Archive for: febrero 2010

Alcalá la Real (por Rafael Victoriano Vera Martínez)

Fortaleza de La Mota (Alcalá la Real)

Las ciudades de frontera tienen algo especial. Sus habitantes desde siempre han cruzado la línea fronteriza por motivos muy diversos; por negocios, por actividades recreativas, por adquisición de servicios, por motivos familiares, etc. Alcalá de Benzaide  (para los musulmanes) o Real (para los cristianos) durante los siglos  XIII, XIV y XV, fue una de esas ciudades fronterizas disputadas por dos poderes contrapuestos. Sus moradores tenían  distintas funciones, fueron entre otras:  como  obstáculo para el avance del reino enemigo por ser una plaza fácilmente defendible, como punto de partida y lugar de disputas militares, como lugar inicial de expansión, como espacio  de  tránsito de personas y de mercaderías, de contacto de culturas y de religiones.  Así,  entendieron y usaron  musulmanes y cristianos de esos siglos a los habitantes y ciudad de Alcalá. Durante el tiempo que fue ciudad fronteriza, hasta ella, llegaban comerciantes, cristianos, judíos y musulmanes, para efectuar intercambios comerciales.

Hay presencia humana en la zona  desde el Paleolítico. Existieron unos poblados ibéricos en  La Gineta y Meseta de la Ribera Alta, ambos lugares  próximos  a  Alcalá la Real. En la época romana existió un poblado que se denominó Sucaelo. Durante la dominación árabe la población recibió el nombre de Alkalat. La fortaleza comenzó a construirse durante el califa Alhaken  II,  como parte de una red de fortalezas que se hicieron para defender Al Ándalus de los ataques normandos. Originariamente el recinto contó con quince torres, se han perdido tres. En el siglo X, La Mota se transformó en fortaleza, estando bajo el dominio de los Aben Banu Said, de estos, tomaría la designación Alkalat de Benzaide. Fue plaza fuerte de los reinos de Granada y de Castilla, pierde esta condición cuando es conquistado el reino nazarí por los RR.CC. La denominaron de Alkalat de Benzaide, la conservó hasta el verano del año 1341, el rey Alfonso XI la denominó a partir de esa fecha, con el nombre de Alcalá la Real. En su escudo de armas, figura una llave símbolo de la importancia estratégica que en otro tiempo tuvo. El padre de Isabel la Católica, Juan II, fue el que le otorgó el título de ciudad.  Los RR. CC, le concedieron privilegios. En los siglos siguientes fue perdiendo importancia, al igual que sucedió con muchos municipios españoles. Durante la Guerra de la Independencia, fue ocupada por el General francés Sebastiani, derrotando al General Freire, cuando se retiró  el francés de ella, incendió la fortaleza de La Mota. A mitad del S. XIX, llegó a tener unos 1000 h.  en la actualidad tiene poco más de 22.000 h.

La ciudad de Alcalá la Real, desde la fundación del Antiguo reino de Granada, por su situación geográfica, estuvo situada próxima a la frontera con el reino de Castilla- Por ser lugar de paso para la Baja y Alta  Andalucía,  tuvo por ello, un gran valor estratégico, que le permitió ser el paso natural para la posterior conquista del Reino de Granada.

  Muy pronto los reyes de la Corona de Castilla,  pusieron en ella su interés, siendo el primero de ellos, Alfonso VIII, que allá por el 1213, un año después de la batalla de las Navas de Tolosa, (ésta batalla, fue la llave que abrió acceso a los castellanos para la reconquista de Andalucía, y Alcalá la Real será el paso natural para entrada en el reino nazarí de Granada). Después de su reconquista, Alfonso VIII, la entregó a la Orden de Calatrava, pero los monjes guerreros calatravos no pudieron retenerla en su poder, ya que  en 1229 los granadinos de nuevo toman la ciudad, hasta que el rey Fernando III el Santo la vuelve a recobrar en 1248., Posteriormente de nuevo es recuperada por el reino nazarí que la retienen durante 97 años. Prueba de la importancia que tuvo la ciudad de Alcalá durante los siglos XIII, al  XV, fue el hecho de ser elegida en 1266, como sede de una tregua firmada por Alfonso X el Sabio y el rey granadino Muhammad al Ahamar, en ella se acuerda un periodo de paz, mediante la cual, no haya razzias ni talas a un lado y otro de la frontera. En 1341 Alcalá, cae definitivamente en poder del reino de Castilla, el rey que impulsa la conquista es Alfonso XI.

Como se puede observar  Alcalá la Real fue una ciudad disputada por cristianos y musulmanes. Durante los siglos XIII, al  XV  fue pasando a poder de musulmanes o cristianos, según la situación  política que se encontrara uno u otro reino. Estas disputas, resaltan la importancia que ambos contendientes  dieron a la cuidad alcalaína, estos dos poderes, eran conscientes de la importancia estratégica y del valor económico que tenía, para la seguridad y economía de aquellos dos estados medievales, que eran la Corona de Castila y el Reino Nazarí de Granada.

Desde la primera mitad del siglo XIV se consolida la frontera castellano-granadina, durante este periodo los enfrentamientos fueron frecuentes. El más importante fue la Batalla del Salado (1340) esta vitoria da a Castilla el control del Estrecho Gibraltar y, el reino de Granada queda aislado del Norte de África. Será  después de las tomas de Alcalá, (1341) y  de Algeciras (1344), cuando la frontera  de nuevo entra en un periodo continuado de inestabilidad, por las casi continuas razzias y enfrentamientos bélicos,  que ambos reinos emprendieron a uno y otro lado de la frontera. La iniciativa la lleva ahora Castilla, Ejemplo de ello, es la  guerra contra Granada en Collejares, cerca de Úbeda, protagonizada por las tropas de Enrique III. Durante la minoría de edad de Juan II, se obtiene entre otras la ciudad de Antequera (1417). Posteriormente, se gana  la importante  batalla de la Higueruela (1439),  ocupándose plazas en la frontera, inestabilidad que desembocó a final del siglo XV. (1492), en la Guerra por la conquista del Reino de Granada.

En contra de lo que afirman ciertos autores, la frontera granadina-castellana fue casi siempre inestable y peligrosa, los enfrentamientos entre uno y otro reino fueron casi constantes, solo se interrumpían mediante treguas y cortas paces, que en muchos casos no fueron respetadas, pues, eran frecuentes la capturas de personas  y de destrucción de bienes en  ambos   lados.

El rey castellano Alfonso XI, promueve la conquista de esta ciudad, para ello dio las órdenes necesarias para reclutar “Ricos Hombres” y caballeros,  a las ciudades de Córdoba, Sevilla, Écija, Carmona, y a otras ciudades,  para que arbitraran “medios”,   con los que penetró en la campiña alcalaína, procediendo a su tala. Después de maniobras de distracción y desinformación, adujo Alfonso XI que iba a atacar Málaga. ( circunstancia  que procuró  fuera conocida en Granada ). Por ello, parte de la guarnición  de Alcalá, fue trasladada para   defender  la ciudad malacitana  del ataque del rey castellano, éste, aprovechó la ocasión para dirigir su ejército contra Alcalá de Benzaide,. Sitiándola, hasta lograr su rendición después de un duro asedio, que lo consigue 15 de Agosto de 134l, le dio el nombre de Alcalá la Real.

Incorporada esta ciudad a la Corona de Castilla, su devenir histórico cambia profundamente, no pierde la condición de ciudad fronteriza y su valor estratégico. Es el Rey Alfonso XI quién consigue la rendición de  Alcalá,  quién se la entrega, es su alcaide, de nombre Abraham, lo cual indica la existencia de un importante e influyente  grupo judío en la ciudad alcalaína. Este alcaide, junto con moradores árabes y judíos, después de la conquista se refugiaron en Moclín. La población árabe y judía que no se marcha,  comienza a vivir con cristianos venidos de otras partes del reino, que imponen costumbres  y leyes castellanas, originando  enfrentamientos entre ellos, situación que es reflejo de la que se da en el resto del reino de Castilla, con estas dos importantes minorías.

Poco después de su reconquista, en l348, se declara una epidemia de cólera en España, que también afectará a la ciudad,  provocando hambre y una disminución demográfica, por ello  se dejan de cultivar tierras, afectando seriamente a la producción agrícola y granadera

Durante los reinados de Pedro I, el Cruel, Enrique II, Juan I, Enrique III el Doliente y Juan II,  ( más de un siglo ). La población árabe y judía de la Ciudad, vio llegar  pobladores cristianos, quedando aquellos en minoría, se repartieron casas y propiedades, implantando, costumbres, religión,  cultivos nuevos, ejm.- los cereales.  Las instituciones anteriores se sustituyen por una sociedad estamental semejante a la de Castilla.  En la Crónica General de Alfonso X “El Sabio” se señala el carácter de la frontera castellano-granadino como “permeable”, por los intercambios que en ella se hacían, (comerciales, culturales, población, etc,), se señalándose  el carácter rural que había a uno y otro lado de la misma, así también como  la fuerte huella religiosa. No podemos olvidar que fue una frontera  peligrosa, por lo que la ciudad de Alcalá también lo fue.

El reinado de esos reyes coincide con periodos de guerras civiles,  algunos de ellos fueron asesinados, fue un tiempo de inestabilidad política, que los granadinos intentaron aprovechar para recuperar Alcalá, pero no lo pudieron lograr debido a la presencia de una guarnición que la defendió en los momentos de peligro. 

Durante el difícil  reinado de Enrique IV, la situación de enfrentamientos de todo tipo que  suceden tanto en el reino como en sus fronteras, (ahora nos interesa solo la situación de la frontera castellano-granadina y en especial por la zona de Alcalá la Real), originadas por diferentes causas, son entre otras: económicas, sociales, políticas, nobiliarias, religiosas, etc. que afectaron profundamente al reino castellano, y que también afectan a Alcalá la Real.

En su fortaleza de La Mota, siguió existiendo una guarnición, desde ella, en diversas ocasiones, se hicieron entradas en la vega granadina haciendo talas.

La ciudad alcalaína  está  unida al condestable  D. Miguel Lucas de Iranzo,  fiel servidor del rey Enrique IV hasta su asesinato en 1472. Para conservar su fidelidad al rey, tuvo que vivir fuera de la Corte, en Jaén, debido al enfrentamiento con el marqués de Villena por el Maestrazgo de la Orden de Santiago. Desde 1453, el condestable Lucas de Iranzo gobernó  Jaén , Alcalá la Real, Linares y Baños de la Encina, constituyendo estas ciudades un sólido apoyo para la causa del rey.

Durante la tercera Guerra de Granada de 1455, Alcalá tendrá un protagonismo especial, desde ella y desde otras ciudades también fronterizas,  el ejército castellano  inicia una “guerra de desgaste” con la finalidad de quebrantar   la estructura económica del reino granadino, el tipo de guerra  que se hace no era del  gustó de la nobleza, que prefería acciones  unidas a la ocupación de territorios. Durante cuatro días de “yermar” la tierra, se talan y saquean los alrededores de Moclín e Illora, se prohibieron los enfrentamientos frontales con las tropas granadinas, el propósito del rey era hacer talas y destrozos  durante tres años. Entre los días 30 de Abril y 13 de Mayo se talan los campos de Archidona, Álora y Málaga. En el mismo año desde Alcalá la Real, se inicia una nueva entrada, la tercera  en el reino nazarí hacia Moclín e Illora que llega  hasta la vega de Granada. En la vega, el 22 de Junio se levantaron las tiendas, durante tres semanas, se dedicaron al saqueo y se armó allí caballero a D. Miguel Lucas de Iranzo, cuyo destino será  defender la frontera de Jaén. En 1458 se le nombra condestable, éste, quedó guardando la frontera,  por  sentirse más seguro de la persecución hacia él, del valido D. Juan de Pacheco y de su hermano Pedro de Girón, persecución  que no abandonó hasta muerte del condestable. En ese año la guerra fue suspendida.

En 1459 los granadinos hicieron una fuerte entrada llegando hasta Jaén, haciendo numerosos prisioneros,  derrota, que anulaba las ventajas obtenidas en el año anterior. Las ciudades de Alcalá, Úbeda, etc no se libraron de  las embestidas granadinas. En el verano de 1462 el condestable Miguel Lucas de Iranzo respondió por la frontera jiennense con tres entradas en el reino granadino. En este mismo año, el rey encomienda a Pedro de Girón, que concierte  una tregua con los granadinos,  que dura hasta octubre del año siguiente.

El año de 1465 es difícil para Enrique IV, porque los grandes  de la nobleza, fueron requeridos para que dieran fidelidad al monarca,  ( se encontraba en medio el problema sucesorio y se realiza la “farsa de Ävila”), éstos, comienzan a apoyar al infante Alfonso (hermanastro del rey)  es reconocido rey. La causa del rey Enrique  estaba segura en la frontera de Jaén, por la fidelidad probada de Lucas de Iranzo,. No obstante, Pedro de  Girón y Alfonso de Aguilar, apoyados por el Conde de Villena, Juan de Pacheco, valido de Enrique IV, a  cambio de su apoyo al bando del infante Alfonso, le promete al conde de Cabra, para fortalecerlo, darle  Alcalá la Real, que pretendía sustraerla del mandato de Lucas de Iranzo. Durante la guerra civil desatada  se perfilan dos bandos el enriqueño y el alfonsino. Pedro de Girón, ( Alfonsino), hermano del valido Juan de Pacheco, se enfrentó a las guarniciones  (enriqueñas) en: Bedmar, Alcalá la Real, Antequera y Jaén. Girón luchaba más por sus intereses, (que eran los de la casa de Osuna), que por los del infante, en esta acción P. de Girón logró para sí,  Écija Y Carmona. Atacó Jaén, pero estaba muy bien defendida por el  condestable, por lo que tuvo que firmar una tregua con   Lucas de Iranzo. Éste, se aseguró dominio para el rey la zona de Jaén, y aseguró a los  judíos conversos la protección, ( la causa judía era otra de los motivos de la revuelta nobiliaria frente al rey).

 La guerra civil termina en octubre de 1465, con las “espadas en alto” y, el rey tiene que asumir gastos y pagar fidelidades. Las Cortes convocadas en Toledo, trataron de arreglar la situación, la consecuencia fue, que el patrimonio real quedó en muy mala situación económica. Como se puede apreciar la fortaleza de Alcalá participa de forma activa en la revuelta a favor del rey.

En el invierno de 1469, el reino de Granada emprende una  nueva correría por las tierras de Jaén, en concreto por Alcalá, Úbeda y Baeza, de nuevo es el condestable Lucas de Iranzo el que resuelve la situación. El reino castellano se encuentra ahora en una situación diferente, los grandes nobles deben aceptar de forma decidida el reconocimiento de la princesa Isabel como heredera, ( la futura Isabel la Católica ) y  su matrimonio con Fernando de Aragón, para ello, el valido D. Juan de Pacheco envía desde Madrid a Agustín de Spínola, para que la nobleza andaluza acepte como heredera a Isabel, son entre otros: El duque de Medinasidonia, condes de Arcos. de Cabra. Etc. La situación no debía ser buena, Spínola regresa, e informa que la situación “solo se resolverá con la presencia del rey”.  El rey, en efecto, tuvo que hacer el viaje a Andalucía,  fue a Jaén, por Úbeda y Baeza. El condestable dijo en la entrevista que tuvo con el rey, que estaba acompañado por el marqués de Villena  “ que no recibía a traidores” y no saludó al valido  J. de Pacheco, ( la acusación contra el valido estuvo clara, incluso Lucas de Iranzo delante del rey amenazó con su lanza a un acompañante de la comitiva real). El conde de Villena estaba ya urdiendo retirarle el mandato de la frontera, lo cual ya lo sabía el condestable. En 1471 la nobleza presiona con la finalidad de conseguir su poder sobre las grandes ciudades, para convertirlas en capitales de sus dominios, como habían hecho Los Mendoza en Guadalajara y Los Medinasidonia en Sevilla o Lucas de Iranzo en Jaén.

 La disputa entre el conde de Cabra y Martín Alfonso de Montemayor, por algunas villas y fortalezas pertenecientes a Córdoba,  en el centro de este enfrentamiento  se  encontraba  el problema  judío, que en  nuestra  región   estaba muy enconado, ( se perseguía expulsar a los conversos y apoyar a cristianos viejos). En esa disputa, dos hijos del conde de Cabra fueron hechos prisioneros, se ofreció la libertad de ambos, a cambio de la entrega de Alcalá la Real.

Nunca perdonaron los grandes nobles andaluces y Juan de Pacheco al condestable, por  el apoyo al rey en Jaén y su frontera. En 1473, el día 22 de marzo Lucas de Iranzo fue asesinado, cuando rezaba durante la misa mayor en la catedral de Jaén, su sustituto  será el Conde de Haro

  Los RR. CC. le  dan el título de “muy noble y muy leal ciudad, llave y guardia y defendimiento de los reinos de Castilla”, También le conceden privilegios fiscales y forales.  Como el de “homicianos”, que consistía en lo siguiente: cualquier delincuente, que se refugiara perseguido por la Justicia en castillo que gozara de ese privilegio, no podía ser detenido y quedaría libre de culpa, después de haber servido a su costa durante un año y un día. Quedaban excluidos de este privilegio los delitos de traición, y la alevosía, aquella que el agresor no había dado opción a defenderse, quedando incluida la “pena peleada”, Este privilegio solo lo tuvieron junto con Alcalá la Real, Jaén, Alcaudete, y Jodar.

En otro lugar se ha señalado la importancia económica de Alcalá la Real, esta ciudad  fue lugar transacciones entre musulmanes y cristianos, fue un comercio autorizado por los reyes, tuvieron este privilegio en Jaén solo Alcalá la Real, Huelma, Jodar y Quesada, a estas ciudades acudían los “almayales” granadinos, para hacer intercambios de trigo, ganado, estaba prohibido el comerciar con armas y caballos.

El comercio estaba gravado por el “diezmo”  y “medio diezmo de los moriscos”. Ese comercio generó unos ingresos muy importantes por esos puertos secos que alcazaron casi 1.500.000 de maravedís, más del 72% del total del comercio que se efectuó por la frontera durante el año de 1493. El contrabando por la frontera fue también importante, que era perseguido por el “alcalde mayor del diezmo y del medio diezmo y sus agentes de sacas”, el contrabando era realizado tanto por personas aisladas como por señores.

La situación fronteriza de Alcalá la Real, desde Pedro I el Cruel a Enrique IV, fue difícil, Granada y Castilla se disputaron las ciudades  fronterizas en todas las formas posibles, en guerra latente, que oscilaba entre semipaz, treguas, guerras abiertas, talas, razzias,  apresamiento de personas, etc.

La “leyendas rosadas” sobre la vida en la frontera, es fruto de la imaginación de ciertos autores y del orientalismo del siglo XIX, que están muy alejadas de la realidad. Los ataques y saqueos fueron frecuentes, la vida en Alcalá la Real fue muy dura, ello justificó la concesión del privilegio de homicianos. En la Crónica del Condestable D. Miguel Lucas de Iranzo se dice: “Jaén se encontraba muy disipada e destroyda de grandes muertes e cautiverios e robos que los moros cada día le habían fecho, corriéndola fasta las puertas e matando los hombres e levando muchos prisioneros e ganados e quemando e talando panes viñas e huertas”.

Para hacerse una idea sobre el gobierno en la frontera, vease un pequeño fragmento de un romance de frontera, de los muchos que se generaron en torno a ella.

                                   En Baeza los Benavides

                                   En Jodar los de la Chica

                                    En Granada el Mariscal

                                    Allí, en Córdoba la llana

                                    D. Alfonso de Aguilar

                                    En Úbeda Los Rivera

                                    Que las saben mandar.

Empresas de Inserción. La experiencia de 'ZOVECO' (Próxima Conferencia FHC de don Juan Muñoz Bellido)

(Pulsar en la imagen para descargar la invitación al acto)

Según informe de 2009 editado por la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), la Economía Social Española está representada por casi 48.000 empresas cuya facturación representa el 10% del PIB y con más de 2.350.000 empleos.

Dicho informe elabora, además, el Ranking de “Empresas relevantes de la Economía Social”, donde la empresa cordobesa Zoveco aparece en segundo lugar, por orden de facturación, entre el grupo de Empresas de Inserción.

Las empresas de Economía Social demuestran, día a día, que la racionalidad económica y el progreso social son criterios compatibles, siendo la solidaridad y la responsabilidad social instrumentos claves para alcanzar un horizonte compartido de bienestar y cohesión social. Se trata de una forma de emprender que, en equilibrio con los criterios de competencia y competitividad, integra los valores de: “predominio de la persona por encima del capital, “reparto de beneficios/resultados con criterios colectivos y/o de interés general”, “organización con espíritu democrático”, “especialmente solidarias con el entorno” y “provocadoras de cohesión social”.

Las empresas de Economía Social operan en todos los sectores económicos, con pequeñas y grandes grupos empresariales, que dan solución a problemas locales de empleo, de necesidades de las personas, de emigración, de desarrollo económico, de integración de colectivos en exclusión o de acceso a cualquier parcela del Estado de Bienestar, influyendo en la construcción de una sociedad más equitativa, cohesionada y socialmente responsable.

Zoveco

Las Empresas de Inserción Laboral se definen como ‘estructuras de producción de bienes y servicios cuyo objeto es la integración laboral de personas provenientes de situación de exclusión social, proporcionando a las personas trabajadores procesos integrados y personalizados de trabajo remunerado, formación profesional, habiatuación laboral y social y, en su caso, servicios de intervención o acompañamiento social que permitan su incorporación al mercado ordinario a través de los contratos vigentes. Son experiencias de transición que generan una autonomía y competitividad en el mercado de trabajo a medio plazo.’

La empresa cordobesa Zoveco se halla en segundo lugar, por orden de facturación, entre las del grupo de empresas de inserción. La máxima que guía a ZOVECO es la de que el derecho social al trabajo se restituye recuperándolo de hecho. Por tanto, en la empresa de inserción, la existencia de un contrato laboral es la clave de la relación, clave económica y pedagógica, y para determinadas personas usuarias, según la propia experiencia de ADSAM-ZOVECO, tal vez sea la única solución realmente eficaz.

Los objetivos de la empresa de inserción laboral son:

  • Garantizar, para la mayoría de nuestros jóvenes, una primera experiencia laboral.
  • Completar el proceso socializador con un instrumento tan real como una empresa, en cuanto a rigor; sin dejar de tutorizar, de forma que sea posible limar ‘asperezas’, observar y mejorar el desenvolvimiento de cada persona en el entorno profesional y general.
  • Favorecer un espacio equilibrado de relaciones humanas, enriqueciéndolas con nuevas relaciones sociales: usuarios, compañeros de otras profesiones, instituciones (Gestoría, Hacienda, Seguridad Social, INEM, Ayuntamiento, SAE, etc.)
  • Reforzar y ampliar los conocimientos adquiridos con la práctica sistemática, favoreciendo especialmente la autonomía y creatividad de la persona en su lugar de trabajo.
  • Servir de recurso y apoyo a Programas de Inserción Públicos dirigidos a colectivos en exclusión: mujeres maltratadas, jóvenes procedentes de instituciones de menores, personas en proceso de rehabilitación de toxicomanías, preceptores de rentas mínimas, etc.

Conferencia FHC

Con tales datos, las ‘Aulas de Cultura FHC’ de la Fundación Humánitas Córdoba han programado para este mes de febrero de 2010 una conferencia sobre el tema ‘Puesta en valor de las Empresas de Inserción como una importante herramienta contra la exclusión social, en el contexto del Año Europeo de lucha contra la pobreza y la exclusión social: Zoveco, una experiencia cordobesa‘.

El ponente:

Don Juan Muñoz Bellido es Presidente/fundador de EIDA (Asociación de Empresas de Inserción de Andalucía) y Vicepresidente/fundador de FAEDEI (Federación Asociaciones Empresariales de Empresas de Inserción de España). Es, asimismo, Diplomado en Relaciones Laborales y en Criminología; Habilitado como Educador Social, y Experto en Inserción Laboral de Colectivos Desfavorecidos, fue Educador en ADSAM (Asociación para la Defensa Social de Adolescentes y Menores) de 1985 a 1988; desde entonces es Educador-Gerente en ZOVECO (Zonas Verdes Cordobesas). Ha participado en la elaboración de la ley estatal de empresas de inserción.

Datación del evento:

Tipo de evento: Conferencia

Tema: Las Empresas de Inserción como herramienta social en el Año Europeo de la lucha contra la pobreza y la exclusión. La experiencia en Córdoba de ZOVECO.

Ponente: Juan Muñoz Bellido

Lugar: Fundación Miguel Castillejo (Plaza de las Doblas, 1, Córdoba)

Dia: Martes, 9 de febrero de 2010

Hora: 7 de la tarde.

Organiza: Aulas de Cultura de la Fundación Humánitas Córdoba.

Colabora: Fundación Miguel Castillejo.

Documentos:

Contacto ADSAM-ZOVECO:

Paco Castillo Ruiz
ADSAM-ZOVECO
(Dpto.Voluntariado Insercion Laboral)

Tlf.y Fax:957 282 398
Apdo.Correos.530
C.P.-14080(Cordoba)

Enrique Sánchez Campos: presentación de su poemario 'Antes de que el eco se lleve las palabras'

El poeta Enrique Sánchez Campos

El próximo viernes, 5 de febrero de 2010, a las 20 horas en el salón de actos de la Fundación Miguel Castillejo, Plaza de las Doblas, 1, de Córdoba, tendrá lugar la presentación del libro de Poemas ‘Antes de que el eco se lleve las palabras’, de Enrique Sánchez Campos, a cargo de don Manuel Pérez de la Lastra y Villaseñor. Presidirá el acto Monseñor D. Miguel Catillejo Gorráiz.

Enrique Sánchez Campos nace en Melilla. Desde los cuatro años de edad vive en Córdoba. Cursó estudios de primera y segunda enseñanza. Diplomado en enfermería por la Universidad de Córdoba. Es funcionario, actividad que compagina con la atención de una pequeña consulta de enfermería y la docencia, escribe poesía y narrativa desde niño. Cree en la palabra como vehículo de entendimiento entre culturas.

Fundador de la Asociación Nueva Poesía de Córdoba. Ha publicado sus poemas en las revistas San Rafael Arcángel, La Vera Cruz, Escala Romera, Poesía en los Patios, Nueva Poesía de Córdoba; y en los libros 3º Premio Literario 2008 Córdoba Patrimonio de la Humanidad (donde su trabajo quedó entre los finalistas), y Poemas Mundanos a los Vinos de Córoba. Escribe en el suplemento cultural del periódico El Telegrama de Melilla. Coordinador de los ciclos de lectura poética celebrados en el Restaurante Sito, Asociación Cultural Virgen de Linares, El Rincón de los Artistas, de la Taberna de la Fuenseca, Dia del Vecino que organiza la Asociación de Vecinos Noroeste Sagrada Familia; y participante en diversos ciclos de lectura en los Patios de Mayo, el Jardín Motánico, Puente Romano (tras las obras de restauración llevadas a cabo, en su inauguración), Foro Cultural Puente de Encuentro, y otros entre los que cabe destacar los organizados en Córdoba bajo el título de Cosmopoética. Comparte experiencias para hacer una poesía más cercana a todos. Acude a charlas, talleres y otros actos relacionados con el noble arte de las letras. Tiene pendientes de publicación varios trabajos de poesía y narrativa.

Datos del acto:

Tipo de evento: presentación de libro

Lugar: Fundación Miguel Castillejo (Plaza de las Doblas, 1, Córdoba)

Dia: viernes 5 de febrero de 2010

Hora: 8 de la tarde

Organiza: Fundación Miguel Castillejo