Category: LA RÚBRICA FHC

Crónica de la visita cultural a Priego (por José Calero Román)

viaje a priego abril 2013 En cumplimiento del proyecto de viajes a nuestros pueblos cordobeses, hemos visitado Priego de Córdoba el día 27 de abril. Por falta de viajeros hubo que renunciar al previsto autobús y, a las 8h. comenzamos a circular en busca de la autovía de Málaga en tres coches particulares. Dejando atrás Lucena y Cabra, llegamos a Priego alrededor de las 9´30, y después de los aparcamientos, tuvimos en amigable convivencia un suculento desayuno en el Restaurante RAFI. A continuación, y después de pasar por la plaza donde está el Ayuntamiento, llegamos al Museo Arqueológico. Nos recibió muy atentamente Rafael Carmona, gran arqueólogo y director del Museo que, a continuación, nos dio una vuelta por todas las vitrinas expuestas. Quedamos encantados con su magistral, sabia, y perfecta comunicación.

   En el mismo recinto, pero en distintas salas, se halla el Museo “Lozano Sidro” con la obra pictórica del insigne pintor prieguense. Nos lo explicó Miguel Forcada, concejal de Cultura, gran conocedor de este tema, y en su comunicación no sólo nos habló de la obra pictórica expuesta sino también del continente: la hermosa casa palaciega, propiedad en su tiempo de la familia de Lozano Sidro.

   De nuevo nos atendió Rafael Carmona que nos llevó al castillo callejeando con un clima desagradable. Nos enteramos de su historia, de origen romano y luego fortaleza árabe; y subimos a lo alto de dos torres para contemplar el panorama en lejanía por sus cuatro puntos cardinales.

   Muy cerca del castillo está el hermoso templo parroquial de la Asunción. Con las explicaciones de nuestro compañero Juan José Caballero, admiramos su aspecto exterior e interior gótico-mudéjar del siglo XVI, destacando el Sagrario barroco del siglo XVIII, gloria de la arquitectura andaluza y española.

   Paseamos a continuación por el “Barrio de la Villa” de calles estrechas rebosantes de macetas floreadas sacando fotos en calle Bajondillo, sobre todo, y en la primorosa placita de San Antonio. Llegamos hasta el Adarve donde el universo se hace paisaje. De regreso, nos asomamos al hermoso  “Paseo de Colombia” con sus tres fuentes y jardines, y seguimos nuestros pasos hasta desembocar en otra joya arquitectónica barroca: la iglesia de San Francisco, residencia de la venerada escultura de Jesús Nazareno que el Viernes Santo siembra el éxtasis tumultuoso de la ciudad.

   Seguimos nuestro paseo callejeando por Priego hasta llegar a un espacio arbolado, deliciosa alameda donde se encuentran las dos fuentes más emblemáticas de Priego: la Fuente de la Salud y la   monumental Fuente del Rey. De nuevo Juan José Caballero explicó la primera, y fue el que esto suscribe quien dio algunos datos históricos y visuales de la Fuente del Rey, monumento único en Andalucía. Admirando casas señoriales seguimos paseando por la curvilínea calle Del Río haciendo una parada para visitar también el neoclásico templo de la iglesia del Carmen. Terminamos nuestra visita llegando de nuevo al restaurante Rafi donde repusimos fuerzas en reconfortante convivencia gastronómica. Acto seguido cogimos los coches y, unos por Baena y otros por Lucena, regresamos felizmente a casa recordando el pasado: Santaella, Rute, Aguilar, Montoro, Doña Mencía, el reciente Priego, y con la mente puesta en la próxima visita: Castro del Río.

José Calero Román

 

Un sacerdote bueno; por Manuel Torronteras Lora, en memoria de Rafael Gutiérrez Márquez.

Rafael_Gutiérrez_Márquez

Dice Pablo: “No os entristezcáis del modo que suelen los demás hombres que no tienen la esperanza de la vida eterna“. Esto debe ser real para nosotros, pero también es real, cercano, latente, que nuestro amigo ya no está, que ha marchado. Y aunque la esperanza nos conforte, el corazón se oprime con la tristeza, porque, aquí y ahora, Rafael Gutiérrez ya no está con nosotros.

Rafael apareció en mi vida por razones profesionales, razones de su posición en el Magisterio y, desde ese momento, volví a encontrarlo una y otra vez. Fue mi compañero tenor en la coral de la Cátedra “Ramón Medina” y en esa época hicimos una amistad extraordinaria; era muy fácil ser su amigo porque en él se encontraban todas esas virtudes que hacen atractiva a una persona entre las demás: sabía hablar de forma agradable y convincente; poseía una voz sonora y armoniosa; era cariñoso y, sobre todo, sabía ser amigo; estaba pendiente de tus necesidades y no escatimaba jamás esas atenciones, esas pequeñas o grandes atenciones que nacen del corazón y que tanto nos satisfacen a todos.

Hace unos veintitantos años tuve otra vez contacto con Rafael, me refiero a un contacto de continuidad, no al saludo que se intercambia en un momento; lo encontramos al asistir a la Misa en el Convento de las Salesas, donde era Capellán y del que fue y es Capellán Perpetuo.

A él le gustó encontrarnos allí e inmediatamente reanudó con nosotros, con mi mujer y conmigo, la amistad entrañable de otros tiempos. Sin quererlo nosotros, aunque sin oponer demasiada resistencia, nos convirtió en lectores, en monaguillos, y, quizá por la proximidad de nuestra casa al convento, se metió más y más en ella y, más y más en nuestro corazón.

Iba a casa a comer con nosotros, a veces a instancia nuestra, otras por propia iniciativa, pasaba horas y horas allí y hablábamos de todo lo divino y lo profano; cantábamos o contrastábamos nuestras opiniones o convicciones.  Por él, creo que se hubiera quedado con nosotros para siempre; a lo mejor porque mitigábamos un poco o un mucho su soledad, porque los que sirven al Señor, saben mucho de soledad humana.

Cuando notó que sus facultades, (prodigiosas facultades), se apagaban un poco, aunque no era aún casi perceptible ese retroceso, me dijo: “Manolo, voy a hablar con el Señor Obispo y le voy a pedir que me jubile, porque los fieles no se merecen a un cura que no dé al máximo“. Este fue el principio de su adiós. Después siguió viniendo a casa, fuimos a visitarlo, pero ya no fue igual; poco a poco su memoria, que había sido fantástica, se fue resintiendo y se fueron borrando de su cabeza caras, voces, personas. Entonces ya se había ido; lo del día trece de  este mes de Abril ha sido su confirmación, la consumación de su despedida.

Rafael fue un hombre bueno, sacerdote bueno que sabía llegar al corazón de los fieles que lo escucharon, un músico bueno, un cantor bueno, un amigo bueno.

Muchas veces hablamos de que el amor de Dios no acaba nunca, no se acaba nunca; que, pasara lo que pasara, siempre nos espera, siempre está presto a recibirnos, como el padre del Hijo pródigo. Él y yo, lo mismo que Lourdes, mi esposa, lo creemos así. Por eso: “No os entristezcáis…

 Manuel Torronteras

 

Aniversario pascual

semana santa cordoba sina-o

 

En la vigilia de la Pascua, el presidente de la asociación San Pelagio ha dirigido un emotivo mensaje a nuestro socio Blas Lara en recuerdo de su esposa Hélène, fallecida hace un año. Nos hacemos eco de la respuesta de Blas:

Me conmueve que estéis a mi lado en este día, mis queridos amigos del corazón.

Hoy precisamente me consuela saber que Hélène es mucho más feliz que nosotros que somos los pobres desterrados. Me he despertado con esa idea. ¡Ay si se la debiera a ella! Yo le debo un enraizamiento más profundo en la esperanza de Dios y en la confianza en Él, a pesar de todo lo que me interfiere el materialismo de mi vida científica.

Si ella realmente pudiera ayudarme como decís. A vosotros os digo, y quizás os estoy repitiendo, que no hay cosa más grande que el amor. No desperdiciéis un día sin quereros. Mucho que hablar sobre eso.

Mi plan es ir a Córdoba a primeros de mayo. Si estoy bien de salud, mi intención definitiva es ir. Tenemos que vernos-

Mi profundo agradecimiento y afecto a los compañeros de la asociación San Pelagio.
A vosotros mi cariño verdadero

Blas

Jornada de Convivencia marzo 2013.

_JORNADA2013

El próximo sábado, día 16 de marzo, celebramos la habitual Jornada de Convivencia en torno al Día del Seminario.

Se trata, previsiblemente, de la última reunión que tengamos antes de la próxima Asamblea General anual, que este año habrá de acordar la preceptiva renovación de la Junta Directiva. Se perfila, por tanto, esta Jornada, como una ocasión propicia para la valoración informal y sobre todo la puesta en común de las diversas perspectivas y líneas de trabajo, tanto realizadas cuanto deseables en la nueva etapa que se abra tras la referida Asamblea, en nuestra andadura en común.

Además, esta Jornada del sábado incluirá una charla-coloquio con nuestro vicepresidente, Alfonso Marín Ospino, que ilustrará la filosofía constante de la Asociación exponiendo su propia experiencia real en la aplicación de valores –propugnada estatutariamente por nuestro colectivo– en la actividad profesional que él mismo desarrolla. Dicho coloquio ya ha sido anunciado esta misma semana por medio de la comunicación recientemente remitida desde la Oficina social a las direcciones de correo, no sólo de los socios que disponen del mismo sino también de las diversas personas y entidades que constan en nuestra base de datos de ‘contactos’.

En cuanto al Programa dispuesto, y que se desarrollará en C/ Amador de los Ríos 1 (Seminario Mayor), consta de 3 partes:

A las 10 h.: celebración de la Eucaristía.
A las 11 h.: charla-coloquio sobre el tema “‘Innovalores’: una metodología estratégica para la eficiencia en la gestión profesional” (visualizar).
A su término: conversación franca y amigable en torno a una copa, sufragada a escote, en cualquiera de las tabernas cercanas.
Confiando en que la presente propuesta sea de tu interés, la Junta Directiva te expresa su saludo cordial.

Innovalores: una metodología estratégica de gestión

_INNOVALORES

La Asociación San Pelagio – Proyecto Humánitas, en su decidido empeño de colaboración en la búsqueda y consecución de una nueva síntesis económico-cultural más favorable en el entorno ciudadano común, invita a los líderes profesionales con reconocido impacto social, a la charla-coloquio que, dentro del Programa denominado ’Córdoba en Valor’, introducirá el economista auditor D. Alfonso Marín Ospino en torno a la aplicación de criterios éticos y valores personales a la gestión profesional.

Con la certeza de que dicho acto constituye un evento de interés local real, adjunto la Tarjeta Invitación al mismo, comprensiva de los datos precisos, al tiempo que te saludo cordialmente.

José Antonio García Uceda. Presidente.

Carta de Navidad

dipticonavidad12Verdaderamente, estas fechas en que se revive el nacimiento del Dios de Jesús -el Dios completamente solidario con los hombres- resultan propicias para la renovación de la propia entrega. En tal contexto, junto al Presidente de esta Asociación y cumpliendo directrices precisas suyas, deseo invitarte a contraer un compromiso significativo a favor del desarrollo integral, social, comunitario, de todos y cada uno de tus conciudadanos.

Bien sabes que el “Proyecto Humanitas” en que estructuramos nuestra labor social está diseñado para aportar respuestas efectivas a las necesidades de promoción humana (promoción de valores y, muy especialmente, promoción de la persona como valor superior) en los ámbitos de la Cultura, la Economía y la Política. Pues bien: estoy convencido de que podemos y debemos compartir, desde cualquiera que sea la orientación -ideológica, de pensamiento o religión- de cada uno de nosotros, determinadas reflexiones, actitudes y tareas que, grosso modo apoyadas en postulados recién proclamados por un alto guía espiritual, convergen sin embargo, carentes de connotación religiosa alguna, en esa tarea humanística y de desarrollo, que a todos apremia. La intención, por tanto, de este escrito navideño, dicho sea con toda franqueza, no es otra que alentarte a contribuir, en el modo más significativo que te sea posible, a la búsqueda y definición, y subsiguiente realización práctica, de la nueva sociedad que urge instaurar, y que ciertamente es posible.

¿O no debemos, en el ámbito cultural, superar los planteamientos puramente subjetivistas y pragmáticos, y hallar en cambio “nuevos términos, no sólo racionales sino sobre todo éticos”en la construcción de la convivencia? Nuestra sociedad está ordenada en el reconocimiento de derechos recíprocos y deberes mutuos, pero esa ‘justicia’, base de nuestro estado de derecho, ¿no debería ser impulsada por el amor, ejercida en libertad auténtica? En la Asociación San Pelagio – Proyecto Humanitas todos compartimos el convencimiento de que, efectivamente, “sólo el amor es capaz de hacer sentir como propias las necesidades y las exigencias de los demás, y hacerles partícipes de los propios bienes; sólo la libertad responsable constituye el modo de acción digno de las personas, las cuales, por su naturaleza racional, asumen la responsabilidad de sus propias obras”.

Deseo hacerte partícipe de este camino de reflexión a fin de que contribuyas de hecho a avanzar en él. Porque no sólo los entes culturales -todas las entidades de este género que hay en Córdoba- están obligadas a contribuir a la formación de líderes y a renovar, reconducir, instituciones injustas: más bien, todos lo estamos también a título estrictamente personal.

En el ámbito económico, ¿es suficiente disponer de muchos medios para el desarrollo y de muchas opciones? “Aunque sean de apreciar”, los múltiples bienes necesarios, y las diversas opciones posibles, deberían ser usados según la perspectiva de una “conducta recta”: “Para salir de la actual crisis financiera y económica –cuyo efecto es un aumento de las desigualdades– habrá que erradicar la maximización del provecho y del consumo, cuya óptica individualista y egoísta valora a las personas sólo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad”. En cambio, el éxito auténtico y duradero, ¿no se obtiene con la entrega de uno mismo, de las propias capacidades intelectuales, de la propia iniciativa,  como por ejemplo “estableciendo [en las actividades comerciales] relaciones de lealtad y reciprocidad con colaboradores y compañeros, con clientes y usuarios, y viviendo así el esfuerzo como algo que va más allá del propio interés, para beneficio de todos en generaciones presentes y futuras”?.

En tercer lugar, en el ámbito político, aun sin abandonar la perspectiva económica, ¿no deberíamos entre todos contribuir a que la política instaure “la estructuración ética de los mercados monetarios, financieros y comerciales, que han de ser estabilizados y mejor coordinados y controlados de modo que no se cause daño a los más pobres”?

Podemos actuar juntos para hacer frente a esta crisis con espíritu de solidaridad, desde nuestro ámbito local, superando el predominio actual de la mentalidad egoísta e individualista que se expresa en el capitalismo financiero no regulado. Hasta ahora, “el desarrollo económico se ha hecho depender sobre todo de la absoluta libertad de los mercados, reduciendo así el derecho al trabajo a mera variable dependiente de los mecanismos económicos y financieros. En cambio, ¿no deberíamos transmitir y lograr que la política se fundase en una renovada consideración del trabajo, basada en principios éticos que robustezcan la concepción del mismo como bien fundamental para la persona y la sociedad? “El trabajo es un bien al que corresponde un deber y un derecho que exigen nuevas y valientes políticas de trabajo para todos […] Acaso el mundo actual, particularmente el político, necesita del soporte de un pensamiento nuevo, de una nueva síntesis cultural, para superar tecnicismos y armonizar las múltiples tendencias con vistas al bien común”.

En último lugar, ineludiblemente en estas fechas, me dirijo a tu profesión creyente, si es el caso y sea cual sea tu orientación religiosa. En esta Asociación, pluralista y abierta desde su esencia originaria, muchos piensan que la construcción de una convivencia basada en criterios que, ciertamente, no tienen ningún carácter confesional, como la verdad, la libertad, el amor y la justicia, presupone sin embargo, en puridad, un humanismo abierto a la trascendencia; que la construcción de un mundo nuevo no es un sueño, sin embargo “podemos ayudar a nuestros ojos a ver con mayor profundidad, bajo la superficie de las apariencias y las manifestaciones, a fin de descubrir la realidad positiva que existe en el corazón de cada ser humano, inscrita ahí por su Creador.

Fielmente considerándolo, fuera de “fundamentalismos y fanatismos que distorsionan la verdadera naturaleza de la religión, llamada a favorecer la comunión y la reconciliación entre los hombres”, ella es ámbito genuino capaz de aportar riqueza de vida interior, referentes éticos claros y válidos, actitudes y estilos de vida apropiados, contribuyendo muy especialmente al establecimiento del mundo nuevo.

En conclusión: teniendo en cuenta todas las consideraciones precedentes, desde el respeto recíproco por la respectiva filiación personal, del que esta Asociación hace gala, y en nombre y por indicación de su Presidente, pido tu presencia en la tradicional Jornada de Convivencia que, desde el reconocimiento con que esta Asociación honra sus orígenes en los primeros ‘80, celebraremos el próximo 28 de diciembre a partir de las 11:00 horas en la Residencia Sacerdotal (C/ Amador de los Ríos, frente a la Biblioteca Provincial), con cuya ocasión, si bien te parece, ahondaremos en estas y otras reflexiones. He aquí, al efecto, dos cauces para propiciar tu confirmación de asistencia: oficina@fundacion-humanitas.org y 957 08 35 61.

Cordialmente,

JORGE RAFAEL MARRUECOS, Secretario Ejecutivo. V.º B.º : El Presidente,
JOSÉ ANTONIO GARCÍA UCEDA

R.I.P. Valerio Molina García

Valerio2

[Ante el fallecimiento del sacerdote Valerio Molina García, consiliario de la HOAC de la Diócesis Córdoba, y en su memoria, La Revista FHC quiere hacerse eco de un artículo de José Tornel, consiliario de la HOAC de Murcia, escrito con anterioridad a dicho fallecimiento, que le describe con viveza y cariño (El artículo fue publicado en su día por diversos medios de la HOAC).]

Valerio es una persona especial. Muchas y muchos militantes lo conocéis. No pasa desapercibido. De hecho ¿has visto a muchos curas con bigote?. Él es uno de los pocos que deben existir.

Hace unos años, en la X Asamblea General, durante la celebración de la fiesta que la HOAC acostumbra a organizar durante las mismas, la diócesis de Córdoba presentó a un grupo de consiliarios, algo heterogéneo, que se preguntaban continuamente cómo evangelizar mejor al mundo obrero. Ese teatrillo, titulado “Consiliarius Monty” (si estuviste allí supongo que lo recordarás), y que acabó en un apoteósico método para acercar nuestro apostolado al mundo obrero, giraba en torno a un personaje central: Valerio. Todos los demás insistían en sumarse a su grupo de acción, que no era más que su “pandilla del dominó” y se intuía en los diálogos que el tal Valerio era algo granujilla… un poco travieso. Aquel sainete, y su coreografía final, fue todo un éxito. Y ahora, pasado el tiempo, ilustra en cierta medida algunos rasgos de la labor evangelizadora de este consiliario de la HOAC.

Valerio es una persona de fuerte carácter, carcajada sonora y conversación chispeante. Amigo de la juerguecilla, no le hace nunca un feo a una buena copa de vino, y siempre está dispuesto a invitarte a otra más… la penúltima. Es sacerdote, sí. Pero nunca ha sido un “cura estándar”. A simple vista es como si ese título: el de cura, se lo hubieran dado en la última convocatoria de septiembre, y con un cinco “raspado”. No creo que recuerde muchos “latinajos” y no sé cómo le sentará la sotana porque nunca lo vi dentro de una de esas prendas. Bueno (miento) en aquél teatrillo de la asamblea la llevaba puesta… aunque al final se la quitó.

Su forma de actuar, de relacionarse con los demás, su estilo a la hora de “ejercer” de cura, siempre ha sido algo fuera de lo común. Cuando él está presente hay un sabor a cotidianeidad que termina revistiendo de autenticidad todo lo que hace. Por eso, los mensajes que lanza durante sus homilías carecen de adornos superfluos. Sólo se recrean en el agudo punzón del Evangelio, cuando lo abres por la página donde te habla, a ti mismo, de tu prójimo: ese que lo está pasando mal. Y todo esto, además, con la humildad de unas zapatillas de paño de las muy usadas. Justo es así como me imagino a Jesús de Nazaret entre aquellas gentes que se codeaban con él.

Hace poco, la HOAC de Córdoba le decía por escrito que, en su labor pastoral, siempre se percibe un altar sin escalones. Y es así. Su sacerdocio carece de barreras arquitectónicas. Sobre todo para los más impedidos: Los empobrecidos de este sistema “culturalneoliberal” que nos ha tocado vivir.

Ahora, Valerio está en medio de una dura pelea. Se enfrenta a una grave enfermedad que lo tiene postrado entre el sillón y la cama (y va ganando la cama), que le ha arrebatado hasta el bigote. Sabemos que pronto, seguramente el Padre lo llamará a su lado (Apuesto que jugará con él alguna partidita de dominó). Nosotros, sus amigos, familiares, feligreses, compañeros y compañeras de trabajo o de militancia… en fin, todos los que tenemos la suerte de conocerlo, estamos pendientes de él tal como él ha estado siempre (y sigue estándolo) de todos nosotros.

Por eso, me he permitido el lujo de pedir colaboración a algunas personas que, por diversas circunstancias, han compartido muchos ratos y retos con él. Cada cuál me ha transmitido, más o menos, lo que sigue.

Cuando lo describen, todos coinciden en que Valerio es coherente con sus planteamientos, procurando una distancia mínima entre lo que piensa, dice y hace. Y esto le ha provocado más de un dolor de cabeza. Paco Cáliz y Magdalena, dos compañeros de equipo hoacista durante muchísimo tiempo, piensan que es un sacerdote de los que acompañan, no de los que dirigen. Teresa y Toni, madre e hijo, feligreses de su parroquia y desde hace poco militantes de la HOAC de Córdoba (gracias, en gran parte, al propio Valerio), tienen claro que no se anda por las ramas, que encarna el realismo, el humanismo y la sencillez. Y que está dispuesto a la evolución de las ideas y de la Iglesia en pos de un mundo mejor.

Paco Paños conoció a Valerio trabajando ambos como profesores de instituto. Valerio enseñando Religión, Paco, Literatura. Uno comunista, otro cura. Una suerte de Giuseppe y Don Camilo donde se forjaría una profunda, larga y comprometida amistad. Paco destaca sobre todo la defensa de su concepción de un cristianismo al servicio de los desposeídos.

Hay un sacerdote que, aunque lo conoció en el seminario, fue después, en la HOAC, cuando realmente entró en contacto profundo con él. Rafael Herenas destaca su capacidad para sacar fuerzas de la Fe, la oración y la Eucaristía: verdadera fuente de su actitud de servicio y su compartir con los demás.

Compañero de todos, Paco Paños subraya cómo han hablado, bebido, jugado al “futbito” (hasta que el cuerpo y los años dijeron basta)… y también cómo han participado en múltiples actividades e iniciativas siempre en pro de un mundo mejor, de un sistema de enseñanza crítica y no adoctrinadora. Todo esto durante más de treinta años en los que han mantenido la rutina semanal de la partida  de dominó en el grupo de amigos.

Las homilías de Valerio, con un vocabulario “entendible” por cualquiera, evocadoras de un Jesús nada “repeinao”, en pantalón vaquero y con el carné del paro en la chaqueta, utilizan un dialecto donde se reconocen los feligreses de un barrio obrero. Así, a base de misas entrañables, espontaneidad, paciencia y, sobre todo procurando el protagonismo de los laicos, es como ha hecho crecer una comunidad parroquial corresponsable, con maneras solidarias, aroma a Pastoral Obrera y receptiva al sufrimiento de la precariedad laboral, el paro, el mes demasiado largo para ese sueldo tan escaso,… En definitiva, una comunidad interpelada por el mensaje revolucionario del Amor de Dios.

Valentía, honradez, sencillez, sinceridad… todas estas palabras salpican las valoraciones que hace de Valerio cualquiera que lo conozca. Pero sobre todas, hay una que destaca: Alegría. Y es que Valerio encarna perfectamente esos versos de Joan Manuel Serrat: “No me importa tomarme la vida en serio, mientras conserve el sentido del humor”.

Su forma de presentar el hecho religioso como lo más humano que uno se puede echar a la cara siempre está presente en su “quehacer” hoacista. El compromiso cristiano, o es profundamente humano o no se puede llamar así: cristiano. La formación hoacista que Valerio ha ido desgranando reunión a reunión, ha forjado su visión del Mundo Obrero desde esa premisa. Así lo atestiguamos sus compañeros de equipo. Y su empuje en la difusión del Noticias Obreras, ¡Tú!, ediciones HOAC, cuadernillos de reflexión etc. Es un síntoma más de esto que digo.

Paco Paños, que ha compartido gran parte de su vida adulta con él, remarca cómo su amistad ha sido más libre y elegida que la que llega de la mano de la infancia y la juventud. Dice saber con certeza que puede contar con él para lo que sea, cosa ya demostrada. Y mantiene que la enseñanza más profunda que recoge de su amigo es lo fácil que resulta entenderse, si quitamos anteojeras a las ideas, y las ponemos al servicio de una sociedad justa.

A todos nos interpela la manera en que está viviendo su enfermedad. Su mirarla de frente, de retar su mal, de vivirlo como un acto de entrega y disponibilidad a lo que el Padre le ha reservado, es una victoria en sí misma. Transluce la Fe profunda en la que vive. Y sólo este hecho es un testimonio de vida cristiana, honda y fructífera. De esta manera, sin duda, Valerio vive ya el principio de su resurrección.

Después de hablar con algunos, pedir respuestas por escrito a otros, pensar y pensar en el protagonista de este escrito, y revivir las muchas experiencias que he gozado junto a Valerio, no me queda más que suscribir lo que dicen Paco Cáliz, Rafael, Teresa, Paco Paños, Magdalena, Toni… y muchas otras personas que podrían haber aportado el matiz de su propia experiencia a estas letras.

De todos y todas brota una palabra cuando hablan de ti, Valerio: Gracias. Y así quiero terminar este intento fallido de artículo de opinión: Gracias Valerio. Y hasta mañana en el Altar.

José Tornel

‘Deum laudamus’ (por Lourdes Lucena, ‘in memoriam’ Abelardo Lobato)

Abelardo-Lobato-Casado-300x162He de remontarme al curso 1973-74 cuando, como lanzada desde un paracaídas, sin saber si el aterrizaje sería el adecuado, pero con la seguridad que te da una persona como Abelardo Lobato, aterricé en Roma. Llena de miedos e incertidumbres, de interrogantes de difícil respuesta y con la responsabilidad añadida que contraje con un grupo de amigos, que entonces me parecía muy grande, casi desconocidos, pero al que me unía la misma inquietud, situación personal y necesidad de encontrar rumbo más o menos seguro hacia un puerto, desconocido, inquietante, pero que presumía tranquilizador y seguro, me lancé a la aventura.

Muchos años antes había conocido a Lobato. Era yo una jovencita saliendo de la adolescencia pero que ya apuntaba luchadora, emprendedora y con inquietudes trascendentales. Aquellos Ejercicios Espirituales en Madrid, cuando apenas tenía, aún 15 añitos, me marcaron. Lobato ya se me manifestó  como el hombre que te encara, de forma directa y contundente con LA VERDAD. Una verdad que yo tenía que ir concretando y dando forma en mi vida personal.

Como el Santo de Hipona (a quien Lobato admiraba enormemente y conocía en profundidad), anduve por caminos diversos y fue en Granada, cuando me volví a encontrar con él. De igual manera, en esta misma ciudad hablé la última vez en mi despedida, porque en Cádiz ya, por teléfono, presentí el final y no me reconocía. Él marchó de mi vida en este mundo un mes antes de la fecha oficial.

En mi encuentro granadino, se fraguó la apasionante aventura que durante año y medio viví aprendiendo de su saber pero, sobre todo de su vida.

Ese año de 1974, ¡cómo preparamos el Congreso de Santo Tomás de Aquino!, del  que surgió la SITA, que fue su quehacer más intenso a lo largo de sus días.

No salía de mi asombro ver tantos hombres de ciencia, teólogos, intelectuales y filósofos de todas las confesiones e ideologías; millares de cartas. Yo tan “palurdilla” y temerosa, rodeada de tanta sabiduría, y conociendo a Sto Tomás de la manera tan formidable como lo estaba haciendo.

¿Día grande?, el 19 de Abril de 1974, Pablo VI en el Angelicum y yo al lado de Papa al que tanto llegué a admirar, y el que hizo posible, para mí, tantas cosas en la Iglesia, concentradas en el Concilio Vaticano II.

Aquí quería llegar para decir alto, claro y con total rotundidad, que Lobato era un hombre de Iglesia, a la que amaba profundamente y por la que luchaba. Muchas veces me comentaba su afán de llegar, a través de su persona, a donde  estaba convencido que tenía que llegar la propia Iglesia.

La vida de tantos sacerdotes que vivieron años difíciles, de confusión, de reencuentro consigo mismo, tratando de normalizar su situación en la sociedad como ciudadanos y como cristianos comprometidos, pero que necesitaban regular su nuevo estado. Él me decía: “No me importan las críticas, que hubo muchas, sé que no hago nada que no esté convencido de que la Iglesia debe hacer. Estas personas han realizado unos estudios y el Angelicum, en nombre de esa misma Iglesia, les regula una situación que de otra manera no podrían hacer.

Se jugó mucho, pero su alegría y el orgullo que experimentaba cuando veía a tantas personas salir del hoyo de la confusión e incertidumbre, me hacía renovar fuerzas y seguir la batalla que él libraba incansablemente; yo me derrumbaba antes, y de él siempre recibía vitalismo y energía positiva para seguir en la brecha.

Si he de resumir la personalidad de Lobato, nada mejor que citarlo a él mismo.

Con motivo de su 84 aniversario, en el 2009, nos decía a sus amigos: “Debo dar gracias, colocar el amor a mí mismo en su puesto y dar nueve pasos (aludía al año) como Tomás para promover el Humanismo cristiano. Una voz interior me aconseja; Abelardo, agradece, anímate, humaniza”.

Esa era la tónica de su vida. Hombre vitalista %. Comentaba en Septiembre del 2007, en el comienzo de Curso: “Experimento la sensación del comienzo del año en sus dos dimensiones; -la vuelta al cole- como un crío, y el comienzo en Enero. Los dos circulares y limitados. Pero para mí, en ninguna de los dos significados del año, el círculo es el eterno retorno de lo mismo, sino el itinerario existencial. Una nueva Vía Appia con sus piedras milenarias que se van haciendo al andar, por eso volvemos a lo andado, para seguir andando, mientras tenemos tiempo, y citando a S. Pablo, concluía, el tiempo se nos da como un regalo o como un talento que se nos confía.

Es hermoso volver al principio, y más hermoso volver a caminar, ligero de equipaje y no extraviarse en las encrucijadas”.

Este es el hombre que recordamos: Su amor a Dios que lo especificaba en LA VERDAD, LA BELLEZA Y EL AMOR.

Buscador incansable de la Verdad y con una única ocupación en la vida: llevar, esclarecer, enseñar y extender la Verdad hasta el último rincón del mundo; desde la cátedra y desde su ingente obra. La Verdad era Dios mismo. Pero ese Dios lo personificaba en Cristo y en cada hombre y mujer que, según él reflejaban la belleza suprema de ese Dios creador del Cosmos y la Vida.

Su amor a la Persona, lo ha dejado patente en numerosos escritos. Personalista insigne. Creía en la persona, entendía lo “bello y sublime de la persona” y se comprometía con la persona hasta extremos impensados.

Su amor lo manifestaba en sus cualidades humanas de cercanía, alegría manifiesta, optimismo nato. Nada le hundía para hacerle desistir o desconfiar. Se entregaba sin medida y valoraba y agradecía como el más pobre de los mortales.

En su 85 cumpleaños, comenzó a sentir la limitación de la vida y trató el tema de la “senetud” magistralmente.

Reflexionaba en el tema según la teoría de los filósofos griegos como Aristóteles, el sabio Cicerón y nuestro paisano Séneca de forma “terrible”, y que él empezaba a vislumbrar en el Alzeimer que le diagnosticaron. Pero ponía de manifiesto cómo la tradición judeo-cristiana, iluminaba esta etapa y la cargaba de belleza. Decía. “El sufrimiento ayuda a madurar al hombre y la serenidad lo dispone para la vida contemplativa”. Pienso que este fue su último retiro tanto en Granada como en Cádiz. Cito otra frase suya que es realmente conmovedora para plantearnos la vejez desde la perspectiva que nuestro maestro y amigo se la planteó: “El viejo humano puede vivir como joven cristiano porque el alma está por encima del tiempo; es inmortal”,

Nunca dejó de sentirse esencialmente dominico y como tal su lema de vida era, Laudare, Bendecire, Predicare. Así lo conocí y así lo vi vivir. Siempre alabando, agradeciendo, glorificando a Dios y llevando la fe de la Iglesia y el mensaje Evangélico allí donde iba, y, sobre todo, en lo que hacía.

Un recuerdo personal último se remonta a la Semana Santa del 2009. Le invité a mi pueblo, Aguilar, a predicar. Ya casi no se le oía hablando por el Parkinson. Me respondió lleno de humor, ¿dónde va un predicador al que no se le oye? Pero no importa, aquí me tienes caminando juntos los tres: este menda, el computer y mi querido amigo, maestro, santo, gordito, encantador, Tomás de Aquino. Tres como los mosqueteros. Seguimos trabajando mientras el cuerpo resista. Lo más que puedo ofrecerte, un escrito para mi “pequeña, gran filósofa”. Así me llamaba con un tinte cargado de sana ironía porque bien sabía él lo “limitadita” que estaba en ello. Pero, lo mucho o poco que tengo a él se lo debo y lo valoro en “demasiado”.

Acabo esta pretendida semblanza, utilizando como despedida las mismísimas palabras que él utilizó cuando despidió a su hermano Pedro al darle sepultura.

Méteme, Padre eterno en tu seno, misterioso hogar; dormiré tranquilo, pues vengo cansado de tanto bregar”.

R.I.P. Abelardo Lobato Casado, y Pablo Moyano Llamas

Tomado de ‘Ecclesia Digital’

viernes, 18 de mayo de 2012
El 17 de mayo, en la residencia geriátrica de San Juan de Dios de Cádiz falleció el dominico Abelardo Lobato Casado. Había nacido en San Pedro de la Viña (Zamora) el 20 de enero de 1925. Era religioso dominico desde el 15 de septiembre de 1942 y sacerdote desde el 16 de abril de 1949.

Doctor en Filosofía por el Angelicun de Roma, maestro en Sagrada Teología, título máximo de la Orden de predicadores, catedrático en varias Universidades, doctor honoris causa por la Universidad Católica de Murcia, fundador del Instituto Fray Bartolomé de las Casas, de Sevilla, del Instituto Santo Tomás de Roma, delegado del Vaticano en el Consejo de Europa para los Derechos Humanos y Miembro del Comité Directeur des Droits de L´homme (CDDH) de Estrasburgo. Miembro de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás, fue rector de Teología en Lugano.

Fue nombrado por Juan Pablo II Presidente de la Academia Romana de Santo Tomás y ha sido promotor y director desde su fundación en 1976 de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA).

________________________________

El presbítero Pablo Moyano Llamas falleció el pasado 14 de mayo, a sus 80 años de edad.

(Artículo tomado de ODISUR.es):

Natural de Santaella (Córdoba), el sacerdote Pablo Moyano Llamas nació el 19 de septiembre de 1932 y recibió su ordenación sacerdotal el 21 de junio de 1959. Desarrolló su ministerio sacerdotal en primer lugar, como párroco de San Calixto durante seis años y, a continuación, como párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Montemayor hasta el 2011, en que pasó a ser párroco emérito de la misma. También fue profesor de Religión en el Instituto de La Rambla y en el año 2004 fue designado Arcipreste de Montilla-La Rambla hasta el 2007.

Entre otros cargos no eclesiásticos, el sacerdote ha sido miembro de la Real Academia de Córdoba y cronista oficial de Santaella y Montemayor. Asimismo, ha sido autor de diversas publicaciones como: Santa María del Valle (Santaella) de 1988, Montemayor retazos de Historia de 1994 y El Calvario de Montalbán de 1997.

Las exigencias de la fe ante la muerte

Un íntimo y conmovedor artículo, aportado por el insigne amigo Blas Francisco Lara, que La Revista FHC tiene el honor de publicar en la Sección ‘Especial Valores Humanos’, como testimonio auténtico de la oscuridad de la fe  (PULSAR AQUÍ).

Asamblea de Primavera

LOGO ASOCIACION SAN PELAGIO PROYECTO HUMANITAS

Bajo el patrocinio de san Pelagio (el niño-mártir mozárabe que se ofreció en canje por su tío el Obispo de Tuy, hecho rehén en el Califato Omeya; y titular, asimismo, del Seminario Conciliar de Córdoba en que, albergado durante siglos en un viejo caserón junto al Guadalquivir, muchas generaciones de cordobeses forjaron sus sueños de ser sacerdotes, animados además por el espíritu de servicio a la sociedad que ahí se les inculcaba), un grupo de antiguos seminaristas, allá por los años ochenta del pasado siglo, pusieron en marcha una ilusionante Asociación.

Al principio, les motivó la idea de rencontrar, de renovar, las amistades que, en ambiente de verdadera familia, vivieron durante su infancia, adolescencia y juventud primera. Además pretendían, ya desde el comienzo, aportar el caudal de conocimientos, valores y habilidades, adquiridos individualmente, a proyectos que ayudaran a mejorar la sociedad en que vivían.

Pasado el tiempo, el grupo ha ido madurando sus fines y propósitos, y, bajo la presidencia de un impulsor fundamental, Alfonso Marín Sicilia -fallecido hace poco más de dos años-, se abrió de par en par a cuantas personas -hombres y mujeres- se sienten vinculadas, desde un pluralismo humanista respetuoso con todas las ideologías, a la búsqueda del bien común.

En síntesis, la actividad de la Asociación San Pelagio abarca cuatro áreas: un servicio de voluntariado; un Aula culturalrecreativa; un ambicioso proyecto de Formación en valores, y la implantación y desarrollo del Banco de Tiempo de Córdoba, que próximamente abrirá sus puertas.

Sobre todos estos temas se tratará el próximo sábado 21 de abril, en la ASAMBLEA DE PRIMAVERA que celebraremosa partir de las 10:00 horas, y a la que seguirá una visita guiada a la Casa-Museo de Sefarad y una comida en un restaurante del entorno de La Judería. A todo quedan invitados tanto socios como amigos de la asociación, y, muy especialmente, toda persona interesada en conocernos.

Los medios de contacto son:

Dirección postal:Asociación San Pelagio, Avda. Gran Capitán, 28 – 1º 2; 14OO1 -CÓRDOBA.

Teléfonos: 957 083 561   //   696 977 201 (María Ángeles, Secretaria Técnica)

Mail: oficina@fundacion-humanitas.org .

Carta del Presidente Antonio R. León Sendra

JORNADA DE CONVIVENCIA

Sábado 10 de abril de 2010

[El 10 de abril de 2010, sábado, la Asociación promotora de la Fundación Humánitas Córdoba celebra una jornada de convivencia, preparatoria de sendas próximas Asambleas Generales, Ordinaria y Extraordinaria. En tal contexto, el Presidente de la Asociación se dirige a los socios y amigos de la misma en los términos que seguidamente transcribibmos.]

Estimado amigo,

Me dirijo a ti en cuanto Presidente de nuestra Asociación que se encuentra en una encrucijada importante, como es bastante normal en la vida de toda asociación así como en la de las personas mismas.

Esta confluencia de caminos y de intereses tiene que ver con dos hechos puntuales para el futuro de nuestra Asociación que sigue abanderando como insignia y distintivo el humanismo pluralista que defiende la unidad en la diversidad mediante un respeto exquisito al otro.

De estos dos elementos puntuales que se van a dirimir en las Asambleas General Ordinaria y Extraordinaria que tendrán lugar el próximo mes de junio, el primero consiste en la decisión que debemos tomar acerca de si la Asociación que ha sido fundadora y promotora de la Fundación HUMANISMO Y DIVERSIDAD, se integre en dicha Fundación, aunque sin perder su propia personalidad jurídica, pero con la implicaciones de aportación económica y nivel de compromiso y participación que dicha integración supone y que D. Alfonso Marín y D. Ricardo Rojas van a explicar con todo detalle.

Es decir, creo que existen dos posibilidades. Bien que Asociación y Fundación se integren y colaboren estrechamente que para mí es la decisión ideal. Bien que ambas sigan cada una su propio camino, lo que, en cierto modo y siendo realista, en mi opinión, podría dar lugar a la posible desaparición de nuestra Asociación.

En cualquier caso, la Asamblea es soberana y se respetará escrupulosamente la decisión de la misma.

Respecto al segundo hecho puntual, éste consiste en la elección de una nueva Junta Directiva o más exactamente dexpresado, la elección de un nuevo Presidente, ya que como manifesté en su momento al acceder a la Presidencia por el desgraciado motivo que todos conocemos, por razones personales y de tiempo, no puedo continuar al frente de dicha Junta, aunque para mi haya significado un alto orgullo y privilegio servir de Presidente.

Para ello, necesitamos clarificar el censo de la Asociación a fin de poder determinar el quórum que establece el art. 12 de los Estatutos. Por este motivo te ruego encarecidamente que por cualquier medio posible (de palabra, por tfno., por email, por carta o mediante ingreso en la cuenta de la Asociación) hagas saber a esta Junta Directiva que te ratificas en tu condición de socio.

Asimismo conviene saber que de acuerdo con el art. 14 de los Estatutos, puedes delegar tu voto y representación tanto para la Asamblea General Ordinaria como para la Extraordinaria. También debes conocer que, aunque el art. 17 correspondiente a la elección de la Junta Directiva dice que todo socio puede presentar su candidatura a Presidente con una antelación de 24 horas con respecto al inicio de la Asamblea General Extraordinaria creo que lo más razonable es que todo aquel que esté interesado, por tener tiempo y ganas de dedicarse a la Asociación, en presentarse a Presidente se ponga ya en comunicación con esta Junta Directiva, cuyos miembros estaremos encantados de facilitarle toda la información que quiera así como ofrecerle todo nuestro ánimo y apoyo como amigos que somos.

Estoy seguro de que tenemos delante un futuro esperanzador en las cuatro líneas maestras de actuación, a saber, escuela de valores, banco del tiempo, servicio del voluntariado para mayores y discapacitados y aula de cultura, bajo el cobijo seguro de la Fundación Humanismo y Diversidad.

Un fuerte abrazo.

Antonio R. León Sendra

EDITORIAL (Antonio R. León Sendra)

Me agrada enormemente abrir la primera editorial de esta Revista ‘sin fronteras’ (ni materiales, ni espaciales, ni temporales, ni siquiera económicas, lo que resulta harto extraño y grato en estos tiempos de crisis), pues me corresponde hacerlo no por méritos propios sino en función del cargo que en la actualidad ocupo. En cualquier caso, es un honor y un privilegio que representan para mí un acicate de responsabilidad.

Antes que nada, en cuanto Presidente de nuestra Asociación, es de rigor mostrar mi sincera gratitud a esta magnífica iniciativa de una Revista ‘on line’, cuya ‘paternidad’ y ‘hechura’ se debe a nuestro Secretario D. Rafael Marruecos. Creo que esta Revista será un excelente medio de comunicación entre nosotros mismos y también hacia fuera con un alcance difícil de imaginar y, sin duda alguna, servirá de sólido e interesante instrumento de divulgación de nuestros proyectos.

En abril de 1985 aparecía el número 1 del Boletín de la Asociación de AA. AA. de San Pelagio. En su editorial afirmaba quien ahora suscribe este artículo: “No olvidemos que la Asociación es de todos y de cada uno de nosotros, consecuentemente tú tienes reservado un espacio en esta Revista bien para el recuerdo, la anécdota, la reflexión, la simple pero sabrosa noticia familiar, el comentario agudo o el sesudo ensayo.”

En un artículo de fondo de ese mismo Boletín, nuestro excelente compañero y magnífico Presidente Alfonso Marín Sicilia, recientemente fallecido, mantenía lo siguiente: “La filosofía o pilares fundamentales de la Asociación eran ante todo el humanismo pluralista que enriquezca al individuo y a la propia Asociación y el respeto más profundo por las diferencias individuales, careciendo, por tanto, de cualquier connotación política o religiosa concreta.”

La diferencia de cerca de 30 años que media entre aquel sencillo boletín con pretensiones y esta Revista ‘on line’ es absolutamente mínima en lo esencial y máxima en su proyección si consideramos lo que somos y lo que pretendemos.

Seguimos enarbolando el pendón de un humanismo pluralista que defiende la unidad en la diversidad mediante un respeto exquisito al otro, pero, de acuerdo con la evolución de los tiempos, buscamos ampliar nuestros horizontes a todo el mundo a través de la tecnología.

Aquella semilla que recibimos entre las adustas y austeras paredes del caserón de Amador de los Ríos, ha germinado en una sólida formación humanista. En gran medida o en pequeña escala todo lo que somos se lo debemos a aquellos duros aunque gratificantes años en la que hacía de nuestra casa. Nuestra Asociación, que hoy da cuna y cobijo a la Fundación Humánitas Córdoba, nace por dos razones importantes, la primera, un profundo sentimiento de gratitud, la segunda, el convencimiento de que nosotros tenemos todavía mucho que decir, mucho que dar a una sociedad rota, conflictiva y desilusionada.

Antes, creíamos que nos bastaba con un perol de vez en cuando, con reunirnos de tarde en tarde al son de una copa de vino, hilando retales del pasado. Eso no está mal pero quizás sepa a poco, a algo insípido. Ahora, al socaire de una madurez inevitable, hemos evolucionado en positivo hacia actitudes e inquietudes de más calado personal, interior, social y más en consonancia con los tiempos que corren.

Esta evolución interior que ha tenido lugar a lo largo de estos 30 años se manifiesta principalmente en dos acontecimientos importantes para nuestra Asociación. En primer lugar, ha cambiado rotundamente la condición para hacerse socio. Ya no es necesario haber pasado deambulando por los largos y lóbregos corredores de San Pelagio (¡toda una experiencia! no cabe duda), pero eso ya no es llave, ni impedimento alguno, para poder optar libremente a la condición de socio de nuestra Asociación. El único requisito imprescindible para ello, según el artículo 31 de nuestros Estatutos, es y cito textualmente: “ser persona física o jurídica y estar interesada en los fines de la Asociación.”

Sin duda alguna, la primera beneficiaria de este cambio es la mujer, cualquier mujer tiene la puerta abierta a poder participar en nuestra Asociación. Ello no sólo es positivo y acorde con los tiempos presentes sino que también es intensamente válido y enriquecedor para nosotros mismos. Con esta medida queda claro, pues, que nuestra Asociación de Antiguos Alumnos de San Pelagio se encuentra con los brazos abiertos para toda aquella persona, hombre o mujer, que tenga la sensibilidad del humanismo plural, que busque una formación integral humanista o que sienta una inquietud por servir a los demás siempre desde el respeto absoluto al otro y buscando la unidad en la diversidad.

El segundo acontecimiento acaecido en el seno de nuestra Asociación consiste en la decisión (Asamblea general extraordinaria de 28 de junio de 2008) de promover la creación de una Fundación Humánitas-Córdoba, a cuyo abrigo podamos conseguir llevar a cabo nuestra acción de entrega a los demás sin ningún tipo de traba económica, espacial o temporal.

Una Fundación es una organización sin ánimo de lucro que se constituye mediante escritura pública y que establece un Patrimonio Propio a fin de facilitar la realización de actividades, en especial las que tienen cabida en las cuatro columnas que vertebran nuestro ámbito de acción: escuela de valores, banco del tiempo, servicio del voluntariado para mayores y discapacitados y aula de cultura, a fin de conseguir nuestros objetivos con más facilidad.

Pero no creamos que una fundación significa la panacea, el remedio universal. No. A lo más que llega a ser es un buen andamiaje, un excelente instrumento, pero lo esencial, lo importante de verdad sigue siendo las personas, los asociados y asociadas. Nuestra capacidad de creer, de seguir convencidos de que nuestro proyecto de acción personal y de acción social al que hemos identificado con la denominación de un “humanismo pluralista de unidad en la diversidad” permanece vigente, continúa valiendo la pena.

Creo que esta Revista puede contribuir de manera muy eficaz y eficiente a que vayamos creciendo en nuestra actitud de entrega, en un comportamiento activo, en una afortunada madurez.

No me es ajeno el afán y el costo que supone dejarse llevar por el vuelo de la pluma. Tanto al escribir como al hablar no sólo importa lo que se dice sino también cómo se dice. En realidad existe una estrecha relación e influencia entre la lengua y la realidad y viceversa. Se trata de una operatividad real en la gestación de mitos, tomados como sinónimos de valores, al relacionar estructuras conceptuales con estructuras lingüísticas. Así, al considerar el lenguaje como productor de mitos y de valores estamos participando en la creación de un medio mediante el cual un autor crea una ficción elaborando una realidad interna que no sólo sirve de cauce a la realidad ‘ficticia’ sino que llega a traspasar los límites imaginativos y se convierte en realidad viva a través de la influencia que obtiene en el pensamiento y comportamiento del receptor de dicha ficción. De ahí la grandeza del lenguaje así como la nobleza e interés de nuestra participación en esta Revista.

Termino esta editorial haciéndome eco de mis propias palabras de 1985, citadas al principio. Esta Revista será lo que cada uno de nosotros –lo mejor de cada uno de nosotros– quiera que sea.

Así pues, os agradezco de antemano vuestra participación activa e ilusionada, en especial a la juventud, llena de humanismo pluralista. A todos os animo a que no nos dejemos llevar de la incuria sino que, por el contrario, aceptemos nuestra responsabilidad de hacer de esta Revista un espléndido instrumento, bonito y válido, de solidaridad, de igualdad y de libertad.

Antonio R. León Sendra