Category: LETRAS

“IMPULSOS”, de May Gañán y José María Mejorada, en Córdoba.

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El productor musical Fernando Vacas -segundo por la derecha- ha presentado esta tarde a los autores del libro “IMPULSOS”  José María Mejorada y May Gañán -primeros por la izquierda- en  un feliz acto, abundantemente recogido por los reporteros gráficos de los medios locales y caracterizado además por la originalidad de su puesta en escena y un intenso clima de reencuentro y complicidad entre los autores y el numeroso público presente en el salón de actos de la Fundación Miguel Castillejo, representada por Antonio José García Uceda -en el centro- con los auspicios de la Asociación San Pelagio – Proyecto Humanitas en el Programa “CORDOVALOR” (Córdoba en Valor) que la misma viene desarrollando bajo la guía de José Antonio García Uceda, su presidente (primero por la derecha). Nuestra felicitación a todos, y nuestra gratitud a José Luis Jiménez por la instantánea aquí reproducida.

Antonio León, ‘Lectio Aurea’

Antonio Leon - Lectio Aurea
El jueves 20 de diciembre se celebró la tercera Lectio Aurea que organiza la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Córdoba, con el fin de rendir homenaje a los profesores que han alcanzado su jubilación durante el curso anterior.
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La sesión fue presentada por el Decano, Eulalio Fernández, quien destacó el papel tan importante que el Dr. León Sendra ha desempañado en el Departamento de Filología Inglesa y Alemana, “con cuya experiencia espera seguir contando en todo momento”.
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El catedrático Bernd Dietz, Director del Departamento, señaló que el profesor Antonio León es “uno de los representantes de lo que han sido los estudios de filología inglesa en España” a la vez que hizo alusión a la versatilidad del perfil académico del homenajeado, capaz de “tratar tanto estudios literarios, lingüísticos como de lingüística aplicada”.
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El profesor Antonio León impartió la conferencia titulada “Money and Literature”, haciendo  un recorrido por algunas obras de la literatura universal y deteniéndose en los diferentes aspectos sobre el dinero que destacan en cada una de ellas. Así, el protagonista del acto partió de la obra medieval “The Complaint of Chaucer to His Purse” y la puso en relación con “El mercader de Venecia”, la “Parábola de los talentos”, la famosa letrilla de Quevedo “Poderoso caballero“, algunos versos del Arcipreste de Hita e incluso la “Poética” de Aristóteles.
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El acto concluyó con el agradecimiento del homenajeado a los presentes, entre los que se encontraba una buena representación del cuerpo de profesores de la UCO, compañeros del Departamento, familiares y miembros de la Asociación San Pelagio – Proyecto Humánitas, con su Presidente y Secretario Ejecutivo a la cabeza.
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(Juan de Dios Torralbo Caballero, Vicedecano de Movilidad y Relaciones Internacionales y Profesor Titular en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba)

'Pictorias para leer con lupa', de Carmen Hernández y Paul Rey

 

Presentación de 'Pictorias para leer con lupa': Paul Rey, Carmen Hernández y Fernando Ortíz (Foto: Rafael Marruecos - FHC)

 

[En la tarde del viernes 11 de marzo se presentaba en un cálido y exquisito acto en la ciudad de Guadix el libro 'Pictorias para leer con lupa', una singular obra pictórico-literaria de nuestra colaboradora Carmen Hernández Montalbán y el pintor francés Paul Rey. Fundación Humánitas Córdoba se complace en publicar aquí el texto de presentación del evento, aportado por su autor Fernando Ortíz Fernández.]

 

Buenas tardes:
 

Hoy nos convoca a este Centro de Arte la presentación de una doble obra de arte. Carmen Hernández y Paul Rey nos traen aquí, respectivamente, un libro de microrrelatos -que no por ser cortos dejan de ser una maravillosa obra- y los cuadros originales de las sorprendentes e inquietantes micropinturas que lo ilustran. Éstas últimas han tenido ustedes la oportunidad de disfrutarlas también desde el pasado 8 de marzo, día en que se inauguró su exposición. Doblemente, pues, se cumple aquí el famoso dicho de “lo bueno, si breve, dos veces bueno.”
 

Asimismo, Dios mediante, se efectuará esta presentación en el Instituto Cervantes de Toulouse el próximo 21 de Abril, con la inestimable colaboración de Alise Sencé Almodóvar, profesora del Instituto Pedro Antonio de Alarcón de Guadix, como traductora de los textos al francés.
 

Hay un microcuento de Cuca Canals que lleva por título “e-mail” y dice así: 

http://www.AnayCarlosSeConocieronPorInternet.EstánAtrapadosEnEl@mor.hothothotmail.Fin//
 

Pues bien, a Paul y a Carmen les pasó algo parecido: se conocieron por internet y están atrapados en una bella amistad. Amistad que se ha traducido en una estupenda colaboración cuyo fruto es la obra que hoy presentamos: “PICTORIAS PARA LEER CON LUPA”
 

  

Paul Rey Lavaur
 

Paul ha visitado en varias ocasiones nuestra ciudad. Además, como podrán comprobar en seguida, habla muy bien el castellano; no en vano lo estudió durante algunos años en su Francia natal.
 

PAUL REY LAVAUR es maestro de primaria. Padre de dos hijos, nació en Albi, en la Región de Midi Pyrenees, Francia, el 10 de Julio de 1959. Su afición a la pintura le viene desde la niñez. Se inicia en el mundo del arte visitando el museo Toulouse-Lautrec de Albi. Le gusta escribir relatos largos aunque, hasta ahora, no se ha atrevido a publicar. Realizó un máster en Lengua y Literatura Hispánica y un trabajo titulado “Las civilizaciones”, dentro del cual haría una tesis sobre Picasso, pintor que siempre le había interesado.
 

Paul ha expuesto su obra de forma individual en diferentes ciudades francesas. Comenzó exponiendo en su ciudad natal, ALBI, en 1982 en galerías y centros culturales; y continua realizando una incesante producción artística que se ha ido mostrando en Annecy, Toulouse, Graulhet, Lavaur, Castres, Gaillac. Realiza en 1986 los decorados del espectáculo de rock y danza contemporánea “Tutti Cuanti”. En España ha expuesto en la galería municipal de Gerona, en 1998. Ha realizado otras tantas exposiciones colectivas con importantes pintores franceses.
 

Paul Rey es autodidacta. Como a todo artista, le influye una multitud de creadores y corrientes artísticas, pero de forma especial hablaremos de tres influencias que le marcarán de forma decisiva: en primer lugar, la corriente artística naíf, caracterizada por la ingenuidad y espontaneidad, el autodidactismo de los artistas, los colores brillantes y contrastados, y la perspectiva acientífica captada por intuición. En muchos aspectos, lo naif recuerda (o se inspira) en el arte infantil, muchas veces ajeno al aprendizaje académico. En segundo lugar, la obra de Pablo Ruiz Picasso -por nombrar sólo a uno de los grandes pintores-. Y en tercer lugar –no necesariamente en este orden- el movimiento “Figuración Libre”, en el que en 1981 entran a formar parte Robert Combas, François Boisrond y Hervé Di Rosa. Estos sacan su inspiración de productos visuales (objetos de publicidad, carteles, pegatinas, videojuegos) y del universo de los tebeos.
 

Al igual que Boisrond, Paul Rey realiza una pintura figurativa y enigmática; sus personajes son fruto de una gran creatividad; son de brillantes colores y de formas simplificadas, con frecuencia delineadas para marcar con fuerza sus formas. Estos personajes aparecen en situaciones de vida cotidiana, donde el aspecto sensual y sexual está muy presente.
La obra pictórica se ha ido realizando paralelamente a la literaria. Unas veces han sido los microrrelatos los que han inspirado las pinturas, y viceversa. Son un conjunto de treinta acrílicos de 20cm x 20cm.
Suele decir su autor: “Sigo una vida compartida entre el arte y la enseñanza”.
 

Danièle Delouche, crítico francés, ha dicho de él:
“El estilo de Paul Rey es más bien de figuración libre y está emparentado a otros pintores como Combas, Hervé Di Rosa, Boisron, que hicieron movimiento alrededor de los años 80. Su grafismo está inspirado de los comics, en las imágenes publicitarias, en los decorados de los flippers, del arte popular, desprendiéndose de las imposiciones mercantes y críticas. Capaz de poner en escena con la misma fuerza lo cotidiano y el análisis sociológico, Paul Rey es un disidente que rechaza todo tipo de “orden”. Su arte es insolente, alegre y espontaneo…”
 

Carmen Hernández Montalbán 

 

Carmen nació en Guadix. Posee una sólida formación académica. Rs Técnico Especialista Administrativo por el IES “Acci” de Guadix; Diplomada en Biblioteconomía y Documentación, y Licenciada en Documentación por la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de Granada (2001).
 

 

Siendo tan joven como es, posee ya una larga experiencia profesional: En la actualidad, trabaja en el Archivo Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Guadix. Con la empresa “Servicios de Teledocumentación Baratz S. A.” ha catalogado fondo antiguo en: Biblioteca del Convento de Capuchinos de Antequera, Biblioteca Central de la Universidad de Granada, Biblioteca de la Facultad de Teología de la misma ciudad, y Archivo Diocesano y Capitular de Guadix. En este último ha ejercido como bibliotecaria. Ha colaborado con la Escuela Oficial de Idiomas de Guadix; trabajó en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía, en la Biblioteca del Palacio Arzobispal de Sevilla, en las bibliotecas universitarias de Granada, Almería, y Guadix, y en el Centro de Documentación del Consejo Superior de Deportes, en Madrid. Realizó prácticas en el Centro de Documentación Intercultural de la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada. Participa como ponente en el Seminario Andalucía – Norte de Marruecos, de Cooperación Bibliotecaria, organizado por la Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales, con la ponencia: “Usuarios y nuevas tecnologías: una propuesta para su formación”

 

Carmen siente pronto afición por el teatro y, con 16 años, entra a formar parte del Grupo de Teatro “Mira de Amescua” representando los “Pasos” de Lope de Rueda y, posteriormente, en las ciudades de Guadix y Purchena, la obra “Los Pelópidas” de Jorge Llopis. Desde temprana edad siente el oficio de poeta y comienza a publicar en la revista almeriense “ANDARAX” y en las revistas Wadi-As y Horizonte 2000. Siendo estudiante entra a formar parte del colectivo “Sustari” con el que participa en varios recitales.

 

Su obra forma parte de distintas publicaciones tales como: “Antología Poética”, “Menacir: Colección de Poemarios” y “El imaginario vientre de la tierra”, del Colectivo Sustari. Junto a su hermana Dora, ha escrito “Cuentos del viejo Wädis”, y “Leyendas de Sulayr y otros cuentos remotos”. De ella nos dice el escritor accitano Joaquín Valverde: Carmen hace un “manejo del lenguaje basado en la belleza, como vehículo por excelencia de la difusión cultural de tradiciones, historia o pura creatividad.”

 

En su ansia de constante formación, Carmen acude a un curso que impartió el bonaerense Andrés Neuman, sobre el relato breve. Neuman ha sido profesor en la Universidad de Granada, columnista y periodista. Pues bien: Carmen queda impresionada por su obra “20 horas de relato breve”.
Otro escritor, investigador, docente e historiador que influirá en su obra es el peruano Fernando Iwasaki; y por supuesto el español José María Merino, defensor del género breve, escritor, ensayista y poeta que en 2008 fuera elegido académico de la Real Academia de la Lengua.

 

El microrelato

Proyección del proceso de creación de las pinturas.

 

 

Como sabemos, los cuentos tienen la virtud de cautivar por su temática; invitan a la lectura porque la intención del cuentista es que lo escrito sea conocido por los demás. Según Charles Perrault, “Los cuentos debían transmitir una moralidad loable e instructiva. Siempre es recompensada la virtud o castigado el vicio. Tratan de hacer ver la ventaja que hay en ser honesto, paciente, discreto, laborioso y obediente, y lo que les sucede a los que no lo son”. Todos hemos leído y contado alguna vez los famosos cuentos de Perrault “Caperucita Roja”, “Pulgarcito”, “La bella durmiente” o “El gato con botas”, y casi todo está dicho de estas maravillosas obras.

 

Pero hoy nos traen a esta sala de la Escuela de Arte unos nuevos cuentos: unos “microrrelatos”. ¿Qué es un “microrrelato”?
Los microrrelatos, también llamados microcuentos, minicuentos o cuentos hiperbreves, son textos que narran historias de forma condensada. Los hay de muchos tipos y de variada extensión (una sola línea, 10, 20…). El microrrelato es una construcción literaria narrativa distinta de la novela o el cuento. Es la denominación más usada para un conjunto de obras diversas cuyas principales características son la brevedad de su contenido y efecto turbador en el lector. Alguien dijo que es un cuento que no queda más remedio que leer deprisa y luego volverlo a leer, y siempre nos parece que no ha terminado.

 

José María Merino, en su obra “50 cuentos y una fábula”, dice: “Las cosas, los sucesos, existen en tanto que se cuentan, pues únicamente su relato consigue que adquieran la dimensión de lo que se puede identificar y comprender. Y lo fantástico establece con certeza esa realidad independiente, distinta de la vivida y cercana a los sueños, que sólo la literatura es capaz de sugerir y suscitar”.

 

El microcuento nace en Argentina en la década de los 50 cuando, con Bioy Casares, Jorge Luis Borges realiza la antología “Narraciones breves y extraordinarias”, donde aparecen relatos de dos páginas y hasta dos líneas. Más adelante, en 1960, Jorge Luis Borges escribe nuevas narraciones de microrrelatos en el libro “El Hacedor”. Más tarde Julio Cortázar lo difundirá en Europa.

 

Veamos unos ejemplos:
 

 

El adivino (Jorge L. Borges)
En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino.
El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasará.
El candidato responde que será reprobado…

 

En tres oraciones, Borges plantea una historia completa; cada una corresponde, respectivamente, al planteamiento, nudo y desenlace.

 

Pero no siempre se da esta coincidencia entre el número de oraciones y los componentes de la estructura; es más, a veces, algunos componentes no figuran en el texto de forma explícita. Por ejemplo:

 

El dinosaurio (Augusto Monterroso)
“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”.

 

El libro

 

Carmen Hernández Montalbán utiliza en su obra una gran variedad de temas, despliega en sus microrrelatos todo un abanico de lecciones y mensajes con sencillez y finura.

 

Por ejemplo: en “Ángel vengador” se nos muestra defensora del Medio Ambiente, criticando la contaminación y los escasos resultados de las Cumbres Internacionales; en “Nacimiento de Venus”, critica la belleza provocada por la cirugía estética, y en “Chica guerrera” pone en valor el trabajo y la constancia.

 

Veamos cinco características que poseen los microrrelatos y que ponen en valor la obra de nuestra paisana:

 

1ª.-“Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo”.

 

Así el más corto de los microrrelatos de este libro (28 palabras), titulado “EL MATRIMONIO”:
Unidos para siempre, un solo corazón que late desconcertado a dos ritmos diferentes. –Querido: ¡bailar juntos sería muy hermoso, si nuestros pasos siguieran la misma dirección!

 

2.- “Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio: la resolución del conflicto que se plantea en las primeras líneas”.

 

Así, el titulado “PROTESTA EN EL ZOO”:
No puedo vivir así. Me da vértigo mirar a mi alrededor, de tan grande que soy. Todo me parece tan distante, que siento que, si doy un paso más, caeré al vacío. ¿A quién se le ocurrió la idea de de traerme aquí? Me siento observado a diario por cientos de ojos minúsculos, y eso comienza a incomodarme. Sí señor, esto también va con usted; y con usted, que come esa especie de florecitas blancas que extrae de la bolsa ¿Le gustaría que le obligaran a tomar una ducha con un vaso de agua, o vivir en un escaparate? ¡Quiero irme a mi casa! ¡Quiero expandir mi vida, no reducirla!

 

3ª.- “Habitualmente, el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia”.
Cualquier microrrelato de Carmen posee esta característica.

 

4ª.- “Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo”.

 

Así, en el “NACIMIENTO DE VENUS”:
Su vida había cambiado. Cansada de ser el patito feo, un día abandonó el caparazón que la hacía invisible a los ojos de la gente. Pronunció el conjuro del culto a la belleza, invocó a los hados de la alta cirugía, desplegó las sedas, se calzó tacones de vértigo imposible y se miró al espejo. No se hubiera reconocido a sí misma, si no es por aquel destello de inseguridad en la mirada.

 

Y 5ª.- “Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante”.

 

Así, por ejemplo, este microrrelato titulado La última cena (de Ángel García Galiano):
El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente, yo llevaré la bebida.

 

O este otro de Carmen, tan lleno de dulzura:

 

MENTIRAS PIADOSAS
-¿Me quieres?- preguntó bajo la noche cuajada de estrellas. La luna coqueta exhibía sus pechos de cobre bruñido. Un reguero lácteo de estrellas se derramaba tras ella. -¿Cómo no quererte?-, respondió con un beso fecundo en su rostro. Sus ojos cerrados, guardaban el reflejo de la amada: el femenino astro que reinaba en el cielo.

 

Podríamos desde luego seguir leyendo y disfrutando con el análisis de algunos microrrelatos más, pero ese placer se lo dejo a ustedes… Decia Víctor Hugo: “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Pues bien: hoy Carmen y Paul se dan y nos dan la oportunidad de disfrutar su obra “Pictorias para leer con lupa”.

 

Muchas gracias. 

Fernando Ortiz Fernández.
Guadix, 11 de marzo de 2011.

 

Autores, presentador y editores de 'Pictorias para leer con lupa'.

Ficha técnica de la obra:

Textos: Carmen Hernández Montalbán

Pinturas: Paul Rey

Traductores: Alise Sence Almodóvar, Paul Rey, Florence Gout

Fotografías: Marie-Hélène Carcanague

Edición: Comarketing Wadi S. L. Padaya Editores

D.L.: GR 4966-2010

ISBN: 978-84-614-5990-2

Imprime: Imprenta Escourbiac Graulhet 81300 France

'El Pedal' y 'CEPER de Fuensanta' se suman otro año al cosmos de la estética ética.

Adsam / Zoveco: sumando versos a Cosmopoética 2011

La Revista FHC tiene el honor de transmitir la siguiente invitación cursada por Adsam-Zoveco: “Los niños y niñas del Pedal y el Coro del CEPER de Fuensanta te invitamos al recital de poesía del Programa ‘Versos Sumados’, de Cosmopoética, en el que vamos a participar el próximo 18 de marzo a las 18:00 horas en el Salón de Actos del Jardín Botánico.”

Geoffrey Chaucer, proyecto europeo de Córdoba.

Geoffrey ChaucerEl viernes 26 de noviembre tuvo lugar la Presentación del
Proyecto Europeo “Geoffrey Chaucer”
Iniciativa cultural en la que, junto a la Universidad de Córdoba, participarán diversas universidades eurpeas (Roma, Burdeos, Londres), y que se ofrece en nuestra capital en apoyo a la candidatura de ‘Córdoba 2016′
dentro del programa Encuentros Literarios ‘Literatura y Ciudad’, Otoño 2010
organizados por las empresas cordobesas “Dúplex” y “Arq Factory” con la conlaboración especial de “Fundación Humánitas Córdoba”.
 
El Proyecto eurpeo “Geoffrey Chaucer” tiene por objeto la exportación, por primera vez en lengua española, desde Córdoba, al mundo hispanohablante, de la fascinante figura, personalidad y significado del ‘padre de la literatura inglesa’ (el autor de Los Cuentos de Canterbury), con participación de filólogos, traductores, informáticos, filósofos y demás profesionales y estudiosos del ámbito continental.
La presentación del Proyecto correrá a cargo de los profesores Antonio R. León Sendra y Lucía García Magaldi, de la Universidad de Córdoba.

Fundación Humánitas Córdoba por la Capitalidad Cultural: I Ciclo anual 'Moliendo Versos'

Programación de la 1ª edición del Ciclo Moliendo Versos

'Moliendo Versos': un Re-nacimiento en el Guadalquivir.

Manuel Pérez, Director de la Oficina para la Capitalidad Europea 2016, patrocinadora del Ciclo; Margaret Ann Fernández, Presidenta de la Sociedad Musical ‘The Sunday Consort’, que abrirá las sesiones en el apartado musical; la periodista y poeta Pilar Sanabria Cañete, creadora del los recitales; y los organizadores del proyecto Francisco Coboos, Delegado de Medioambiente del Ayuntamiento de Córdoba, y Rafael Marruecos, de la Fundación Humánitas Córdoba, comparten alegría ante el nacimiento de ‘Moliendo Versos. Recitales en los molinos de la Ribera’, que comienza su andadura este viernes 4 de junio, en el Molino del Jardín Botánico de Córdoba.

La Fundación coorganizadora de este Ciclo ha dispuesto para su seguimiento actualizado el Web-log del mismo, al que puede usted acceder haciendo click aquí.

Pilar Sanabria, entrañable Voz de Córdoba, presentó ayer en Orive el recital cosmopoético 'Voces del mundo, voces de Córdoba', ejemplo de unidad en la diversidad.

María del Pilar Sanabria Cañete, "La Voz de Córdoba", presentó ayer en Orive el recital cosmopoético "Voces del mundo, voces de Córdoba"

[''Voces del páramo, de la sabana, de la pampa, de las dunas, de la tundra, de islas e istmos, de los puntos cardinales de civilizaciones y continentes que hoy se unen aquí: palomas y olivos, Córdoba y el mundo, el alma de Córdoba, el patio de Córdoba es un mundo de voces. Naranjos y azahar para recibir esta alma coral, atlas abierto a las puertas del corazón en esta inundación de diluvio poético: cosmopuente, cosmoabrazo, cosmovida.'' La Revista FHC ofrece, seguidamente, el texto íntegro con el que la más entrañable poeta y periodista de Córdoba presentó el acto 'Voces del mundo, voces de Córdoba' celebrado ayer lunes, 12 de abril de 2010, en la Sala Orive, de esta ciudad]

Muy buenas tardes a todos y a todas y, antes que nada, GRACIAS, por ser parte importante y activa con vuestra presencia en este acto que es un auténtico sembrado de puertas abiertas a otras luces, a otros sonidos, a otros cielos y compromisos vitales.

Puertas abiertas a una variedad de colores que pasan a nuestro lado desmenuzando la realidad al igual que nosotros, que la transforman, la nivelan o la elevan con igualdad de intensidad.

Sobrevivimos, eso es indudable; el barco es el mismo, el océano que nos agita tiene un mismo poder de victoria o derrota sobre todos.

Pero la diferencia maravilla al Universo, lo hace más sublime, enriquece de esencias sus caminos. De nosotros depende disolver lo disperso. De nosotros depende derribar laberintos de muros, buscar frutos de equidad plantados previamente con palabras sin barreras.

De nosotros depende desnudar los múltiples idiomas del miedo, de nosotros domar esas vendas que cubren y atenazan los sentidos, derretir todas esas miradas glaciales que conducen al frío entre nuestros semejantes.

De nosotros depende ser ese oasis para el viajero que llega, aprender a ser y ofrecer más agua a todos aquellos que nos buscan con una sed de barro milenario.

Estas que hoy vamos a escuchar son las voces que pueden cambiar los caminos, son las voces vecinas de nuestras calles, las que también echan raíces junto a nosotros, las que nos envían señales poderosas de acercamiento, las que se miran, como nosotros, en los mismos estanques de la esperanza, las que se conjuran para derrotar el espectáculo atroz de la injusticia, voces de siglos, de plumajes hermosos, voces de dignidad sin precios.

Aquí están estas voces, con la única ostentación de lo sencillo, con la levedad del pequeño frasco de las esencias más puras y la grandiosidad de quienes luchan a golpe de piel y mente porque las murallas se hagan diáfanas y los escorpiones del desconocimiento, espantados, se acobarden para siempre.

Voces para dar respuesta a los vacíos, para despertar confianza en el mañana, para buscar el centro más exacto de los imposibles posibles, para que los delirios de los que dominan se queden en una vitrina.

Versos y voces, con identidades de carne y hueso, barricadas frente a mercaderes, geografías de sílabas frente a malas bestias armadas de ciegos argumentos.

Versos y voces contra esos verdugos que llenan de basura los abrazos y las buenas voluntades, contra un sistema de veneno que sólo pretende corromper el arco iris del entendimiento.

Voces del páramo, de la sabana, de la pampa, de las dunas, de la tundra, de islas e istmos, de los puntos cardinales de civilizaciones y continentes que hoy se unen aquí: palomas y olivos, Córdoba y el mundo, el alma de Córdoba, el patio de Córdoba es un mundo de voces. Naranjos y azahar para recibir esta alma coral, atlas abierto a las puertas del corazón en esta inundación de diluvio poético: cosmopuente, cosmoabrazo, cosmovida.

Pilar Sanabria

'Tintas para la vida' Antología de poetas por la donación de órganos

 

Ilustración de portada (José Luis Checa)

 

Tras su presentación en ‘Bodegas Campos’ (2009) y en Madrid (enero de 2010), ‘Tintas para la vida’ sigue fluyendo y llega a Cosmopoética.

La Córdoba-cosmopoética de 2010 ‘implanta’ en Orive, mañana martes, la voz de más de 30 autores sobre el favor humano extremo: ‘Tintas para la vida. Antología de poetas cordobeses por la donación de órganos’.

Un libro verdaderamente encendido, editado por el Hospital Universitario Reina Sofía y la Delegación Provincial de Salud, de Córdoba, que fue iniciativa de la periodista y poetisa doña Pilar Sanabria y coordinado por el médico y poeta don Antonio Varo Baena.

El acto tendrá lugar mañana martes, 23 de marzo de 2010, a las 8 de la tarde, en el Palacio de Orive, de Córdoba, y contará con la asistencia de doña Mª Isabel Baena, Delegada Provincial de Salud de la Junta de Andalucía en Córdoba; don José Manuel Aranda y don Juan Carlos Robles Arista, Gerente y Coordinador de Transplantes, respectivamente, del Hospital Reina Sofía, de Córdoba; diferentes Jefes de servicio de dicho Hospital, así como Asociaciones de Personas Transplantadas y la representación municipal que se determine.

FUNDACIÓN HUMÁNITAS CÓRDOBA ruega a sus lectores favorezcan tan noble causa con su asistencia al evento, así como la comunicación de la noticia a su entorno.

El secreto del cristal (último libro de G. Suárez)

Gonzalo Suárez (Foto: Catarina Valdés)

Peligro. Golpes de mar

El ser humano es a la vez tan dispar e idéntico como un cristal puede diferir o asemejarse de cualquier otro. Su grosor, su resistencia o fragilidad, el color que lo adorne, todos se distinguen o igualan pero una cosa es cierta: el cristal se rompe, se quiebra al igual que nuestra propia vida. «Las fisuras del viejo espejo dejan entrever el secreto del cristal». De esta forma se abre el último libro de Gonzalo Suárez en el que aparece toda una meditación sobre la vida y el arte de vivir: «Mientras no entendamos que la realidad es lo más fantástico que nos ha pasado en la vida, no podremos entender que la fantasía es real»; «la vida es un pertinaz catarro que la pasión convierte en gripe» o «lo malo de la buena vida es que pasa antes». El libro es un compendio de trescientos aforismos ordenados según el criterio de buena vecindad. El arte, la belleza, el humor, la fugacidad, los sueños, la muerte, el misterio, entre otros tantos temas, desfilan por sus páginas con un estandarte común: la ironía.

Badiou afirma que “desde Nietzsche, la poesía se venga de Platón y ocupa el lugar de la filosofía”. Desde Juan Ramón Jiménez a José Bergamín, Joan Fuster, o poetas actuales como José Cereijo, Lorenzo Oliván, o Andrés Neuman han publicado libros de aforismos. Lección de magia de Pelayo Fueyo o Hilos sueltos de Fernando Menéndez son ejemplos del interés reciente que estas sentencias breves despiertan en los poetas. Cristóbal Serra lo definió como «la poesía que de líquida pasó a sólida». Para el autor de El hombre que soñaba demasiado el aforismo a veces es una máxima, otras veces un pensamiento. Salvador Foraster, el compilador de estos desafueros junto con Ana – Héléne Suárez Girard, lo tiene claro: el aforismo es “el relampagueo en un instante de peligro”. El secreto del cristal es una obra fruto del trabajo de Girard y Foraster que durante dos años leyeron íntegramente la obra literaria, los guiones así como artículos y prólogos a libros de otros autores escritos por Suárez. Incluso se sirvieron de sus cuadernos de notas, extrayendo varios inéditos. Si en un principio la idea tenía carácter autobiográfico, el autor de Rocabruno bate a Ditirambo confiesa no reconocerse en el libro, además de ser la obra que menos esfuerzo le ha costado hacer: “Me siento un poco extraño porque al haber rescatado estas pruebas fehacientes veo que he sido más que literario y me sorprende porque parezco sabio y no es así. Son aforismos fuera de su contexto; no me puse a escribirlos, sino que están tomados de libros y películas. No sé quién es el autor porque no lo reconozco, creo que confiando en mi mala memoria lo han hecho ellos y me lo atribuyen a mí”. Sin embargo el libro comienza con una declaración de fe: «mi profesión es la ficción, mi religión el humor».

Gonzalo Suárez confesó no haberse planteado nunca el escribir un libro de este tipo: “al principio, en libros como De cuerpo presente era más narrativo. El editor de Barcelona mandó a Madrid ochenta libros para su venta, y vinieron de vuelta ochenta y uno. Ese fue mi primer éxito comercial, pero creo que fue porque no tenía aforismos”. El autor está además convencido de los poderes curativos de este tipo de sentencias. De hecho, su creador fue Hipócrates “y vivió más de cien años”. Por eso desea que el que se acerque al libro mejore su salud, e “incluso le crezca el pelo”.

«Las ideas no se te ocurren, ocurren».

«La literatura es una forma de sentir odio y amor sin padecer las consecuencias».

«Habiendo tantos hombres que se ocupan de buscar la verdad, yo me intereso exclusivamente en comprender la mentira».

«La poesía es el pájaro que se escapa de la jaula del poeta».

«Cualquier tiempo pasado no fue mejor, aunque yo sea peor».

«El turista sólo llega a donde va y sólo ve lo que mira. El caballero andante sólo va a donde llega y ve donde nadie mira».

«La luz: péndulo del cielo».

«Ser crítico es peor que oficiar de guardia de la porra, en un mundo donde el tráfico es creciente y el pensamiento menguante».

«Los recuerdos nos persiguen toda la vida y, cuando nos alcanzan, nos matan».

«Todas las personas idiotas serían inteligentes si no pretendieran parecerlo».

«El hombre creó a Dios a su imagen y semejanza (o viceversa). Lo de la costilla fue, al parecer, un accidente colateral».

«La tecnología está creando al hombre a su imagen y semejanza (o viceversa). Toda diferencia será sólo un accidente colateral».

El secreto del cristal no pretende darnos un discurso moral. «Si la verdad se parece al cielo, y la opinión a las nubes» para Gonzalo Suárez este libro son «nubes que pasan y dejan en la página la secuela de su sombra fugaz». Nubes son también para el lector, pero nubes que refrescan y destilan fina ironía. Toda una lección de experiencia vívida.

Catarina Valdés

Suárez, G., El secreto del cristal, Villaverde editores, 2008, 144pps.

Gonzalo Suárez

Premio Nacional de Cinematografía
Medalla de Oro de Bellas Artes
Caballero de las Artes y las Letras (Francia)
Medalla de Plata del Principado de Asturias
Hijo Adoptivo de la Ciudad de Llanes
Director honorario de La Escuela de Cine de Ponferrada (Universidad de León).

Gonzalo Suárez nace en Oviedo (1934) con la revolución minera. En el 36′ la guerra le sorprende en Madrid donde su padre, catedrático de francés, había ido a presidir unos exámenes. Hasta los diez años no va al colegio. Es su padre quien se ocupa de su instrucción. En el 51′ estudia Filosofía y Letras en Madrid, escribe obras de teatro y protagoniza, entre otras, “El momento de tu vida” de Saroyan, “Medea” de Eurípides y “La tempestad” de Shakespeare. Influenciado por la vida y obra de los impresionistas se dedica con obsesivo entusiasmo a la pintura. Abandona los estudios y marcha a París donde realiza trabajos eventuales. En el 58′, llega a Barcelona con su mujer, practica el periodismo con el seudónimo de Martin Girard. A pesar de su creciente éxito, deja el periodismo y publica sus primeros libros, que suponen una ruptura con el naturalismo en boga. Algunos de sus relatos son adaptados al cine y, en el 66′, inicia su obra cinematográfica. A partir de ese momento, alternará ininterrumpidamente libros y películas.

Los ideales de don Quijote, y el loco mundo (Miguel Emilio-Pablo Alarcos)

Don Quijote y Sancho, de La Recua, en los molinos de Campo de Criptana

Mucho se ha escrito de la inmortal novela cervantina y de su desatinado caballero andante, no muy lejanos todavía los fastos del centenario quijotesco. Pero hoy me interesa resaltar el sueño que guiaba los pasos del loco hidalgo, pues pocas veces se enaltace la legitimidad o validez de ese ideal, dado el carácter utópico del mismo, o ya su vinculación objetiva con el mundo mítico y literario de lo caballeresco, que, no obstante, se articulaba en torno a un código ético, en absoluto imaginario y con proyección universal.

El honor, la dignidad moral, el virtuosismo, la lealtad entre amigos o la fidelidad amorosa, constituían claves de conducta en el arquetipo medieval del caballero, tanto en la realidad pura y dura como en su recreación en diversos géneros literarios, preferentemente poesía y novelas. La misión del caballero andante, imbuida de cierto misticismo y como reflejo de los ideales cristianos de amor y caridad, consistía en resolver entuertos e injusticias, ayudar a los débiles o protegerlos de los fuertes, hacer cumplir la ley de Dios y contribuir al perfeccionamento espiritual de la Creación. Las Órdenes de Caballería u Órdenes Militares, al margen de los fanatismos religiosos de las Cruzadas, como los Templarios o, luego, Calatrava, y aún hoy día la de Malta, constituyen ejemplos concretísimos de esas actitudes y de un espíritu de sacrificio y generosidad, no solo con la causa de Dios y su concepción del mundo, sino también con los hombres, con el prójimo.

Don Quijote, en ese sentido, sintetiza lo mejor de ese código ideológico y lo lleva a la práctica en un mundo ficticio que ya no comprende las excelsas virtudes de la caballería, no solo como modelo estético, sino también como conjunto de valores humanos. El balance de sus aventuras por arreglar el mundo se reduce a un cúmulo de fracasos: se enfrenta a gigantes inexistentes, confunde ventas con castillos, sublima a una manceba de su aldea como si fuera la reina Ginebra o cualquier dama cortesana, libera a gente ingrata, recibe palizas inmerecidas o burlas de sus vecinos o de gente principal y cultivada, como los duques. Y recorre la Mancha en un rocín escuálido, junto a un rústico escudero, engalanado con armaduras y yelmos tan arcaicos como caricaturescos. Enloquecido por sus lecturas del Caballero Zifar, Palmerín de Inglaterra…etc, adquiere hábitos y comportamientos fuera de lugar, que los demás personajes toman a chirigota o tachan de enajenación mental.

Visto así, el Quijote resulta de una comicidad que divirtió sobremanera a los contemporáneos de Cervantes y no en balde el escritor se ganó la fama de literato jocoso, el regocijo de las musas, como hará decir a un estudiante apócrifo en el desconcertante Prólogo del Persiles, su obra póstuma. Aunque a partir del llamado siglo de las luces la novela comenzó a entenderse bajo otras perspectivas, hasta culminar en el idealismo alemán, de cuño romántico, y en las meditaciones filosóficas de Ortega, Unamuno y Azorín, convirtiendo al protagonista en una especie de quintaesencia nacional -símbolo de lo genuinamente español-, no obstante, la crítica hodierna reconoce que, entre las diversas lecturas a que da pie la obra, permanece patente y como superficie más que visible la parodia o caricatura de los libros de caballería y, claro está, del caballero andante, en tanto que personaje asociado a un universo literario determinado. Y quien se lo haya leído, ¿Qué capta de entrada sino esa superficie chocarrera y grotesca?

Si el Quijote pasa por ser la primera novela moderna o la más madura y compleja de su tiempo, es porque, como diría Alarcos Llorach, “entretiene segun los grados de perforación” de cada uno, llegando, pues, a todo tipo de lectores. En efecto, unos se quedarán en esa aparente capa cristalina de parodia y guasa y concebirán a Don Quijote como un pobre loco que raja cueros de vino o arremete contra molinos de viento, modelando la realidad a capricho de su imaginación libresca, lo que resulta de veras la lectura más generalizada o popular; otros profundizarán en la misma y verán que no es una novelita ligera y hueca, sino que esconde el drama de un desgraciado que se da de bruces contra la realidad y la confunde con sus magnánimos deseos, víctima de una enfermedad mental, aunque luego muera con cordura y exento de espejismos; igualmente, podrá hablarse del quijotismo, del personaje como estereotipo diferencial, hasta generalizarlo al uso cotidiano y definir así a personas con tendencias utópicas o idealistas, de la misma manera que esgrimimos lo de ‘estás hecho un Don Juan’; y, por último, sin necesidad de mirar con lupa filólogica o exegética el texto cervantino, y tan ni siquiera acordarnos de aquellos instantes de lucidez, como el de “Yo sé quén soy y que puedo ser hasta los 12 pares de Francia…”, también podríamos sacar en limpio que Don Quijote juega a hacerse el loco, o, mejor dicho, juega a reinventar el mundo, no contento con su estado de degeneración, aplicando los valores éticos caballerescos, a sabiendas de que ese aire fresco no mejorará la situación, pues no será bien acogido ni comprendido, de manera que los únicos locos son los que se jactan de cuerdos y toman por loco al hidalgo.

Personalmente, me inclino por esa moraleja y hay indicios suficientes, ya no solo desde la perspectiva sensible de uno, sino también desde la que me permite mi formación filólogica, para creer que esa dimensión de sentido la tuvo en cuenta el escritor, poniendo en juego los resortes necesarios para generar en nosotros esa interpretación. Aunque nos suene a risa el Quijote, no es más que otra ironía de Cervantes: la locura del protagonista es un mero artificio para una representación irónica del mundo que le tocó vivir al Manco de Lepanto, ya por aquel entonces ebrio de males y corrompido de injusticias, a años luz del mito de la Edad de Oro o de la candidez original del Paraíso Terrenal. La parodia de una determinada figura literaria lleva hacia la construcción de un mundo mejor, si hiciéramos caso y pusiéramos en práctica los ideales oníricos que agitan a Don Quijote, esto es, hacia una posibilidad de perfeccionamiento espiritual, cívico y moral, si bien difícil o harto hipotética, en modo alguno desdeñable y completamente legítima.

El hidalgo, erigido en caballero andante, sueña con la metamorfosis del mundo en algo inexistente, que, por su ausencia, parece absurda e imposible, cosas de locos, proyectos insensatos; y, aún así, se resiste a cejar en su empeño, lucha en defender esos ideales contra viento y marea, persiste en su locura y en sus deseos y ambiciones, irrita los límites impuestos de la cordura unánimente aceptada con los juegos de su imaginación y sus fingidas transgresiones. Don Quijote será la historia de un fracaso o de un fingidor que se acaba desengañando y ríe el último, pero, sea como fuere, es un títere de Cervantes, mediante el cual quedan formalizadas sus convicciones o sus sueños de una civilización más pura y justa, un títere que, llevando las de perder, al menos intenta el cambio, generando sorpresa, desconcierto, reflexión en todos nosotros, pero también mofas, carcajadas.

El mundo de afuera de la literatura, tanto el vivido por Cervantes como el de este siglo, no es muy distinto en líneas generales de la copia que ejecuta la ficción novelesca del Quijote: desde el origen de los tiempos el mundo es un loco mundo, que tendrá ventajas, pero acumulará defectos y máculas, además de los límites irrevocables de la condición humana; y entre tanta locura, cometida por los hombres, habrá esperanzas, como unos cuantos cuerdos de corazón y razón, dispuestos a creer en valores y principios y a ejercitarlos donde les sea posible, que podrán pasar por locos, visionarios o hasta quijotes posmodernos.

Ya el solo hecho de pretender que aprendamos del más cuerdo de los locos o del menos loco de los cuerdos, Don Alonso Quijano, trasunto y conciencia de Cervantes, para orientar los derroteros de la sociedad actual o rectificar sus errores, podrá calificarse de quijotada, de vana ilusión, de locura impracticable o sentido común inimaginable. Pero basta recordar lo que dijo una vez Ghandi, aunque no recuerdo sus exactas palabras: el mundo sería mejor, si se aprovecharan los principios de conducta de la Biblia, o se hiciera realidad tangible el mensaje de Amor propagado por Jesús.

Y, ¿Por qué no si nos inspirásemos en los sueños cervantinos, en el molde caballeresco del quijotismo, o en el más sublime del Persiles, enraizado en los héroes idealizados y virtuosos de las novelas griegas? No sé si algún día tomaremos conciencia de las biblias cervantinas y de sus eremitas justicieros, pero, por si acaso, tomad y bebed de este poemita que un servidor escribió -y en su día leyó en Córdoba- sobre este concepto de Don Quijote, poco difundido, en relación con la validez universal, por no decir actual, de su ‘locura’ y sus emocionantes consecuencias:

Don Quijote (variación sobre el Cap. V, II Parte)

Yo sé quién soy

y quién puedo ser,

si el mundo

se mirara al espejo

de vez en cuando.

Mas me hago el loco

y juego a mover el corcel

como el único cuerdo

en un tablero

atiborrado de locos,

barberos, bachilleres, venteros,

curas, comediantes, duques, galeotes,

esos que no saben soñar

con los ojos abiertos

(ni quieren ni pueden),

ni ven más allá de la corteza;

y ciegos en un mundo a la deriva,

se contentan

con sus mondas de inmundicia,

sin más mundo

que mirarse al ombligo.

¿Un documento clave sobre el origen de Mira de Amescua? (Carmen Hernández Montalbán)

¿Un documento clave sobre el origen de Mira de Amescua?

Mi trabajo en el Archivo Diocesano [de Guadix (Granada)] me depara cada día sorprendentes hallazgos. En uno de los libros de bautismos me llamó la atención una partida de 1584 que dice así:

“En 21 de Enº [enero] de 1584 baptizé [bauticé] a Antonio exposito de una morisca Altpo [al tiempo] que estaban encerradas En casa de Don Gaspar Davalos. Nascio [nació] circunciso, fue su compadre Anton Mtnez de Xerez.”

En seguida me acordé de una conferencia que Carlos Asenjo Sedano pronunció en el patio del Excmo. Ayuntamiento de Guadix acerca de Antonio Mira de Amescua; de la hipotética posibilidad de que éste fuera hijo de una esclava morisca que vivía en casa de su padre, Don Melchor de Amescua y Mira, caballero descendiente de una hidalga familia repobladora en la época de la Reconquista. El nombre de la esclava, Angélica Micaela, me resultó tan romántico y novelesco como la historia en sí.

Es evidente que la vida de este dramaturgo y poeta accitano del Siglo de Oro, contemporáneo de Calderón, amigo de Lope de Vega y Arcediano de la Diócesis, está rodeada de misterio.

En primer lugar por ser hijo de padres solteros. Su madre, según el expediente de limpieza de Sangre de 1609 que se haya en la Capilla de la Catedral de Granada (ya que el de Guadix no se encuentra), era Doña Beatriz de Torres, una doncella de la localidad almeriense de Berja con la que el padre del poeta había tenido trato. Sin embargo fue el padre quien crió al niño desde su nacimiento; y sorprende que los padres, siendo mozos solteros, nunca se hubieran casado. También es extraño que el nombre de la madre quedara velado en posteriores documentos; y mucho más, que los apellidos no figuraran en los del niño.

Otro acontecimiento que ensombrece la biografía del poeta fue la muerte de su padre Don Melchor, como consecuencia de las puñaladas recibidas en la procesión del Corpus de 1601 en Guadix. Se cuenta que un miembro de la familia accitana Dávalos Bocanegra fue el agresor, y que se originó un pleito que fue resuelto con una indemnización a la familia de la víctima. Pero el pleito no se ha encontrado de momento. Del motivo de la reyerta no se sabe apenas nada.

Esta partida me llamó la atención por varios motivos:

  1. Según Carlos Asenjo, el padre de Mira de Amescua liberó a su esclava en 1583, y la partida es de 1584.
  2. Las esclavas a que se refiere el documento estaban cautivas en casa de Don Gaspar Dávalos, y el niño del que se habla fue bautizado con el nombre de Antonio.
  3. Los estudiosos no pueden precisar la fecha de nacimiento de Don Antonio, pues la partida de bautismo tampoco se ha encontrado, pero  la sitúan en torno a 1577, ya que el niño comenzó sus estudios en Granada en 1584. Sin embargo, aun tomando como buena la fecha de nacimiento, esto no excluiría la posibilidad que el niño fuera bautizado con 7 años, siendo hijo de una morisca.

Existe un vacío documental que impide resolver el enigma. Esperemos que el concienzudo trabajo de investigación  de los historiadores, algún día nos ayude a perfilar la figura de este grande de las letras españolas.

La Poesía cordobesa entre dos siglos (Manuel Gahete)

En la mesa, de izquierda a derecha, los poetas Fernando Sánchez Mayo, Ana Patricia Santaella, Antonio Varo Baena, Pilar Sanabria, Miguel Alarcos, Antonio León Sendra -Presidente en funciones de la Fundación Humánitas Córdoba-, Manuel Gahete, Balbina Prior, María Pizarro, Julio César Jiménez y Bernhard Dietz. 13 de junio de 2009.

Hasta los umbrales del siglo XXI adviene un poderoso aroma poético, exhalado en Córdoba a mediados del XX, ajeno a las corrientes imperantes en el panorama de la literatura nacional y cuyas principales aspiraciones eran la belleza de la palabra, el sentimiento de la naturaleza y la puesta en valor de las tradiciones autóctona andaluzas, lo que en el ámbito de la sensibilidad estética dominante no pasaba de ser un fenómeno meramente marginal. El gran forjador de Cántico, nombre que adopta el grupo, será Ricardo Molina en cuyo entorno se cohesionan Juan Bernier, Julio Aumente, Pablo García Baena y Mario López, el último en incorporarse en el año 1943. En 1947 nace el primer número de la revista literaria que se mantendrá durante diez años consecutivos. Por sus coincidencias formales y su vinculación al grupo, Vicente Núñez podría considerarse una activa anexión posterior. En 1957, la revista deja de publicarse y los componentes de Cántico parecen entrar en un estadio de apagamiento que se reaviva con la aparición del magistral estudio de Guillermo Carnero, gran impulsor del grupo, quien definirá sus características esenciales: culturalismo intimista, refinamiento formal y tratamiento vitalista del tema amoroso.

En estos mismos años, tres revistas literarias de escasa permanencia irrumpen en el panorama de la poesía cordobesa: Aglae de Manuel Álvarez Ortega, Alfoz de Mariano Roldán, y Arkángel de Luis Jiménez Martos. Semillero de poetas extraordinarios, Leopoldo de Luis, Antonio Gala, Concha Lagos, Rafael Álvarez Ortega, Antonio Almeda o Jacinto Mañas, el fulgor de Cántico opacará sus voces, así como todos los intentos poéticos que nacerían en Córdoba en la década de los setenta: Zubia, Alforja de paja y Kábila. Zubia no aspira a ser bandería de generación sino un toque más en el rebato común del quehacer poético de España. Su voz ciertamente plural acabó por desmembrarlo después de algunos años de pervivencia efectiva, germen de difícil arraigo por donde pasaría el global de los poetas de Córdoba de la generación siguiente y se consolidaría con Manuel de César, Francisco Carrasco, Carlos Rivera, Mercedes Carrasco y Lola Salinas. Su mayor conquista fue la implantación del premio Ricardo Molina del Ayuntamiento de Córdoba. El grupo Astro, donde suenan nombres como el de Antonio Varo, Soledad Zurera, Alfredo Jurado o Encarna García Higueras, deriva de este tronco secular que aún espera su reconocimiento.

En 1973, a raíz de la escisión de Zubia, surge el proyecto poético denominado Antorcha de paja, formado por Francisco Gálvez, Rafael Álvarez Merlo y José Luis Amaro, quienes propugnan una poesía existencialista a partir de situaciones vitales concretas. Venían animados por la necesidad de una urgente renovación, proclamando su rechazo a la poesía de viejos mitos hundida en el pozo del tiempo. Aunque dicen prestar especial atención a los nuevos y más jóvenes poetas andaluces, su mayor acierto será la descentralización, buscando la complicidad y el apoyo de los poetas foráneos.

Aunque cronológicamente pertenecen a esta generación, nos encontramos con dos poetas cordobeses que han traspasado la línea de su tiempo, tal vez porque no se ataron a grupo alguno en él, y merecen una mención ciertamente especial, Carlos Clementson y Juana Castro. La década de los ochenta nos ha dejado tres nombres que suenan sin cesación en revistas, premios y antologías literarias por diferentes motivaciones: Antonio Rodríguez Jiménez, Alejandro López Andrada y Manuel Gahete, autores que siguen en plena efervescencia creadora pero que no constituyen grupo alguno, por más que se intentó potenciar la renombrada Poesía de la Diferencia, frente a la Poesía de la Experiencia que copaba y copa los circuitos oficiales.

Proyecto editorial de hondo calado -y el más permanente de los aparecidos en Córdoba hasta la fecha- es la revista y colección de libros Ánfora Nova, frente al que se encuentra el escritor y académico José María Molina Caballero. Otro foco cultural imprescindible nos llega desde Lucena impelido por Antonio Cruz Casado y Manuel Lara Cantizani, editores audaces de Angélica y Cuatro estaciones.

El Ateneo de Córdoba ha sido sin duda la institución más denodada en la difusión de la poesía. Antonio Flores y Matilde Cabello conducen esta iniciativa que busca sus raíces en las ancestrales bodegas de Córdoba (Guzmán, Campos), dejando que los versos sigan sonando entre los frescos odres de vino. Otras instituciones como la Fundación Humánitas Córdoba o el Real Círculo de la Amistad abren sus puertas a esta desconocida dimensión del alma humana. Desde el año 2003, la Real Academia de Córdoba organiza el ciclo de los Martes Poéticos, en los que ha sonado, alta y clara, la palabra de algunos de los nombres más relevantes de la actual poesía española. El ciclo consolidado de Poesía en los Patios de Viana, organizado por la Fundación CajaSur, y la magia de Cosmopoética, impulsada por la oficina de la Capitalidad Cultural, nos avisan con toda precisión sobre el ardor poético que inflama cada rincón y corazón de Córdoba.

Heredero de la intención, y hasta de la estética, que impuso el grupo Antorcha de paja, surge un emergente grupo de jóvenes, muy próximos a la Universidad y a los estamentos institucionales (Ayuntamiento de Córdoba, Junta de Andalucía) que, con absoluta conciencia de su quehacer poético, comienzan un acendrado ejercicio de incorporación a la sociedad literaria, ocupando muy pronto situaciones de privilegio. El boom de la actual poesía cordobesa es tal que sus autores están presentes en todas las antologías, revistas y suplementos de tirada nacional de los últimos años. La relevancia de ciertos nombres, como Pablo García Casado, Eduardo García, Balbina Prior, Vicente Mora o María Rosal, impulsa a toda una generación de jóvenes que, con tesón y talento, ha logrado superar el difícil muro de la geografía localista para integrarse en el contexto general de la literatura: Joaquín Pérez Azaustre, José Luis Rey, Juan Antonio Bernier, Raúl Alonso, Juan Carlos Reche, Rafael Antúnez, Ángela Jiménez, Nacho Montoto, Alejandra Vanesa, José Daniel García o Elena Medel, la más joven de un pungente movimiento feminista, capitaneado por Pilar Sanabria, que se postula en la actualidad cordobesa como uno de los más poderosos acicates de difusión de la poesía, arte esencial, quintaesencia de la literatura que halla en Córdoba su cúpula cimera, su mástil más bizarro, su crisol más fecundo.

La paz anclada (Manuel Gahete)

 

Acercando orillas

Paloma Fernández Gomá

Diputación de Cádiz. Fundación Dos Orillas.

Algeciras, 2008

 

 

La voz lírica de Paloma Fernández Gomá se nos presenta como una de las más particulares del panorama poético andaluz. Nacida en Madrid, desde su adolescencia conoce y vive el ámbito que hermana las aguas del Mediterráneo y el Atlántico en las playas del Estrecho donde se ensancha la bahía de Algeciras, con “sus orillas de estaño”, “su huella de nostalgia” y su “olor rancio de mar”. Este sentimiento de confrontación y ensambladura permanece vivo en toda la producción poética y ensayística de Paloma, creando un universo propicio y propio. Un espacio, en definitiva, conformado por imágenes surrealistas y proteicas figuraciones, que nos trae a la memoria los versículos del Vicente Aleixandre más cercano a la ciudad del paraíso.

Las asociaciones semánticas de Paloma coligen un mundo interior pleno de imaginación y exhuberancia; un reino aparte en el que confluyen héroes, profecías, mitos y dioses. Toda la historia pasa como un film épico por los versos de Fernández Gomá, conciliando y concitando, en idéntica mirada, las palabras de las civilizaciones que se siguen encontrando y comunicando entre las dos orillas del Estrecho. Todas las fórmulas se funden en un mismo lenguaje poético que permite la confluencia de lo clásico y lo vanguardista, lo africano y lo europeo, lo musulmán y lo cristiano. Esta es una de las grandes virtudes de Paloma Fernández Gomá, su eclecticismo hipertextual, su cosmovisión radial de los hechos del Mundo, desde las grandes urbes hasta los rincones más cotidianos y domésticos.

Pero Paloma tiene una debilidad de la que no puede enajenarse: el amor que siente por el continente cercano al que se dirige en imperecedero diálogo de la mejor forma que sabe: escribiendo. Y, a este empeño, ha dedicado gran parte de su profesión y de su vida, lo que demuestra el ingente número de obras publicadas, en su mayor parte orientadas a poner en valor el compromiso de España con Marruecos y las múltiples posibilidades de este encuentro bienvenido y benévolo que no debe interrumpirse.

En Acercando orillas se reclama el don de la amistad. Con palabras ardientes se exalta el fulgor de esa llama viva que no cesa. Nombres conocidos forman parte de este relato venturoso donde la emoción cunde y se expande: la casa de Dris Diuri, la hospitalidad de Mohammed Sibari y la lectura de sus libros, la compañía de Mohammed Laabi; y, cómo no, los versos dedicados a Salvador López Becerra, Fernando de Ágreda, Mohammed Chakor, Amparo Vico, Ahmed Mohammed Mgara, Mohammed Akalay, Mezouar El Idrissi, Asmae Nouri, que nos muestran, como un rito incesante, el clamor debido a todos los amigos de las dos orillas.

Fez, Tetuán, Larache, en su ancestral misterio, destilan un inequívoco “aroma que la espuma exhala al desplegarse”, una luz grabada que detecta las presencias visibles de España, esa “voz del viento cuando secunda el vareo desde Baena hasta el Rif”. Esa voz que nos convoca, uniendo orillas, adelgazada en la distancia pero inmensa y desgarradora. Una voz que restalla en los ecos sonoros de la noche del tiempo: Al Sharif al-Talik, Abu Bakú Mamad bn al Qutiyya, Ibn Suhayd, Ibn Hazm, Al Mutamid, Ibn Zaydun, Abu al Qusim al Munisi, Ibn Salh. Ecos que nos descubren las miradas comunes de hombres y mujeres luchando por ideales no tan diferentes, anhelando el común aliento de la paz y la libertad: “Guarda la medina, en silencio, un antiguo pérsigo. / Leve es la luz y la brisa que conduce / hasta el mar, / anidando en las calles, / para irradiar un eco de paz anclada en las piedras. / Desde la muralla se agita el viento. / Huele a especias, / a pan caliente/ y a sal”.

A través de los nombres y los paisajes, Paloma recrea la historia de “un pueblo que observa su presente con rigor de pasado”, un pueblo que sólo necesita poner en valor la enorme riqueza de sus tradiciones para transferirlas como semilla del futuro. Fernández Gomá es una fervorosa notaria de estas reivindicaciones. Pletórica de experiencias personales, nos acerca a la sensibilidad de los agonistas y a la magia de las ciudades con sus cuitas y sus fulgores, descubriéndonos aspectos y perspectivas singulares, enfoques que sólo un poeta es capaz de extraer de la rutina y las convenciones.

Y en la distancia sin distancia, los mismos ángeles nos velan. Ángeles que se ofrendan núbiles en los valles de Granada, ángeles que se agitan sobre las laderas hilvanadas de la encendida Tetuán, ángeles que se esconden en las playas de Baelo Claudia inundadas de arena y luz, ángeles que se abisman allende los desiertos de la hechicera Marrakech. Catorce kilómetros inconmensurables a los que nos acerca, con su voz solidaria y su especial manera de cantar a la vida, Paloma Fernández Gomá, página imprescindible en la memoria abierta que nos une, cristal calidoscópico que sigue proyectándose con dirección certera hacia la extinción de los límites.

Concha Lagos: una escritora cordobesa (Ana Patricia Santaella Palhén)

Concha Lagos (retrato de Anselmo Miguel Nieto)

Concha Lagos, cuyo verdadero nombre era María de la Concepción Gutiérrez Torrero, nació en Córdoba a principios del siglo xx y vivió en la Plaza del Escudo 3, junto a la iglesia de San Nicolás.

Trasladándose de pequeña con su familia a Madrid. Sufriendo nuestra protagonista un olvido cruel e injustificable en su ciudad natal, Córdoba, teniendo en cuenta su innegable talento como escritora, editora y emprendedora cultural, favoreciendo y acogiendo a jóvenes valores literarios de la época, y contemporáneos españoles y extranjeros. Pese a carecer de experiencia editorial, lanzó la revista Ágora, abarcando su existencia desde noviembre del 56 a julio del 64, sin ignorar que supondría una aventura arriesgada, contando con los ahorros del estudio fotográfico que tenían Concha y su marido Mario Lagos, por el que pasaron miembros de la generación del 27, autores teatrales, y personalidades del mundo del cine y mujeres escritoras como Gloria Fuertes, Cristina Lacasa, Carmen Conde, Ana María Fagundo, etc.

Fundó la revista Ágora, convirtiéndose ésta en una de las revistas literarias más sobresalientes de las décadas del 50 y 60, acogiendo incluso traducciones e introduciéndose también en Universidades americanas. Se extingue la misma al esperar infructuosamente la aportación generosa de escritores y poetas, precisamente en un número especial dedicado a Don Antonio Machado (esta no llegó nunca). Es de destacar la apuesta valiente que realiza a favor del poeta alicantino Miguel Hernández, exponiéndose inclusive a posibles represalias ejercidas por la censura. Curiosamente este número monográfico se agotó rápidamente.

Honra a la revista y a nuestra escritora el no querer supeditar la supervivencia de la misma a dictados ajenos, manteniendo su espíritu independiente, libre y rechazando ayudas estatales y de otra índole.

Mantuvo a su vez esta magnífica escritora “Las tertulias de Ágora”, los viernes, en su diminuto estudio fotográfico; era sin duda una tertulia abierta a todos, pasaron por ella los maestros del 27, ensayistas, novelistas, gente perteneciente al teatro, apasionados de la pintura, poetas noveles y amistades entrañables.

Volvamos a Concha. Escribió más de 40 libros de poesía, teatro, guiones de televisión, relato, artículos en prensa.

En 1961, es nombrada académica correspondiente en la Real Academia de Córdoba; y a su vez lo fue, de honor, en la de Valladolid.

Parte de su obra permanece inédita, al ser escrita en los últimos años de su longeva existencia, aquejada de sordera, y habiendo cuidado con esmero y preocupación a Mario, su marido años antes.

El tesón y aplomo demostrado a lo largo de su vida se hacen más relevantes a la hora de superar desasosiegos e inquietudes, dudas persistentes, que afloran ostensiblemente en multitud de sus libros.

Su estilo es sobrio, profundo: nada sobra y nada falta; cualidades excepcionales al afrontar el bello ejercicio de escribir, un poderoso acicate en el que arañar belleza a la belleza. Ella se proclamó hilandera constante que no sabe de pausas; a simple vista, parece que le seduce sobremanera la inmensidad inefable del cielo; dejará dicho en uno de sus versos: “ Por la inmensidad transito libremente descorriendo cortinas de infinito”. Amó la claridad por encima de todo: “ Yo siempre amé lo claro de las fuentes / los delirios de luz en los arroyos, / los delirios de luz en los amantes”.

Ríos, cometas, firmamentos, praderas, y abundantemente galaxias, desfilan por la lírica de sus poemas; y, sobre todo, Córdoba: evocación nostálgica, leal, perenne recuerdo imperecedero que no ocultó jamás.

Recuerdo que me dijo Libia Hernández que le sobrecogió la euforia de Concha, al regresar a Madrid, en el último recital que dio en los patios de Viana. Sería esa su última visita poética a su inolvidable ciudad natal, de la que amaba el silencio y en cuyas callejuelas desiertas gozaba perdiéndose.

Detengámonos a escuchar uno de sus poemas:

Con mi paso en tu huella

Es como si estuviera ya por siempre en las cosas,
pero con la alegría de un más nuevo paisaje
todo sol y mañana.
Se me cuelgan cerezas otra vez no sé cómo
Por el jardín de entonces
Y encuentro los cristales perdidos en la infancia.
Puedo decir palabras,
me están naciendo altas como un rumor de estrellas.
Puedo decir los sueños,
pero dejo al silencio que los explique exactos.
Qué despacio mi prisa para saberte el fondo.
Con mi paso en tu huella quiero quedar ahora
hasta el fin sin preguntas; sin enhebrar futuros,
que esperen las esquinas con su perfil de sombra.
Hoy a la luz le abro de par en par las puertas.

(Concha Lagos, de “ Tema Fundamental”, 1961. Colección Ágora)

Concha nos deja en septiembre de 2007, a la edad de 100 años. Escribió, amó y permaneció fiel a sus verdaderos amigos. Reintegrémosla en nuestro corazón y en el laberinto sosegado y universal de las calles de Córdoba.