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El megalitismo en Gorafe (por Rafael Victoriano Vera Martínez)

Durante el Neolítico, se iniciaron cambios económicos y sociales de una importancia extraordinaria, que fueron protagonizados por  los hombres que vivieron en  espacios geográficos próximos al mar Mediterráneo y O. Atlántico, por ser ellos, junto con otros pueblos  europeos los  promotores de lo  que se ha dado en llamar “revolución neolítica”. Cambios que se iniciaron en el Próximo Oriente y que se difundieron por la Europa Central y Mediterránea.

Entre el V y III milenio a. C. se iniciaron un conjunto de transformaciones en la Península Ibérica, que se manifestaron con mayor intensidad en el sureste peninsular. Fueron entre otros. La práctica de  trabajos de agricultura, (cultivo de la tierra, ganadería etc),  cestería de esparto, sedentarismo,  construcción de chozas,  alfarería, uso de metales, ( cobre y bronce),  construcción de enterramientos colectivos. Las prácticas de enterramientos de alguna manera se regularizaron por ser realizados en dólmenes. Todos esos cambios hicieron más fácil la vida al hombre.

El dolmenismo  estuvo unido al “culto a la muerte”, al inicio de la agricultura,   ganadería,  sedentarismo,  alfarería,  uso de metales, (como el cobre, estaño, bronce). El fenómeno del dolmenismo fue una actividad que estuvo íntimamente relacionada con  la propiedad de la tierra de los pueblos que lo practicaron.

Esos  cambios afectaron también a los grupos humanos que vivieron en el Valle del río de Gor, los cuales, les permitieron liberarse poco a poco de los condiciones que les impuso el medio natural, ellos, dejaron de forma progresiva  ser cazadores  y  recolectores, para trasformarse en agricultores y pastores, lo que facilitó la “producción artificial de alimentos”.  El hombre en este periodo, fue también  capaz de encender  fuego cuando lo necesitó. Esos cambios no tuvieron el mismo  grado de desarrollo en  todos los lugares, ya que sucedieron en  ritmos de evolución diferentes.  Otro elemento fundamental que ayuda a entender la “nueva forma de vida” del hombre del Neolítico, fue el cambio climático,  el frío fue menos intenso que en el periodo anterior del Paleolítico,  por ello pudo pasar  más tiempo al aire libre.

Los pobladores neolíticos de Gorafe pasaron de tener una vida nómada, a hacerse sedentarios, de refugiarse en abrigos naturales, a construir chozas,  etc. El hombre  durante este periodo, perfeccionó   instrumentos y objetos de la vida diaria, que eran necesarios para las nuevas condiciones de vida. Así como también,  inicio actividades mágico-religiosas, con las que pretendió religarse con el más allá de la muerte. Su base económica fundamental  se basaba  en la ganadería y agricultura, Las herramientas de hueso progresivamente se irán sustituyendo por otras mas  elaboradas  de sílex para el trabajo de la vida diaria, estas, a su vez también se sustituyeron durante el calcolítico por otras de metal, ( cobre y bronce ). Estos grupos humanos fabricaron utensilios para la vida doméstica en  barro. (cerámica). También utilizaron el cuero y la madera, y el esparto.

El grado de desarrollo de los hombres del Neolítico no fue uniforme en todas las regiones de Europa, por estar condicionado por muchas circunstancias, especialmente por las bases tecnológicas y culturales anteriores.

En Gorafe, (lugar situado próximo al río de Gor, en la depresión intrabética de Guadix-Baza ) se inició  hace  unos 3000 años a. C. un proceso constructivo  de grandes piedras, de sepulturas megalíticas,  que se extendieron  desde las proximidades  de Gor hasta  los Baños de Alicún, pero que tuvo como eje de desarrollo mas importante en Gorafe, por ser el lugar central de este espacio geográfico, en él, había grandes piedras que  hicieron   posible las construcciones dolménicas,  y por ser este lugar,   camino de paso de personas y de intercambio  de las innovaciones neolíticas, de la culturas de Almería con las de Andalucía occidental y sur de Portugal.

Los pobladores neolíticos de Gorafe no tuvieron necesidad de transportar grandes piedras, como se hizo en otros “espacios dolménicos” de nuestra península, que a falta de materiales tuvieron que llevarlos al lugar destinado para la construcción de sus dólmenes. Las difíciles condiciones orográficas de la parte superior del Valle de Gorafe, no permitían el acarreo de grandes piedras, es por los que esos hombres utilizaron las  piedras del Valle del río de Gor sin necesidad de moverlas del lugar donde se encontraban.

El inicio de una rudimentaria agricultura en las proximidades del río,  la existencia de una fauna fácil  de ser cazada y domesticada y  la práctica de la ganadería,   (que  fueron las bases del sustento  de los pobladores neolíticos del valle), fue lo  que hizo posible, a los hombres que vivieron en las  márgenes del río, la realización del “conjunto arquitectónico funerario dolménico” mas extenso del sur de España

No se puede hablar propiamente de cultura megalítica, sino como un conjunto de elementos constructivos. Ello es posible, porque  estos grupos humanos  alcanzaron  un determinado nivel  económico,  tuvieron una  organización social mas compleja y por la práctica de  creencias mágico-religiosas  dando culto a sus antepasados, creencias que compartieron con otros pueblos mas lejanos, gracias a los contactos e intercambios.

Los monumentos megalíticos de Gorafe, estuvieron  unidos a la práctica del pastoreo y a la domesticación de animales, que realizaron  estos pueblos del calcolítico , en  las proximidades del río de Gor y en los bordes de la meseta cercana. Los constructores de los dólmenes de Gorafe, recorrieron este corredor, en pos de la búsqueda de pastos, durante los meses de calor, se trasladaban a las laderas  más frescas de las montañas próximas a Gor.

La arquitectura dolménica  es  también señal de dominio del territorio donde se ubica  la tribu, clan u horda que ha erigido la construcción. En ellas, enterraron a sus difuntos. Son tumbas  colectivas, de esa forma, aquellos grupos humanos se ligaron al medio.

Las construcciones dolménicas de Gorafe, por ser una zona de tránsito entre el levante peninsular con el sur de Portugal,  tienen la doble influencia de las culturas de Almería ( Millares y Argar ) y del Alentejo portugués.

El valle donde está situado Gorafe, tenía y tiene unas características propias, que le permitieron ser  lugar “de asiento y de tránsito” a unos pueblos que les posibilitaron hacer las construcciones dolménicas existentes en su  término municipal.

Los condicionamientos  del dolmenismo en la zona, estuvieron  determinados:  1º Por  el sustrato cultural.  2ª Por las influencias y aportaciones de las culturas próximas de Almería y de la baja Andalucía. 3º Por la  dependencia que impuso el medio geográfico a los pobladores neolíticos. ¨Esto, dio como resultado un dolmenismo con unas características propias que le diferencian de otros espacios también dolménicos del sur de España, como son los de las provincias de Málaga  y Huelva.

Los casi 240 dólmenes constituyen uno de los espacios megalíticos mas extensos  de España. Los dólmenes se encuentran situados  en ambos márgenes del río, y en los bordes de la meseta próxima.

Los constructores neolíticos de los dólmenes de Gorafe, comenzaban la erección de sus construcciones, a partir de la cámara funeraria, la primera piedra que ponían era la central, después el resto que la integran, se continuaba con el corredor, aquella se enlosaba, en algunos dólmenes aparece también enlosado el corredor, y se terminaba  con las losas que hacen de cubierta. La construcción se remataba  cubriéndola de tierra, formando un pequeño montículo, para sujetar la tierra, se colocaban unos anillos circulares de piedras. Los dólmenes están orientados  casi todos ellos hacia el Sur-Sureste. Es posible que ello, tenga un valor mágico-religioso.

Las formas en que se construyeron los dólmenes fueron muy variadas, se han descubierto hasta 16 formas geométricas diferentes de construcción de la cámara funeraria, ello  es debido al largo proceso constructivo.

El rito que se debía seguir cuando había algún fallecimiento, era el siguiente. El difunto se purificaba antes de ser sepultado, luego era llevado al lugar donde estaba situado el dolmen donde iba a ser inhumado, después de introducía   por la puerta, pasando el corredor hasta la cámara funeraria. El cadáver se adornaba con collares etc y se le ponía el resto del ajuar funerario. Previamente se habían recogido los huesos de otros difuntos que ya se habían enterrado en ese lugar, los cráneos se colocaban en la puerta de entrada de la cámara funeraria. Seguidamente  se cerraba la cámara para evitar la entrada de animales y la profanación del lugar. En el corredor delante de la puerta de entrada a la cámara funeraria, han aparecido cuencos, ello, puede indicar la realización de ritos de purificación del cadáver o de culto.

Los dólmenes de Gorafe, son de dimensiones menores que los de Andalucía occidental y de menor monumentalidad, pero no por ello dejan de ser menos interesantes. Los estudios y excavaciones realizados, han dado unos resultados muy esclarecedores que nos permiten conocer la organización social de los hombres del Neolítico que vivieron en la zona, de sus contactos con otros pueblos, de las aportaciones recibidas, del uso de materiales utilizados, como son: La piedra.  La cestería del esparto. Los metales,  como cobre, hierro, bronce). Del barro, para la realización de objetos de la vida doméstica. De los  animales con los que convivía, algunos de ellos los domesticó, (cabra, oveja) otros  los cazó, (conejo, liebre),  que fueron la base fundamental de su dieta.

Los primeros  estudios sobre el dolmenismo en Gorafe se iniciaron en la segunda mitad  del S.XIX,  en 1868 por M. Góngora Martínez,  años mas tarde por los belgas, hermanos Siret, (Enrique y Luis),. Durante el S. XX fueron George y Vera Leisner (ambos alemanes),  exploraciones efectuadas a finales de la primera mitad de este siglo  (1940). A principios de la segunda mitad del siglo XX, será el investigador, natural de Gorafe,  Manuel García Sánchez junto con Christian Spahni, los que realizaron el estudio sistemático y en profundidad de los dólmenes de Gorafe. Estos dos investigadores realizaron las mayores aportaciones así como también el mayor esfuerzo de excavación de los mismos, gran parte de lo descubierto se encuentra  en el museo arqueológico de la ciudad de Granada. Estos dos investigadores también realizaron excavaciones en la Cueva de La Caregüela en Piñar.

Recientemente, han surgido iniciativas,  desde el Ayuntamiento de Gorafe, con la ayuda de instituciones a nivel comarcal, provincial, y regional como:  Diputación, de Granada, Programa Leader II Comarca  de Guadix, Junta de Andalucía, Caja General de Ahorros de Granada, que han rescatado el dolmenismo en Gorafe  de la destrucción y del olvido. Creando con todo el conjunto monumental, un “Parque”, para que pueda  ser visitado. Se han habilitado para ello tres rutas, que permiten visitar los dólmenes y a la vez disfrutar de unos paseos muy agradables en contacto con la Naturaleza.

El Centro de Interpretación Megalítica, ayudará sin duda, a los potenciales viajeros que acudan a nuestro pueblo, a conocer el Parque  Megalítico:  la vida, avances y conquistas culturales del hombre durante el Neolítico.

El Parque tiene entre otras las siguientes finalidades: 1º De acogida de los potenciales viajeros  que acudan a él. 2º Como lugar de exposición del hecho megalítico. 3º. Como centro de documentación para las  personas interesadas  en este periodo tan importante de la Humanidad, en Gorafe. 5º Punto de partida para visitar el Parque.

Ello, puede ser motivo, para que nuestro pueblo, pueda ser conocido tanto en medios culturales como turísticos, factores, que  pueden  contribuir a mejorar su economía.

Rafael Victoriano Vera Martínez.

Ldº en Geografía e Historia.

Alcalá la Real (por Rafael Victoriano Vera Martínez)

Fortaleza de La Mota (Alcalá la Real)

Las ciudades de frontera tienen algo especial. Sus habitantes desde siempre han cruzado la línea fronteriza por motivos muy diversos; por negocios, por actividades recreativas, por adquisición de servicios, por motivos familiares, etc. Alcalá de Benzaide  (para los musulmanes) o Real (para los cristianos) durante los siglos  XIII, XIV y XV, fue una de esas ciudades fronterizas disputadas por dos poderes contrapuestos. Sus moradores tenían  distintas funciones, fueron entre otras:  como  obstáculo para el avance del reino enemigo por ser una plaza fácilmente defendible, como punto de partida y lugar de disputas militares, como lugar inicial de expansión, como espacio  de  tránsito de personas y de mercaderías, de contacto de culturas y de religiones.  Así,  entendieron y usaron  musulmanes y cristianos de esos siglos a los habitantes y ciudad de Alcalá. Durante el tiempo que fue ciudad fronteriza, hasta ella, llegaban comerciantes, cristianos, judíos y musulmanes, para efectuar intercambios comerciales.

Hay presencia humana en la zona  desde el Paleolítico. Existieron unos poblados ibéricos en  La Gineta y Meseta de la Ribera Alta, ambos lugares  próximos  a  Alcalá la Real. En la época romana existió un poblado que se denominó Sucaelo. Durante la dominación árabe la población recibió el nombre de Alkalat. La fortaleza comenzó a construirse durante el califa Alhaken  II,  como parte de una red de fortalezas que se hicieron para defender Al Ándalus de los ataques normandos. Originariamente el recinto contó con quince torres, se han perdido tres. En el siglo X, La Mota se transformó en fortaleza, estando bajo el dominio de los Aben Banu Said, de estos, tomaría la designación Alkalat de Benzaide. Fue plaza fuerte de los reinos de Granada y de Castilla, pierde esta condición cuando es conquistado el reino nazarí por los RR.CC. La denominaron de Alkalat de Benzaide, la conservó hasta el verano del año 1341, el rey Alfonso XI la denominó a partir de esa fecha, con el nombre de Alcalá la Real. En su escudo de armas, figura una llave símbolo de la importancia estratégica que en otro tiempo tuvo. El padre de Isabel la Católica, Juan II, fue el que le otorgó el título de ciudad.  Los RR. CC, le concedieron privilegios. En los siglos siguientes fue perdiendo importancia, al igual que sucedió con muchos municipios españoles. Durante la Guerra de la Independencia, fue ocupada por el General francés Sebastiani, derrotando al General Freire, cuando se retiró  el francés de ella, incendió la fortaleza de La Mota. A mitad del S. XIX, llegó a tener unos 1000 h.  en la actualidad tiene poco más de 22.000 h.

La ciudad de Alcalá la Real, desde la fundación del Antiguo reino de Granada, por su situación geográfica, estuvo situada próxima a la frontera con el reino de Castilla- Por ser lugar de paso para la Baja y Alta  Andalucía,  tuvo por ello, un gran valor estratégico, que le permitió ser el paso natural para la posterior conquista del Reino de Granada.

  Muy pronto los reyes de la Corona de Castilla,  pusieron en ella su interés, siendo el primero de ellos, Alfonso VIII, que allá por el 1213, un año después de la batalla de las Navas de Tolosa, (ésta batalla, fue la llave que abrió acceso a los castellanos para la reconquista de Andalucía, y Alcalá la Real será el paso natural para entrada en el reino nazarí de Granada). Después de su reconquista, Alfonso VIII, la entregó a la Orden de Calatrava, pero los monjes guerreros calatravos no pudieron retenerla en su poder, ya que  en 1229 los granadinos de nuevo toman la ciudad, hasta que el rey Fernando III el Santo la vuelve a recobrar en 1248., Posteriormente de nuevo es recuperada por el reino nazarí que la retienen durante 97 años. Prueba de la importancia que tuvo la ciudad de Alcalá durante los siglos XIII, al  XV, fue el hecho de ser elegida en 1266, como sede de una tregua firmada por Alfonso X el Sabio y el rey granadino Muhammad al Ahamar, en ella se acuerda un periodo de paz, mediante la cual, no haya razzias ni talas a un lado y otro de la frontera. En 1341 Alcalá, cae definitivamente en poder del reino de Castilla, el rey que impulsa la conquista es Alfonso XI.

Como se puede observar  Alcalá la Real fue una ciudad disputada por cristianos y musulmanes. Durante los siglos XIII, al  XV  fue pasando a poder de musulmanes o cristianos, según la situación  política que se encontrara uno u otro reino. Estas disputas, resaltan la importancia que ambos contendientes  dieron a la cuidad alcalaína, estos dos poderes, eran conscientes de la importancia estratégica y del valor económico que tenía, para la seguridad y economía de aquellos dos estados medievales, que eran la Corona de Castila y el Reino Nazarí de Granada.

Desde la primera mitad del siglo XIV se consolida la frontera castellano-granadina, durante este periodo los enfrentamientos fueron frecuentes. El más importante fue la Batalla del Salado (1340) esta vitoria da a Castilla el control del Estrecho Gibraltar y, el reino de Granada queda aislado del Norte de África. Será  después de las tomas de Alcalá, (1341) y  de Algeciras (1344), cuando la frontera  de nuevo entra en un periodo continuado de inestabilidad, por las casi continuas razzias y enfrentamientos bélicos,  que ambos reinos emprendieron a uno y otro lado de la frontera. La iniciativa la lleva ahora Castilla, Ejemplo de ello, es la  guerra contra Granada en Collejares, cerca de Úbeda, protagonizada por las tropas de Enrique III. Durante la minoría de edad de Juan II, se obtiene entre otras la ciudad de Antequera (1417). Posteriormente, se gana  la importante  batalla de la Higueruela (1439),  ocupándose plazas en la frontera, inestabilidad que desembocó a final del siglo XV. (1492), en la Guerra por la conquista del Reino de Granada.

En contra de lo que afirman ciertos autores, la frontera granadina-castellana fue casi siempre inestable y peligrosa, los enfrentamientos entre uno y otro reino fueron casi constantes, solo se interrumpían mediante treguas y cortas paces, que en muchos casos no fueron respetadas, pues, eran frecuentes la capturas de personas  y de destrucción de bienes en  ambos   lados.

El rey castellano Alfonso XI, promueve la conquista de esta ciudad, para ello dio las órdenes necesarias para reclutar “Ricos Hombres” y caballeros,  a las ciudades de Córdoba, Sevilla, Écija, Carmona, y a otras ciudades,  para que arbitraran “medios”,   con los que penetró en la campiña alcalaína, procediendo a su tala. Después de maniobras de distracción y desinformación, adujo Alfonso XI que iba a atacar Málaga. ( circunstancia  que procuró  fuera conocida en Granada ). Por ello, parte de la guarnición  de Alcalá, fue trasladada para   defender  la ciudad malacitana  del ataque del rey castellano, éste, aprovechó la ocasión para dirigir su ejército contra Alcalá de Benzaide,. Sitiándola, hasta lograr su rendición después de un duro asedio, que lo consigue 15 de Agosto de 134l, le dio el nombre de Alcalá la Real.

Incorporada esta ciudad a la Corona de Castilla, su devenir histórico cambia profundamente, no pierde la condición de ciudad fronteriza y su valor estratégico. Es el Rey Alfonso XI quién consigue la rendición de  Alcalá,  quién se la entrega, es su alcaide, de nombre Abraham, lo cual indica la existencia de un importante e influyente  grupo judío en la ciudad alcalaína. Este alcaide, junto con moradores árabes y judíos, después de la conquista se refugiaron en Moclín. La población árabe y judía que no se marcha,  comienza a vivir con cristianos venidos de otras partes del reino, que imponen costumbres  y leyes castellanas, originando  enfrentamientos entre ellos, situación que es reflejo de la que se da en el resto del reino de Castilla, con estas dos importantes minorías.

Poco después de su reconquista, en l348, se declara una epidemia de cólera en España, que también afectará a la ciudad,  provocando hambre y una disminución demográfica, por ello  se dejan de cultivar tierras, afectando seriamente a la producción agrícola y granadera

Durante los reinados de Pedro I, el Cruel, Enrique II, Juan I, Enrique III el Doliente y Juan II,  ( más de un siglo ). La población árabe y judía de la Ciudad, vio llegar  pobladores cristianos, quedando aquellos en minoría, se repartieron casas y propiedades, implantando, costumbres, religión,  cultivos nuevos, ejm.- los cereales.  Las instituciones anteriores se sustituyen por una sociedad estamental semejante a la de Castilla.  En la Crónica General de Alfonso X “El Sabio” se señala el carácter de la frontera castellano-granadino como “permeable”, por los intercambios que en ella se hacían, (comerciales, culturales, población, etc,), se señalándose  el carácter rural que había a uno y otro lado de la misma, así también como  la fuerte huella religiosa. No podemos olvidar que fue una frontera  peligrosa, por lo que la ciudad de Alcalá también lo fue.

El reinado de esos reyes coincide con periodos de guerras civiles,  algunos de ellos fueron asesinados, fue un tiempo de inestabilidad política, que los granadinos intentaron aprovechar para recuperar Alcalá, pero no lo pudieron lograr debido a la presencia de una guarnición que la defendió en los momentos de peligro. 

Durante el difícil  reinado de Enrique IV, la situación de enfrentamientos de todo tipo que  suceden tanto en el reino como en sus fronteras, (ahora nos interesa solo la situación de la frontera castellano-granadina y en especial por la zona de Alcalá la Real), originadas por diferentes causas, son entre otras: económicas, sociales, políticas, nobiliarias, religiosas, etc. que afectaron profundamente al reino castellano, y que también afectan a Alcalá la Real.

En su fortaleza de La Mota, siguió existiendo una guarnición, desde ella, en diversas ocasiones, se hicieron entradas en la vega granadina haciendo talas.

La ciudad alcalaína  está  unida al condestable  D. Miguel Lucas de Iranzo,  fiel servidor del rey Enrique IV hasta su asesinato en 1472. Para conservar su fidelidad al rey, tuvo que vivir fuera de la Corte, en Jaén, debido al enfrentamiento con el marqués de Villena por el Maestrazgo de la Orden de Santiago. Desde 1453, el condestable Lucas de Iranzo gobernó  Jaén , Alcalá la Real, Linares y Baños de la Encina, constituyendo estas ciudades un sólido apoyo para la causa del rey.

Durante la tercera Guerra de Granada de 1455, Alcalá tendrá un protagonismo especial, desde ella y desde otras ciudades también fronterizas,  el ejército castellano  inicia una “guerra de desgaste” con la finalidad de quebrantar   la estructura económica del reino granadino, el tipo de guerra  que se hace no era del  gustó de la nobleza, que prefería acciones  unidas a la ocupación de territorios. Durante cuatro días de “yermar” la tierra, se talan y saquean los alrededores de Moclín e Illora, se prohibieron los enfrentamientos frontales con las tropas granadinas, el propósito del rey era hacer talas y destrozos  durante tres años. Entre los días 30 de Abril y 13 de Mayo se talan los campos de Archidona, Álora y Málaga. En el mismo año desde Alcalá la Real, se inicia una nueva entrada, la tercera  en el reino nazarí hacia Moclín e Illora que llega  hasta la vega de Granada. En la vega, el 22 de Junio se levantaron las tiendas, durante tres semanas, se dedicaron al saqueo y se armó allí caballero a D. Miguel Lucas de Iranzo, cuyo destino será  defender la frontera de Jaén. En 1458 se le nombra condestable, éste, quedó guardando la frontera,  por  sentirse más seguro de la persecución hacia él, del valido D. Juan de Pacheco y de su hermano Pedro de Girón, persecución  que no abandonó hasta muerte del condestable. En ese año la guerra fue suspendida.

En 1459 los granadinos hicieron una fuerte entrada llegando hasta Jaén, haciendo numerosos prisioneros,  derrota, que anulaba las ventajas obtenidas en el año anterior. Las ciudades de Alcalá, Úbeda, etc no se libraron de  las embestidas granadinas. En el verano de 1462 el condestable Miguel Lucas de Iranzo respondió por la frontera jiennense con tres entradas en el reino granadino. En este mismo año, el rey encomienda a Pedro de Girón, que concierte  una tregua con los granadinos,  que dura hasta octubre del año siguiente.

El año de 1465 es difícil para Enrique IV, porque los grandes  de la nobleza, fueron requeridos para que dieran fidelidad al monarca,  ( se encontraba en medio el problema sucesorio y se realiza la “farsa de Ävila”), éstos, comienzan a apoyar al infante Alfonso (hermanastro del rey)  es reconocido rey. La causa del rey Enrique  estaba segura en la frontera de Jaén, por la fidelidad probada de Lucas de Iranzo,. No obstante, Pedro de  Girón y Alfonso de Aguilar, apoyados por el Conde de Villena, Juan de Pacheco, valido de Enrique IV, a  cambio de su apoyo al bando del infante Alfonso, le promete al conde de Cabra, para fortalecerlo, darle  Alcalá la Real, que pretendía sustraerla del mandato de Lucas de Iranzo. Durante la guerra civil desatada  se perfilan dos bandos el enriqueño y el alfonsino. Pedro de Girón, ( Alfonsino), hermano del valido Juan de Pacheco, se enfrentó a las guarniciones  (enriqueñas) en: Bedmar, Alcalá la Real, Antequera y Jaén. Girón luchaba más por sus intereses, (que eran los de la casa de Osuna), que por los del infante, en esta acción P. de Girón logró para sí,  Écija Y Carmona. Atacó Jaén, pero estaba muy bien defendida por el  condestable, por lo que tuvo que firmar una tregua con   Lucas de Iranzo. Éste, se aseguró dominio para el rey la zona de Jaén, y aseguró a los  judíos conversos la protección, ( la causa judía era otra de los motivos de la revuelta nobiliaria frente al rey).

 La guerra civil termina en octubre de 1465, con las “espadas en alto” y, el rey tiene que asumir gastos y pagar fidelidades. Las Cortes convocadas en Toledo, trataron de arreglar la situación, la consecuencia fue, que el patrimonio real quedó en muy mala situación económica. Como se puede apreciar la fortaleza de Alcalá participa de forma activa en la revuelta a favor del rey.

En el invierno de 1469, el reino de Granada emprende una  nueva correría por las tierras de Jaén, en concreto por Alcalá, Úbeda y Baeza, de nuevo es el condestable Lucas de Iranzo el que resuelve la situación. El reino castellano se encuentra ahora en una situación diferente, los grandes nobles deben aceptar de forma decidida el reconocimiento de la princesa Isabel como heredera, ( la futura Isabel la Católica ) y  su matrimonio con Fernando de Aragón, para ello, el valido D. Juan de Pacheco envía desde Madrid a Agustín de Spínola, para que la nobleza andaluza acepte como heredera a Isabel, son entre otros: El duque de Medinasidonia, condes de Arcos. de Cabra. Etc. La situación no debía ser buena, Spínola regresa, e informa que la situación “solo se resolverá con la presencia del rey”.  El rey, en efecto, tuvo que hacer el viaje a Andalucía,  fue a Jaén, por Úbeda y Baeza. El condestable dijo en la entrevista que tuvo con el rey, que estaba acompañado por el marqués de Villena  “ que no recibía a traidores” y no saludó al valido  J. de Pacheco, ( la acusación contra el valido estuvo clara, incluso Lucas de Iranzo delante del rey amenazó con su lanza a un acompañante de la comitiva real). El conde de Villena estaba ya urdiendo retirarle el mandato de la frontera, lo cual ya lo sabía el condestable. En 1471 la nobleza presiona con la finalidad de conseguir su poder sobre las grandes ciudades, para convertirlas en capitales de sus dominios, como habían hecho Los Mendoza en Guadalajara y Los Medinasidonia en Sevilla o Lucas de Iranzo en Jaén.

 La disputa entre el conde de Cabra y Martín Alfonso de Montemayor, por algunas villas y fortalezas pertenecientes a Córdoba,  en el centro de este enfrentamiento  se  encontraba  el problema  judío, que en  nuestra  región   estaba muy enconado, ( se perseguía expulsar a los conversos y apoyar a cristianos viejos). En esa disputa, dos hijos del conde de Cabra fueron hechos prisioneros, se ofreció la libertad de ambos, a cambio de la entrega de Alcalá la Real.

Nunca perdonaron los grandes nobles andaluces y Juan de Pacheco al condestable, por  el apoyo al rey en Jaén y su frontera. En 1473, el día 22 de marzo Lucas de Iranzo fue asesinado, cuando rezaba durante la misa mayor en la catedral de Jaén, su sustituto  será el Conde de Haro

  Los RR. CC. le  dan el título de “muy noble y muy leal ciudad, llave y guardia y defendimiento de los reinos de Castilla”, También le conceden privilegios fiscales y forales.  Como el de “homicianos”, que consistía en lo siguiente: cualquier delincuente, que se refugiara perseguido por la Justicia en castillo que gozara de ese privilegio, no podía ser detenido y quedaría libre de culpa, después de haber servido a su costa durante un año y un día. Quedaban excluidos de este privilegio los delitos de traición, y la alevosía, aquella que el agresor no había dado opción a defenderse, quedando incluida la “pena peleada”, Este privilegio solo lo tuvieron junto con Alcalá la Real, Jaén, Alcaudete, y Jodar.

En otro lugar se ha señalado la importancia económica de Alcalá la Real, esta ciudad  fue lugar transacciones entre musulmanes y cristianos, fue un comercio autorizado por los reyes, tuvieron este privilegio en Jaén solo Alcalá la Real, Huelma, Jodar y Quesada, a estas ciudades acudían los “almayales” granadinos, para hacer intercambios de trigo, ganado, estaba prohibido el comerciar con armas y caballos.

El comercio estaba gravado por el “diezmo”  y “medio diezmo de los moriscos”. Ese comercio generó unos ingresos muy importantes por esos puertos secos que alcazaron casi 1.500.000 de maravedís, más del 72% del total del comercio que se efectuó por la frontera durante el año de 1493. El contrabando por la frontera fue también importante, que era perseguido por el “alcalde mayor del diezmo y del medio diezmo y sus agentes de sacas”, el contrabando era realizado tanto por personas aisladas como por señores.

La situación fronteriza de Alcalá la Real, desde Pedro I el Cruel a Enrique IV, fue difícil, Granada y Castilla se disputaron las ciudades  fronterizas en todas las formas posibles, en guerra latente, que oscilaba entre semipaz, treguas, guerras abiertas, talas, razzias,  apresamiento de personas, etc.

La “leyendas rosadas” sobre la vida en la frontera, es fruto de la imaginación de ciertos autores y del orientalismo del siglo XIX, que están muy alejadas de la realidad. Los ataques y saqueos fueron frecuentes, la vida en Alcalá la Real fue muy dura, ello justificó la concesión del privilegio de homicianos. En la Crónica del Condestable D. Miguel Lucas de Iranzo se dice: “Jaén se encontraba muy disipada e destroyda de grandes muertes e cautiverios e robos que los moros cada día le habían fecho, corriéndola fasta las puertas e matando los hombres e levando muchos prisioneros e ganados e quemando e talando panes viñas e huertas”.

Para hacerse una idea sobre el gobierno en la frontera, vease un pequeño fragmento de un romance de frontera, de los muchos que se generaron en torno a ella.

                                   En Baeza los Benavides

                                   En Jodar los de la Chica

                                    En Granada el Mariscal

                                    Allí, en Córdoba la llana

                                    D. Alfonso de Aguilar

                                    En Úbeda Los Rivera

                                    Que las saben mandar.

¿Un documento clave sobre el origen de Mira de Amescua? (Carmen Hernández Montalbán)

¿Un documento clave sobre el origen de Mira de Amescua?

Mi trabajo en el Archivo Diocesano [de Guadix (Granada)] me depara cada día sorprendentes hallazgos. En uno de los libros de bautismos me llamó la atención una partida de 1584 que dice así:

“En 21 de Enº [enero] de 1584 baptizé [bauticé] a Antonio exposito de una morisca Altpo [al tiempo] que estaban encerradas En casa de Don Gaspar Davalos. Nascio [nació] circunciso, fue su compadre Anton Mtnez de Xerez.”

En seguida me acordé de una conferencia que Carlos Asenjo Sedano pronunció en el patio del Excmo. Ayuntamiento de Guadix acerca de Antonio Mira de Amescua; de la hipotética posibilidad de que éste fuera hijo de una esclava morisca que vivía en casa de su padre, Don Melchor de Amescua y Mira, caballero descendiente de una hidalga familia repobladora en la época de la Reconquista. El nombre de la esclava, Angélica Micaela, me resultó tan romántico y novelesco como la historia en sí.

Es evidente que la vida de este dramaturgo y poeta accitano del Siglo de Oro, contemporáneo de Calderón, amigo de Lope de Vega y Arcediano de la Diócesis, está rodeada de misterio.

En primer lugar por ser hijo de padres solteros. Su madre, según el expediente de limpieza de Sangre de 1609 que se haya en la Capilla de la Catedral de Granada (ya que el de Guadix no se encuentra), era Doña Beatriz de Torres, una doncella de la localidad almeriense de Berja con la que el padre del poeta había tenido trato. Sin embargo fue el padre quien crió al niño desde su nacimiento; y sorprende que los padres, siendo mozos solteros, nunca se hubieran casado. También es extraño que el nombre de la madre quedara velado en posteriores documentos; y mucho más, que los apellidos no figuraran en los del niño.

Otro acontecimiento que ensombrece la biografía del poeta fue la muerte de su padre Don Melchor, como consecuencia de las puñaladas recibidas en la procesión del Corpus de 1601 en Guadix. Se cuenta que un miembro de la familia accitana Dávalos Bocanegra fue el agresor, y que se originó un pleito que fue resuelto con una indemnización a la familia de la víctima. Pero el pleito no se ha encontrado de momento. Del motivo de la reyerta no se sabe apenas nada.

Esta partida me llamó la atención por varios motivos:

  1. Según Carlos Asenjo, el padre de Mira de Amescua liberó a su esclava en 1583, y la partida es de 1584.
  2. Las esclavas a que se refiere el documento estaban cautivas en casa de Don Gaspar Dávalos, y el niño del que se habla fue bautizado con el nombre de Antonio.
  3. Los estudiosos no pueden precisar la fecha de nacimiento de Don Antonio, pues la partida de bautismo tampoco se ha encontrado, pero  la sitúan en torno a 1577, ya que el niño comenzó sus estudios en Granada en 1584. Sin embargo, aun tomando como buena la fecha de nacimiento, esto no excluiría la posibilidad que el niño fuera bautizado con 7 años, siendo hijo de una morisca.

Existe un vacío documental que impide resolver el enigma. Esperemos que el concienzudo trabajo de investigación  de los historiadores, algún día nos ayude a perfilar la figura de este grande de las letras españolas.