está dispuesto a invitarte a otra más… la penúltima. Es sacerdote, sí. Pero nunca ha sido un “cura estándar”. A simple vista es como si ese título: el de cura, se lo hubieran dado en la última convocatoria de septiembre, y con un cinco “raspado”. No creo que recuerde muchos “latinajos” y no sé cómo le sentará la sotana porque nunca lo vi dentro de una de esas prendas. Bueno (miento) en aquél teatrillo de la asamblea la llevaba puesta… aunque al final se la quitó.

Su forma de actuar, de relacionarse con los demás, su estilo a la hora de “ejercer” de cura, siempre ha sido algo fuera de lo común. Cuando él está presente hay un sabor a cotidianeidad que termina revistiendo de autenticidad todo lo que hace. Por eso, los mensajes que lanza durante sus homilías carecen de adornos superfluos. Sólo se recrean en el agudo punzón del Evangelio, cuando lo abres por la página donde te habla, a ti mismo, de tu prójimo: ese que lo está pasando mal. Y todo esto, además, con la humildad de unas zapatillas de paño de las muy usadas. Justo es así como me imagino a Jesús de Nazaret entre aquellas gentes que se codeaban con él.

Hace poco, la HOAC de Córdoba le decía por escrito que, en su labor pastoral, siempre se percibe un altar sin escalones. Y es así. Su sacerdocio carece de barreras arquitectónicas. Sobre todo para los más impedidos: Los empobrecidos de este sistema “culturalneoliberal” que nos ha tocado vivir.

Ahora, Valerio está en medio de una dura pelea. Se enfrenta a una grave enfermedad que lo tiene postrado entre el sillón y la cama (y va ganando la cama), que le ha arrebatado hasta el bigote. Sabemos que pronto, seguramente el Padre lo llamará a su lado (Apuesto que jugará con él alguna partidita de dominó). Nosotros, sus amigos, familiares, feligreses, compañeros y compañeras de trabajo o de militancia… en fin, todos los que tenemos la suerte de conocerlo, estamos pendientes de él tal como él ha estado siempre (y sigue estándolo) de todos nosotros.

Por eso, me he permitido el lujo de pedir colaboración a algunas personas que, por diversas circunstancias, han compartido muchos ratos y retos con él. Cada cuál me ha transmitido, más o menos, lo que sigue.

Cuando lo describen, todos coinciden en que Valerio es coherente con sus planteamientos, procurando una distancia mínima entre lo que piensa, dice y hace. Y esto le ha provocado más de un dolor de cabeza. Paco Cáliz y Magdalena, dos compañeros de equipo hoacista durante muchísimo tiempo, piensan que es un sacerdote de los que acompañan, no de los que dirigen. Teresa y Toni, madre e hijo, feligreses de su parroquia y desde hace poco militantes de la HOAC de Córdoba (gracias, en gran parte, al propio Valerio), tienen claro que no se anda por las ramas, que encarna el realismo, el humanismo y la sencillez. Y que está dispuesto a la evolución de las ideas y de la Iglesia en pos de un mundo mejor.

Paco Paños conoció a Valerio trabajando ambos como profesores de instituto. Valerio enseñando Religión, Paco, Literatura. Uno comunista, otro cura. Una suerte de Giuseppe y Don Camilo donde se forjaría una profunda, larga y comprometida amistad. Paco destaca sobre todo la defensa de su concepción de un cristianismo al servicio de los desposeídos.

Hay un sacerdote que, aunque lo conoció en el seminario, fue después, en la HOAC, cuando realmente entró en contacto profundo con él. Rafael Herenas destaca su capacidad para sacar fuerzas de la Fe, la oración y la Eucaristía: verdadera fuente de su actitud de servicio y su compartir con los demás.

Compañero de todos, Paco Paños subraya cómo han hablado, bebido, jugado al “futbito” (hasta que el cuerpo y los años dijeron basta)… y también cómo han participado en múltiples actividades e iniciativas siempre en pro de un mundo mejor, de un sistema de enseñanza crítica y no adoctrinadora. Todo esto durante más de treinta años en los que han mantenido la rutina semanal de la partida  de dominó en el grupo de amigos.

Las homilías de Valerio, con un vocabulario “entendible” por cualquiera, evocadoras de un Jesús nada “repeinao”, en pantalón vaquero y con el carné del paro en la chaqueta, utilizan un dialecto donde se reconocen los feligreses de un barrio obrero. Así, a base de misas entrañables, espontaneidad, paciencia y, sobre todo procurando el protagonismo de los laicos, es como ha hecho crecer una comunidad parroquial corresponsable, con maneras solidarias, aroma a Pastoral Obrera y receptiva al sufrimiento de la precariedad laboral, el paro, el mes demasiado largo para ese sueldo tan escaso,… En definitiva, una comunidad interpelada por el mensaje revolucionario del Amor de Dios.

Valentía, honradez, sencillez, sinceridad… todas estas palabras salpican las valoraciones que hace de Valerio cualquiera que lo conozca. Pero sobre todas, hay una que destaca: Alegría. Y es que Valerio encarna perfectamente esos versos de Joan Manuel Serrat: “No me importa tomarme la vida en serio, mientras conserve el sentido del humor”.

Su forma de presentar el hecho religioso como lo más humano que uno se puede echar a la cara siempre está presente en su “quehacer” hoacista. El compromiso cristiano, o es profundamente humano o no se puede llamar así: cristiano. La formación hoacista que Valerio ha ido desgranando reunión a reunión, ha forjado su visión del Mundo Obrero desde esa premisa. Así lo atestiguamos sus compañeros de equipo. Y su empuje en la difusión del Noticias Obreras, ¡Tú!, ediciones HOAC, cuadernillos de reflexión etc. Es un síntoma más de esto que digo.

Paco Paños, que ha compartido gran parte de su vida adulta con él, remarca cómo su amistad ha sido más libre y elegida que la que llega de la mano de la infancia y la juventud. Dice saber con certeza que puede contar con él para lo que sea, cosa ya demostrada. Y mantiene que la enseñanza más profunda que recoge de su amigo es lo fácil que resulta entenderse, si quitamos anteojeras a las ideas, y las ponemos al servicio de una sociedad justa.

A todos nos interpela la manera en que está viviendo su enfermedad. Su mirarla de frente, de retar su mal, de vivirlo como un acto de entrega y disponibilidad a lo que el Padre le ha reservado, es una victoria en sí misma. Transluce la Fe profunda en la que vive. Y sólo este hecho es un testimonio de vida cristiana, honda y fructífera. De esta manera, sin duda, Valerio vive ya el principio de su resurrección.

Después de hablar con algunos, pedir respuestas por escrito a otros, pensar y pensar en el protagonista de este escrito, y revivir las muchas experiencias que he gozado junto a Valerio, no me queda más que suscribir lo que dicen Paco Cáliz, Rafael, Teresa, Paco Paños, Magdalena, Toni… y muchas otras personas que podrían haber aportado el matiz de su propia experiencia a estas letras.

De todos y todas brota una palabra cuando hablan de ti, Valerio: Gracias. Y así quiero terminar este intento fallido de artículo de opinión: Gracias Valerio. Y hasta mañana en el Altar.

José Tornel

Excursión a Montoro

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La visita a Montoro tuvo lugar el 18 de Febrero, con salida de Córdoba a las 9,15h. en autobús desde la Media Luna. Como estaba previsto, la llegada fue alrededor de las 10h. a un lugar donde nos esperaba Agustín Lucena. Hay que decir que Agustín es uno de los hermanos Lucena Aguilar_Tablada, que también estuvo en el Seminario y que, ejerciendo como profesor, reside en Montoro donde es un vecino relevante por sus cualidades naturales y profesionales, y donde es muy querido y respetado. Fue la persona elegida por la Vocalía de Visitas Culturales de la Asociación como el gestor idóneo de esta visita a Montoro, que él aceptó, encantado, debido a su amistad y compañerismo e, incluso, familiaridad; y, además,, por su interés y placer por estos temas culturales y de convivencia.

Después de las presentaciones y saludos, todos los visitantes, alrededor de veinte, nos pusimos a disposición de Agustín, y con él iniciamos nuestro paseo por las calles eporenses. Nos llevó, primeramente, a unas cafeterías céntricas donde disfrutamos de un suculento desayuno y de amigables y placenteras conversaciones. A continuación, nos personamos en la Casa de la Cultura donde fuimos recibidos por su titular Isabel Gálvez. Nos deleitó con sus explicaciones sobre el lugar e historia de Montoro, y nos obsequió con abundante y valioso material informativo. Pero no quedó ahí la cosa, pues Isabel nos acompañó y recreó con un agradable e interesante paseo por el pueblo, siendo una guía muy documentada en sus explicaciones por los lugares más bellos y emblemáticos. Estuvimos en la  plaza de España en la que destacan los edificios del Ayuntamiento y la iglesia parroquial de San Bartolomé con sus volúmenes de piedra molinaza, tìpica de la zona; y también la escultura de la diosa Ceres a la que los montoreños  llaman la Segadora. Seguimos con Isabel contemplando la belleza y quebrada arquitectura del casco antiguo; y  allá abajo, el barrio del Retamar que, por su margen izquierda, se mira en el Guadalquivir con su bello puente de las Donadas. Entramos en el Museo Arqueológico donde sus importantes piezas muestran el notable pasado histórico de esta ciudad. Regresando por calles empinadas entramos en el Museo del Aceite, y, a continuación, Isabel nos llevó a la plaza del Charco, visitando, primero, el museo del pintor Rodríguez Luna, y luego el templo parroquial del Carmen donde, muy agradecidos, la despedimos.

Después de haber admirado la bella portada del templo, y su interior con su hermoso retablo barroco, entramos, muy cerca, en el restaurante Belsay  donde nos restauramos con el descanso, la buena comida, las animadas charlas,  y el afecto compartido en una placentera convivencia gastronómica.

No es posible en esta ligera crónica, comentar con detalle todo lo que vimos y todo lo que de Isabel oímos, pero nos quedamos con el regusto de haber estado visitando un lugar de gran belleza y de destacadas reminiscencias históricas, presentadas por una excelente guía enamorada de su ciudad.

Caía ya el sol por occidente, cuando, instruidos y divertidos (discere fruentes), nos despedimos de Agustín muy agradecidos, y, montados en nuestro autobús, regresamos muy felices a casa dejando el campo abierto para después del verano: Doña Mencía.

José Calero Román

‘Deum laudamus’ (por Lourdes Lucena, ‘in memoriam’ Abelardo Lobato)

Abelardo-Lobato-Casado-300x162He de remontarme al curso 1973-74 cuando, como lanzada desde un paracaídas, sin saber si el aterrizaje sería el adecuado, pero con la seguridad que te da una persona como Abelardo Lobato, aterricé en Roma. Llena de miedos e incertidumbres, de interrogantes de difícil respuesta y con la responsabilidad añadida que contraje con un grupo de amigos, que entonces me parecía muy grande, casi desconocidos, pero al que me unía la misma inquietud, situación personal y necesidad de encontrar rumbo más o menos seguro hacia un puerto, desconocido, inquietante, pero que presumía tranquilizador y seguro, me lancé a la aventura.

Muchos años antes había conocido a Lobato. Era yo una jovencita saliendo de la adolescencia pero que ya apuntaba luchadora, emprendedora y con inquietudes trascendentales. Aquellos Ejercicios Espirituales en Madrid, cuando apenas tenía, aún 15 añitos, me marcaron. Lobato ya se me manifestó  como el hombre que te encara, de forma directa y contundente con LA VERDAD. Una verdad que yo tenía que ir concretando y dando forma en mi vida personal.

Como el Santo de Hipona (a quien Lobato admiraba enormemente y conocía en profundidad), anduve por caminos diversos y fue en Granada, cuando me volví a encontrar con él. De igual manera, en esta misma ciudad hablé la última vez en mi despedida, porque en Cádiz ya, por teléfono, presentí el final y no me reconocía. Él marchó de mi vida en este mundo un mes antes de la fecha oficial.

En mi encuentro granadino, se fraguó la apasionante aventura que durante año y medio viví aprendiendo de su saber pero, sobre todo de su vida.

Ese año de 1974, ¡cómo preparamos el Congreso de Santo Tomás de Aquino!, del  que surgió la SITA, que fue su quehacer más intenso a lo largo de sus días.

No salía de mi asombro ver tantos hombres de ciencia, teólogos, intelectuales y filósofos de todas las confesiones e ideologías; millares de cartas. Yo tan “palurdilla” y temerosa, rodeada de tanta sabiduría, y conociendo a Sto Tomás de la manera tan formidable como lo estaba haciendo.

¿Día grande?, el 19 de Abril de 1974, Pablo VI en el Angelicum y yo al lado de Papa al que tanto llegué a admirar, y el que hizo posible, para mí, tantas cosas en la Iglesia, concentradas en el Concilio Vaticano II.

Aquí quería llegar para decir alto, claro y con total rotundidad, que Lobato era un hombre de Iglesia, a la que amaba profundamente y por la que luchaba. Muchas veces me comentaba su afán de llegar, a través de su persona, a donde  estaba convencido que tenía que llegar la propia Iglesia.

La vida de tantos sacerdotes que vivieron años difíciles, de confusión, de reencuentro consigo mismo, tratando de normalizar su situación en la sociedad como ciudadanos y como cristianos comprometidos, pero que necesitaban regular su nuevo estado. Él me decía: “No me importan las críticas, que hubo muchas, sé que no hago nada que no esté convencido de que la Iglesia debe hacer. Estas personas han realizado unos estudios y el Angelicum, en nombre de esa misma Iglesia, les regula una situación que de otra manera no podrían hacer.

Se jugó mucho, pero su alegría y el orgullo que experimentaba cuando veía a tantas personas salir del hoyo de la confusión e incertidumbre, me hacía renovar fuerzas y seguir la batalla que él libraba incansablemente; yo me derrumbaba antes, y de él siempre recibía vitalismo y energía positiva para seguir en la brecha.

Si he de resumir la personalidad de Lobato, nada mejor que citarlo a él mismo.

Con motivo de su 84 aniversario, en el 2009, nos decía a sus amigos: “Debo dar gracias, colocar el amor a mí mismo en su puesto y dar nueve pasos (aludía al año) como Tomás para promover el Humanismo cristiano. Una voz interior me aconseja; Abelardo, agradece, anímate, humaniza”.

Esa era la tónica de su vida. Hombre vitalista %. Comentaba en Septiembre del 2007, en el comienzo de Curso: “Experimento la sensación del comienzo del año en sus dos dimensiones; -la vuelta al cole- como un crío, y el comienzo en Enero. Los dos circulares y limitados. Pero para mí, en ninguna de los dos significados del año, el círculo es el eterno retorno de lo mismo, sino el itinerario existencial. Una nueva Vía Appia con sus piedras milenarias que se van haciendo al andar, por eso volvemos a lo andado, para seguir andando, mientras tenemos tiempo, y citando a S. Pablo, concluía, el tiempo se nos da como un regalo o como un talento que se nos confía.

Es hermoso volver al principio, y más hermoso volver a caminar, ligero de equipaje y no extraviarse en las encrucijadas”.

Este es el hombre que recordamos: Su amor a Dios que lo especificaba en LA VERDAD, LA BELLEZA Y EL AMOR.

Buscador incansable de la Verdad y con una única ocupación en la vida: llevar, esclarecer, enseñar y extender la Verdad hasta el último rincón del mundo; desde la cátedra y desde su ingente obra. La Verdad era Dios mismo. Pero ese Dios lo personificaba en Cristo y en cada hombre y mujer que, según él reflejaban la belleza suprema de ese Dios creador del Cosmos y la Vida.

Su amor a la Persona, lo ha dejado patente en numerosos escritos. Personalista insigne. Creía en la persona, entendía lo “bello y sublime de la persona” y se comprometía con la persona hasta extremos impensados.

Su amor lo manifestaba en sus cualidades humanas de cercanía, alegría manifiesta, optimismo nato. Nada le hundía para hacerle desistir o desconfiar. Se entregaba sin medida y valoraba y agradecía como el más pobre de los mortales.

En su 85 cumpleaños, comenzó a sentir la limitación de la vida y trató el tema de la “senetud” magistralmente.

Reflexionaba en el tema según la teoría de los filósofos griegos como Aristóteles, el sabio Cicerón y nuestro paisano Séneca de forma “terrible”, y que él empezaba a vislumbrar en el Alzeimer que le diagnosticaron. Pero ponía de manifiesto cómo la tradición judeo-cristiana, iluminaba esta etapa y la cargaba de belleza. Decía. “El sufrimiento ayuda a madurar al hombre y la serenidad lo dispone para la vida contemplativa”. Pienso que este fue su último retiro tanto en Granada como en Cádiz. Cito otra frase suya que es realmente conmovedora para plantearnos la vejez desde la perspectiva que nuestro maestro y amigo se la planteó: “El viejo humano puede vivir como joven cristiano porque el alma está por encima del tiempo; es inmortal”,

Nunca dejó de sentirse esencialmente dominico y como tal su lema de vida era, Laudare, Bendecire, Predicare. Así lo conocí y así lo vi vivir. Siempre alabando, agradeciendo, glorificando a Dios y llevando la fe de la Iglesia y el mensaje Evangélico allí donde iba, y, sobre todo, en lo que hacía.

Un recuerdo personal último se remonta a la Semana Santa del 2009. Le invité a mi pueblo, Aguilar, a predicar. Ya casi no se le oía hablando por el Parkinson. Me respondió lleno de humor, ¿dónde va un predicador al que no se le oye? Pero no importa, aquí me tienes caminando juntos los tres: este menda, el computer y mi querido amigo, maestro, santo, gordito, encantador, Tomás de Aquino. Tres como los mosqueteros. Seguimos trabajando mientras el cuerpo resista. Lo más que puedo ofrecerte, un escrito para mi “pequeña, gran filósofa”. Así me llamaba con un tinte cargado de sana ironía porque bien sabía él lo “limitadita” que estaba en ello. Pero, lo mucho o poco que tengo a él se lo debo y lo valoro en “demasiado”.

Acabo esta pretendida semblanza, utilizando como despedida las mismísimas palabras que él utilizó cuando despidió a su hermano Pedro al darle sepultura.

Méteme, Padre eterno en tu seno, misterioso hogar; dormiré tranquilo, pues vengo cansado de tanto bregar”.

R.I.P. Abelardo Lobato Casado, y Pablo Moyano Llamas

Tomado de ‘Ecclesia Digital’

viernes, 18 de mayo de 2012
El 17 de mayo, en la residencia geriátrica de San Juan de Dios de Cádiz falleció el dominico Abelardo Lobato Casado. Había nacido en San Pedro de la Viña (Zamora) el 20 de enero de 1925. Era religioso dominico desde el 15 de septiembre de 1942 y sacerdote desde el 16 de abril de 1949.

Doctor en Filosofía por el Angelicun de Roma, maestro en Sagrada Teología, título máximo de la Orden de predicadores, catedrático en varias Universidades, doctor honoris causa por la Universidad Católica de Murcia, fundador del Instituto Fray Bartolomé de las Casas, de Sevilla, del Instituto Santo Tomás de Roma, delegado del Vaticano en el Consejo de Europa para los Derechos Humanos y Miembro del Comité Directeur des Droits de L´homme (CDDH) de Estrasburgo. Miembro de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás, fue rector de Teología en Lugano.

Fue nombrado por Juan Pablo II Presidente de la Academia Romana de Santo Tomás y ha sido promotor y director desde su fundación en 1976 de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA).

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El presbítero Pablo Moyano Llamas falleció el pasado 14 de mayo, a sus 80 años de edad.

(Artículo tomado de ODISUR.es):

Natural de Santaella (Córdoba), el sacerdote Pablo Moyano Llamas nació el 19 de septiembre de 1932 y recibió su ordenación sacerdotal el 21 de junio de 1959. Desarrolló su ministerio sacerdotal en primer lugar, como párroco de San Calixto durante seis años y, a continuación, como párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Montemayor hasta el 2011, en que pasó a ser párroco emérito de la misma. También fue profesor de Religión en el Instituto de La Rambla y en el año 2004 fue designado Arcipreste de Montilla-La Rambla hasta el 2007.

Entre otros cargos no eclesiásticos, el sacerdote ha sido miembro de la Real Academia de Córdoba y cronista oficial de Santaella y Montemayor. Asimismo, ha sido autor de diversas publicaciones como: Santa María del Valle (Santaella) de 1988, Montemayor retazos de Historia de 1994 y El Calvario de Montalbán de 1997.